Abril 22, El Día de la Tierra y nos tienen hecho tierra

Por Alberto Perez Amenper

dia tierraCada año, se celebra el día de la tierra, el 22 de abril, el aniversario de lo que muchos consideran el nacimiento del movimiento ambientalista moderno en 1970.

La cultura la cultura hippie y los niños de las flores en los Estados Unidos, en 1970, trajeron el día de la tierra y las protestas como la orden del día.

En 1969 en una conferencia de la UNESCO en San Francisco, John McConnell el activista por la “paz” propuso un día para honrar a la tierra, que primero se celebraría el 21 de marzo de 1970, el primer día de la primavera en el hemisferio norte. Más tarde solamente un mes después, fue cambiado el día de la tierra, que se celebró por primera vez el 22 de abril de 1970.  ¿Por qué se escogió ese día?, no dieron explicaciones. No fue el 20 de Abril ni el 21, ¿Por qué el 22 de Abril del 1970?

Pero el 22 de abril de 1970, fue casualmente el centésimo aniversario del nacimiento de Vladimir Lenin.

Qué casualidad, pero realmente eso fue una inocente coincidencia, algo muy razonablemente aceptable si usted cree en los Reyes Magos.

Así que ya los saben, camaradas, pasado mañana miércoles pueden celebrar el día de la tierra y el nacimiento del camarada Lenin al mismo tiempo.

No estamos hablando de Navidad o Pascua o Yom Kipur, estamos hablando del glorioso cumpleaños de Lenin y el cumpleaños del movimiento ambientalista, que son cosas parecidas.

Ahora algunas tradiciones religiosas anticuadas, incluyen temas de culpa y el perdón.

Somos culpables ante Dios y justo merecedores de su castigo, pero ponen nuestros pecados en su hijo, Jesucristo, y  al creer en él podemos encontrar el perdón de los pecados y la vida eterna.

Pero eso es anticuado,  fue así que dos milenios atrás. Ahora con las nuevas rutinas del día de la tierra (cumpleaños de Lenin) este día es tan progresista que ofrece culpa, más culpa, y muchas más culpas y no hay perdón sólo castigo.

En  esta doctrina  y sistema de creencias, eres culpable cuando te fumas tu tabaco destruyendo su atmósfera, convirtiéndose en una “cloaca” para citar al sumo Sacerdote y Profeta Al Gore.

Ahora no hay nada de tonterías acerca de la expiación, justificación o propiciación”. Esas son palabras muy difícil de entender.

Eres culpable porque conduces un carro, consumes alimentos no orgánicos, gastas electricidad, o tal vez eres simplemente blanco y te bañas todos los días consumiendo agua innecesaria y jabón que contamina el ambiente..

Eres culpable porque no reciclas la basura, no aprendes lo que va en el basurero verde o el azul, tienes que estar seguro de que no desechas materiales peligrosos en el basurero verde, estos materiales peligrosos no son estrictamente limitados a las centrales nucleares y que muchas personas asocian con “materiales peligrosos”. estamos hablando de cosas que se utilizan en los cotidianos artículos para el hogar como spray de cabello, pilas, desodorante, maquillaje, perfume, detergente, repelente de insectos, bolsas de papel, cajas de cartón  y muchos otros artículos incluyendo preservativos, diafragmas, kotex y tampones usados.

Así puedes ver cómo gran parte de nuestra vida cotidiana se ve afectada por la ley del ambiente y las regulaciones, que giran en torno a diez doctrinas que son los nuevos mandamientos de la religión ambientalista:

Molestia, infracción, negligencia, responsabilidad estricta, contaminaciones oceánicas o ribereñas, reciclaje, dieta orgánica, fumar (con la excepción de la Marihuana) Conducir un carro grande, y sentido de culpabilidad por el daño ambiental. .

El ambientalismo es una religión, y  tiene mucho en común con las opiniones de ascetas religiosos que en sí mismo es una manifestación de una culpa generalizada, y que proporciona la base para unos nuevos  Adán y Eva, una nueva historia y el concepto de un nuevo pecado original.

Así que no nos podemos sorprender, entonces, que los nuevos prelados de esta religión están sugiriendo que un montón de cosas que se consideran perjudiciales para el medio ambiente podrían ser gravadas o incluso racionadas para fomentar una conducta ‘correcta’ y libre de pecado.

Es nuestra culpa, y debemos pagar el precio expiatorio.

Si se quieren confesar de sus pecados ambientalistas, pueden ir al sitio web del sacerdote Al Gore, que oirá su confesión y sus pecados serán perdonados después de una contribución en proporción al daño que hayan cometido a la tierra. 

¡Estamos hecho tierra!

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