¿Armas para qué?

Por Alberto Pérez Amenper

armsUna vez en mi juventud disparé un tiro con una pistola que estaba enseñándonos un amigo en un lugar en las afueras de mi pueblo.  Ese fue la única vez que he tenido un arma de fuego en mis manos.

O sea que no soy un fanático de las armas de fuegos, pero tampoco soy un fanático de suprimir el derecho de las personas a tener legítimamente un arma de fuego, porque esto es el derecho que la da la constitución del país.

Además recuerdo el primer discurso de Fidel después del triunfo de la revolución, cuyo tema fue “Armas ¿para qué?” .

Esta era una pregunta de la que él sabía la respuesta, armas pueden ser y en este caso era para mantener el balance de fuerza y poder.  Cuando sólo una parte tiene las armas hay el peligro de la supresión de las libertades por esa parte.

Los que se oponían a la carrera armamentista de Ronald Reagan eran los que querían que sólo los soviéticos tuvieran las armas, era el discurso de Fidel a nivel mundial.  Reagan siguió lo que los que se burlaban de él llamaban la “Guerra de la Galaxias” y esa guerra, nos trajo la paz.

El fanatismo de los partidarios del control de armas podría tener algún sentido si tuvieran evidencias graves que leyes más restrictivas de control de armas realmente reducen crímenes de arma. Pero rara vez incluso discuten la cuestión en términos de evidencia empírica.

Salvar vidas es un asunto serio. Pero pretender ser salvar vidas y negarse a tratar con la evidencia es una farsa como era una farsa el discurso de Fidel y la campaña de la “Guerra de las Galaxias”.

Tampoco la segunda enmienda o la Asociación Nacional del Rifle es el verdadero problema, a pesar de lo mucho que los medios de comunicación y la intelectualidad se centran en ellos.

Si hubiera pruebas contundentes que leyes más estrictas de control de armas realmente reducirían crímenes de armas en general o reducirían asesinatos en particular, la segunda enmienda puede derogarse, como otras enmiendas han sido derogadas. Las enmiendas constitucionales existen para servir a la gente. Las personas no existen para ser sacrificados a las enmiendas constitucionales.

Pero si la evidencia muestra que las restricciones a la propiedad de armas es todo lo contrario, en vez de reducir el crimen,  conducen a más crímenes de armas, en lugar de menos, entonces la oposición de la Asociación Nacional del Rifle a esas restricciones tiene sentido, independientemente de la segunda enmienda.  Lo que me refiero es que la segunda enmienda es constitucional, pero lo que es más importante es algo vigente y justo.

El punto final de todo este diferente se resume a una cuestión de evidencia sobre hechos evidentes, es difícil comprender cómo las leyes de control de armas pueden haberse convertido en una controversia de tan  larga duración al no ser que reconozcamos de que se trata de una agenda política, y una agenda política que como en el caso de Fidel parece tener motivos ulteriores que no son buenos para las libertades.

Hay una gran cantidad de pruebas estadísticas, sobre todo en los Estados Unidos, ya que las leyes de control de armas son diferentes en 50 Estados, hay estados que ya tienen el control de armas que piden, y el crimen no ha cambiado, de hecho el último crimen en masa de Oregón, se produjo en este estado que tiene un rígido control de armas. Hay montañas de datos sobre lo que ocurre bajo leyes restrictivas y qué sucede cuando se levantan las restricciones.

Las estadísticas de asesinatos son entre las estadísticas más ampliamente disponibles, ya que nadie hace caso omiso de un cuerpo muerto. Con tantos hechos de muchos lugares y épocas, ¿por qué es el control de armas es todavía un tema caliente?

La respuesta corta es que la mayoría fanáticos del control de armas sospechosamente no les gusta discutir la cuestión en términos de hechos.

Los defensores actúan como si sólo saben — de alguna manera — que estarán volando balas como en las películas del oeste aquí  si se permite a la gente común a tener armas.

Entre los muchos hechos que esto ignora es que las ventas de armas subieron por millones a finales del siglo XX  en América y la tasa de homicidios fue bajando al mismo tiempo.

Entre los otros hechos que fanáticos del control de armas constantemente ignoran son los datos sobre cuántas vidas se salvan cada año por un uso defensivo de armas de fuego. Esto rara vez requiere realmente disparar. Simplemente apuntando con un arma a un agresor es generalmente suficiente para prevenir un crimen.

¿Por qué divide las consecuencias de las leyes de control de armas a personas a lo largo de líneas ideológicas?  ¿No es esto algo raro?, esto debiera ser un asunto no partidista si al menos se tomara en consideración la visión de los hechos.

Cuando se analiza si la nueva ley que proponen  habría evitado la matanza que utilizan como excusa,  siempre, la nueva ley que se propone no hubiera hecho la más mínima diferencia. Esto también es parte de la farsa. Una farsa mortal.

Hay  la afirmación automática que quien hizo el atentado era un loco. Sin embargo, estos asesinos supuestamente locos son generalmente lo suficientemente racionales para elegir algunas “zona libre de armas” para sus ataques asesinos.  Parece más racional que fanáticos del control de armas que seguirán creando más “zona libre de armas”.

Fanáticos del control de armas son casi siempre personas indulgentes hacia los delincuentes, quizás porque los consideran sus votantes,  mientras que ellos están decididos a reprimir a los ciudadanos respetuosos de la ley que quieren ser capaces de defenderse ellos mismos y sus seres queridos, porque posiblemente consideran que esas personas no van a votar por ellos. Esta es una suposición dándole un carácter político electoral, la otra suposición es todavía más peligrosa, es que pudieran tener la misma motivación que Fidel cuando preguntó ¿Armas para qué?