A Propósito de la Estrella a Álvarez Guedes en Calle 8 de Miami

CUANDO CUBA REÍA… ADIOS A GUILLO “EL BORRACHO”

guillermorositasantiestebanjpg-2557113_p9Por Andrés Pascual

La tiranía castrista no produce mangos ni caña ni decencia ni peloteros ni boxeadores ni… ¿Cómo va a engendrar comediantes?
La base de un comediante es “lo simpático” y de Cuba, hechos allá durante 50 años, ningún elemento que venden como “cómico” puede hacer reír a nadie, perdón, tal vez fui inexacto e injusto, debí decir “solo a quienes han nacido y mal vivido en ese régimen”, que son el público de lo que usted ve sin un ápice de sentido histriónico ni de simpatía personal, mucho menos de comicidad.
Porque hacer reír no es cosa de juego ni fácil, lograr que le acrediten humorista terceros más que socios comprometidos es una tarea titánica.
¿Se ríe el pueblo esclavo casi voluntario de hoy? Perdón, si a esa mueca extraña de una población atípica para su identidad nacional se le puede llamar “risa”, me quito el nombre. Eso creen y tanto se perdió sin posibilidades de recuperación, que hasta desconocen qué es “reírse a lo cubano” porque no sienten “a lo cubano”.
¿A quién le importa en Cuba que se haya perdido la Liga Invernal de Beisbol Profesional? A nadie ¿A quién le importa que desde hace 53 años no se escuche a Celia Cruz? A Nadie ¿A quién le importa que se desconozca a Garrido y Piñero o a Salvador García Ortega o a Ramón Vasconcelos o a Arty Valdés, a Bertha Dupuy, a Carlos Díaz…? ¡Señor, a nadie!
¿Cuántos se han preguntado, hablo de las generaciones castristas, si Cuba fue descubierta por Colón en 1492 o en 1959 por el asesino de Birán?
¿Cuántos han exigido, con el entusiasmo de la Plaza o la disposición al viaje mercenario al África, que le cuenten la historia verdadera de la Patria?
¿Por qué los estudiantes no han bajado las escalinatas durante 50 años para exigir, frente a Radio Progreso, que radien a Orlando Contreras o a la Orquesta de José A Fajardo? ¿Por qué esas escalinatas se llenaban y toda la calle hasta Infanta, para ver y oír a los esbirros de la Nueva Trova imponiendo su mensaje, es decir, lo mentiroso y tergiversado?
Para esta gente que tienen repleto a Miami hoy y los canalitos llaman increíblemente “exilio”, a pesar de los viajes, las remesas y las agresiones a lo verdaderamente exiliado, se hizo la tiranía castrista, por ellos se mantiene…
Es que un día salen y llegan aquí… ¿Qué cambia? Como en el bolero de Garrido, “todo y nada”.
Guillermo Álvarez Guedes no hubiera podido vivir en esa Cuba que solo existe por el nombre, fue muy cubano para obligarse, por oportunismo o por militancia, a hipotecar su soberanía, ni Leopoldo ni Aníbal ni Rosendo ni Jiníguano ni Mimí Cal ni Griselda Nogueras ni Alvariño ni Normita ni las Berrio ni Rolando Ochoa ni Farrés ni Monserrate ni Minín ni González Rubio ni Manolo Coego ni Hada Béjar ni…
Por eso se exiliaron rápido, porque entendieron de inmediato que el pueblo “se uniformaría y camaleonaría” hasta venderle el alma al diablo y la educación de sus hijos a la tiranía, para que se los adoctrinaran por un miserable almuerzo de escuela en el campo y una carrera inefectiva sin futuro.
Hoy me llamó la atención cómo estos elementos que llegan directo a la televisión (América Tevé, Mega) mantienen rigurosamente la segregación que han creado en Miami hacia el exilio, al “recoger” opiniones sobre Álvarez Guedes “dentro de su gente del medio”: Emilio Estefan, a quien sitúo entre los elementos “nuevos o relativamente”, porque contribuyen a pisotear el legado artístico cubano y el reclamo patrio, a los Fonomemecos, a Albita…
Yo quisiera creer que a Marlén González le falta visión, inteligencia y chispa para entender cosas, para “encomendársela al Señor”, solo para eso, sin embargo, por la función que cumple ese canal, más los otros y las emisoras de radio en contubernio con la tiranía (todas), pues me atrevo a ubicarla como parte del colectivo vocero y promotor de lo castrista en Miami, sobre todo de la política agresiva anticubana conocida como “intercambios culturales”.
Ni Hada Béjar ni Salvador Levy ni Manolo Coego ni Martha Picanes ni Jorge Félix ni Delia Fiallo ni… esta gente no cuenta a la hora de dar opiniones; indudablemente, parece que sus comentarios pudieran caer fuera del saco de “lo políticamente correcto” en cuanto a Cuba. Bueno…
Guillermo Álvarez Guedes, que no lo saben los nuevos “alvarezguederistas” de cara dura, marea de comunidad castrocomunista en el exterior no tan encubierta, fue el eje fundamental en la aparición del Gran Combo, porque le sugirió a Rafael Itier que hiciera un grupo acompañante para su firma de discos Gema en Puerto Rico, tomando como base lo que quedaba de Cortijo y su Combo después que se desintegró, le propuso que se lanzara como agrupación bailable y, poco tiempo después, que fuera a Trastalleres para que escuchara, probara e incorporara a un jovencito de 19 años “que era un tiro”: ANDY MONTAÑEZ.
En Cuba le inyectó carácter a Elena Burke para que abandonara a Aida Diestro y se lanzara en solitario. Aida trabajaba a sus “muchachas” pisoteándoles la autoestima y Guillermo se la rescató a Elena.
A Benny Moré, que fue su amigo, le pidió al tunero Fernando Álvarez para grabarle en Gema, sello de él y de su hermano Rafael y el Bárbaro liberó al bolerista con el éxito que se conoce. Lo mismo sucedió con Laserie.
Pero a principios de 1960 Gema se convirtió en la última casa disquera que grabó en La Habana a Guillermo Portabales por gestiones directas del comediante.
Hoy se ha repetido incesantemente sobre el éxito del programa radial de crítica político-social “RITA Y WILLY”, famoso por “Lengualisa”, el personaje de La Única, que impuso lo de “mejor que me calle que no diga nada de lo que tú sabes de lo que yo sé” y que estuvo al borde de ser censurado por una comisión de control de la ética y la decencia radial de la época.
Pero nadie recordó que, después de morir Rita, el programa se mantuvo con la estelarísima Minín Bujones en el personaje de la Gallega Cundita para el espacio “CUNDITA Y WILLY”.
¿Cuán grande resultó Guillermo para la identidad cultural cubana? Enorme, aunque no me arriesgaría a situarlo como lo mejor de la comedia cubana histórica por la injusticia que sería menospreciar a Leopoldo y Aníbal, a Alvariño, a Julito, a Arredondo, a Bolito, a Garrido y Piñero, a… lo dejo en el panteón de los inmortales, ninguno mejor que otro, sino todos responsables de la proyección del alma cubana a través de la más difícil forma artística: hacer reír.
Con la muerte de Guillermo a los 86 años, provocada quizás por la tristeza de la inactividad impuesta con mala idea por quienes van a llorar muchísimo hipócritamente, que lo dejaron sin contrato para satisfacer al público de “la comunidad”, que lo rechazaba porque no soportaban la forma como transmitía el sentido humorístico verdaderamente cubano ante la porquería que aplauden y nadie ajeno soporta, igual que con todas las defunciones de cada titán del arte dramático radial o televisivo que le antecedieron en el exilio o en la Isla, murió otro pedazo de Cuba que, nadie lo dude, no tiene muchos más que despedir ni sustitutos posibles en estos tiempos en que lo cubano se perdió en su origen hace más de 40 años..

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