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ANTE UN HIPOTÉTICO Y DIFERENTE ESCENARIO

 laura velorio

Por Andrés Pascual

Cubanos viven como perros en Panamá…” y “le exigen al gobierno”. Según el Nuevo Herald de hoy día 24.

Es un trabajo bien hecho, al modo mío de verlo, para este hemisferio, nació en los cubiles del local habanero donde la hiena de Birán convocó a la delincuencia internacional aliada para que no pagaran su deuda con la banca mundial: REUNIÓN CONTRA LA DEUDA EXTERNA.

El comunismo internacional no había mutado hacia formas más amplias y agresivas, pero quedaba poco tiempo para la transformación: en 4 años derribaron el Muro de Berlín y en 1 y medio más se desmembró la propia Unión Soviética, por la supervivencia de la doctrina, no porque un atacado de ideas nuevas ni humanitarias, como han querido imponer, lo lograra. A fin de cuentas, Gorbachov fue un elegido del grupo interesado, un miembro de aquel Politburó que falló tantos crímenes y vejaciones contra tantos pueblos.

Los “reformistas” del GLASNOT Y LA PERESTROIKA miraron al futuro de acuerdo a la efervescencia mundial; de acuerdo a la pérdida de la clase ciudadana y patriótica del norteamericano promedio; con ese estudio sicológico a mano no fallarían… sería cuestión de dos décadas en las que Occidente, confundido, creyó que había derrotado a la ideología del mal, que la habían erradicado sin “la intervención quirúrgica radical” que necesitaba tamaño empeño.

Los resultados de hoy demuestran que ha sido al revés, que este país, que se tornó decadente por errores tanto en el circuito educacional (formación ciudadana desde hace 50 ó más años) más en otros sectores como Inmigración, perdió la batalla: EL COMUNISMO ESTÁ AQUÍ HOY Y EN TODO EL MUNDO, MÁS FUERTE QUE NUNCA, PORQUE SUS LÍDERES SON LA ADMINISTRACIÓN OCCIDENTAL EN NIVELES DE GOBIERNOS DE CASI TODOS LOS PAÍSES DE MAYOR DESARROLLO CAPITALISTA.

Hay un detalle a la hora de analizar la forma como han penetrado a Latinoamérica los  comunistas de nueva edición, descansa sobre la base de la pérdida del miedo al nombre y a sus líderes modernos, incluso antiguos, a los que se refieren poco: Lenin, Marx, Engels… tal vez sean el “coco”, pero…

De Lavrenti Beria, de Molotov, de Janos Kadar, de Honecker, de Stalin ni hablan y ninguna población contaminada del llamado 3er Mundo Hispanoamericano conoce a la mayoría de esos carniceros; pero, a través del discurso ganador de “le quito al rico lo que tiene para dártelo”, ante lo que no tiene respuesta el capitalista democrático, comenzando por este país, les han inyectado el virus castro-guevarista a poblaciones de poco nivel educacional, por lo tanto, incapaces de sopesar y exigir espacios de libertad y soberanía por encima de la mentira esclavizante de la igualdad; además, Castro y Guevara le son más próximos en tiempo y más confiables, porque son elementos del patio; es decir “hermanos nuestros”.

Ha sido una jugada maestra, planificada también sobre la base del desprecio al peligro interno de Estados Unidos ante su autodestrucción, del ningún interés que ha demostrado por la penetración ideológica, porque no miró a los lados; porque también creyó, como buena república bananera desarrollada, que, “a nosotros no, ni soñarlo…” y ya lo tienen aquí y dudo mucho que puedan regresar al punto de partida.

Después de todo, Estados Uniodos razona de forma extraña y Hollywood lo ha demostrado: no puede producirse una película de terror exitosa en que un criminal utilice un arma de fuego, el miedo absoluto, frío, que cale los huesos, se crea por asesinatos en serie con cuchillos, bisturíes, bolsas plásticas, hachas, sogas, ganchos de carnicería; es decir, con mucha sangre y desmembramiento, el agujerito que deja una glock no es suficiente para poner a temblar a nadie; aunque al salir del cine lo reciba, por lo general, un delincuente con una pistola.

Se ha dicho que los terroristas de Boston eran refugiados; posiblemente un pirata somalí también reciba asilo político. Quien prepare estos “actos humanitarios contra la nación”, quien desarrolle estos planes antiamericanos, no puede ser un ciudadano de alto principio, tal vez ni americano sea; sino, sencillamente, un enemigo de Estados Unidos.

Hoy leí un comentario de un lector en el Nuevo Herald, relacionado con la represión castro-podridista contra el pueblo venezolano, el individuo escribió: “aquí no pueden hacerle eso al pueblo, porque todos estaríamos en la calle luchando por la libertad…”

La realidad es que hay un partido “dirigente” que está tomando todas las medidas para imponer una política única, anticapitalista y antiamericana de total intención comunista, posible por la pérdida de la influencia y del poder del otro partido, rehén de sus propios errores, que lo ha llevado a pelear a la riposta con argumentos exactamente iguales al oficialismo, incluso más entreguistas al desenfreno social, como capitular ante la exigencia de los ilegales; por lo que, nadie lo dude, cualquier cosa pudiera pasar.

Algo de importancia, también de absoluta responsabilidad demócrata, por lo menos Miami tiene más seguidores que apoyarían el comunismo que manda hoy en este país que contrarios defensores de la democracia; porque ya es una ciudad perdida, propiedad absoluta de los negros revanchistas para que continúe el expendio de fuerza moral de que gozan; de los ilegales que ven en el Partido Demócrata su sueño de ciudadanía en tránsito a destruir la nación y de la abrumadora población castrista de “hombres nuevos” que, a pesar de lo que puedan decir, responden al partido enemigo de la libertad, porque les ha posibilitado el relajo, la capacidad de convertir el Sur de la Florida en un barrio malo, como muchos de La Habana de hoy, sin ningún respeto al orden social establecido, a cambio de mantener vivos un viaje cada dos semanas, las remesas sin control y los intercambios que les ambientan la estancia a lo castrista.

Aquí, si sucedieran cosas, hay suficientes elementos de apoyo al partido filocomunista capaces de matar como hacen en Venezuela; o como lo han hecho en Cuba durante 55 años… sin ningún tipo de escrúpulos ni remordimientos.

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