Análisis Objetivo del Islam por un Agnóstico

Por Alberto Pérez Amenper754d6cd7-c38b-471c-8863-90e43f7e4045

Si escuchamos  el razonamiento del presidente Obama sobre los llamados “ataques” al Islam y a sus seguidores musulmanes, los que describió como miembros de una de las religiones más grande del mundo, quisiera unirmea su   razonamiento desde un punto de vista objetivo y agnóstico.

Para ser objetivo, tengo que quitarme mis zapatos cristianos, que me harían parcializado por mis creencias, y ponerme mis zapatos viejos de agnóstico.

Estoy viendo que hay dos religiones que son como dice Obama tan grandes, que hay que tomarlas en consideración en nuestra vida en este mundo. 

Una es la religión cristiana, que fue fundada basada en la predicación de un rabino secular de Galilea, en el antiguo Israel. 

Este rabino no escribió ningún libro, pero los que lo conocieron escribieron libros y cartas sobre él, que son los fundamentos de la religión que llaman el cristianismo. 

Esta predicación en todos sus libros, se pueden resumir en lo que ellos llaman las “virtudes cardinales”. 

Estas virtudes, o condición de los que siguen el cristianismo, son cuatro, Justicia, Prudencia, Fortaleza, y Templanza. 

La predicación era básicamente una predicación de amor contra odio, de perdón contra venganza,  y cuando hablaba de fortaleza en las virtudes se refería a la fortaleza para luchar contra la naturaleza humana para poder cumplir con la justicia, la prudencia y la templanza y poder llegar al perdón.

O sea, que esta religión no habla de guerra en la vida cotidiana del cristiano, si podemos decir propiamente que es una religión de paz. 

Esta religión, como un agnóstico objetivo, puedo pensar que no me ofrece peligro, que aunque cómo agnóstico no crea en ella, puedo tolerarla y no ofrece ningún peligro a la sociedad.

Puede haber los que dicen hablar de guerra, odio y venganza por esta religión, pero no es una posición que sea substanciada por el origen y las doctrinas de los documentos de esta religión.

En esta religión aunque yo no crea en ella, no me amenaza de una muerte en este mundo, no me persigue no me impone un castigo en este mundo porque yo no cumpla con sus doctrinas religiosas que no sean las que coinciden con la justicia establecida por las leyes de la sociedad.

 La otra es el Islam, una religión fundada por un secular religioso en la península árabe. 

Este religioso si escribió personalmente un libro, que llamó el Corán, que dice que se basa en revelaciones y profecías que recibió directamente de un ser que llama el arcángel Gabriel, por esto se autodenominó como “El Profeta”. 

Pero este arcángel que tomó prestado del cristianismo, no habla como el predicador de Galilea. 

Habla un lenguaje más fuerte, y en su palabra, la justicia es limitada a las regulaciones del Corán, y la fortaleza es violenta y usada para hacer cumplir esa justicia subjetiva, y la prudencia y la templanza brillan por su ausencia por lo que no hay perdón para los que no cumplan con el Corán.

Y se usaron las palabras del profeta en el Corán para implantar con una guerra santa un imperio en que la única justicia era la justicia y la ley de su religión. 

Hoy los que siguen sus enseñanzas, están en una guerra santa que llaman Yihad, contra los que no aceptan su religión a los que llaman infieles.

La relación con los infieles sólo puede tener un fin, que es la muerte del infiel, no hay templanza no hay prudencia no hay perdón, sólo castigo y muerte.

Puede haber quienes predican algo diferente en esta religión, pero esos no se ajustan a las doctrinas del Corán, y esos son también considerados como infieles, para los que aceptan devotamente las doctrinas del profeta.

Cómo estoy hablando objetivamente, como un agnóstico, me siento amenazado, por esta religión, porque es violenta, porque no sólo no me acepta pero quiere terminar con mi vida.

Este es mi análisis, no desde mis zapatos de cristiano, pero como un agnóstico, como pudiera también haberlo hecho un extraterrestre o un filósofo griego de la antigüedad.

Porque para todo ente existente existe la vedad y la mentira, existe lo normal y lo anormal, y existe la fantasía y la realidad.  Y todo se determina por el razonamiento objetivo, y en este caso de las religiones la objetividad se determina por los hechos.

Los hechos determinan que el Corán y el Islam no predican la paz, y decir lo contrario, va contra la verdad, lo normal y la realidad. 

No importa lo que diga nuestro presidente agnóstico, porque aunque es agnóstico no puede o no quiere razonar la verdad objetivamente, está parcializado con el Islam

La pregunta que puede hacerse un agnostico con un razonamiento objetivo es

¿Por qué estos liberales que se llaman agnósticos, defienden una religión que es contraria a sus predicaciones de igualdad, respeto a los derechos de la mujer, que no permiten las expresiones religiosas y la intolerancia?  

La lógica y el razonamiento lo que me lleva a pensar es que esto liberales son también tan peligrosos como el Islam.

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