ATEISMO: LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES

Por Alberto Perez Amenper

ateos-que-hablan-de-diosEn estos tiempos en que vemos cómo los militantes no creyentes atacan a las religiones de una manera absurda, clamando que se sienten “ofendidos” en sus creencias ateas.

Pero lo absurdo del hecho es que el ateísmo no es una creencia, es exactamente la falta de creencia, y de hecho del que no cree, no tiene por qué sentirse molesto de lo que otros crean, mucho menos sentirse emocionalmente afectados.

Sin lugar a dudas los militantes ateos de hoy son realmente un movimiento político disfrazado de una religión que usa el ateísmo cómo excusa para avanzar su ideología política. El comunismo fue la primera ideología que estableció el ateísmo como doctrina y sus derivados son los que vemos ahora como los ateos militantes.

El problema es que a mi pensar el ateísmo realmente no existe, es una condición escapista con la que la persona trata de auto-sugestionarse para excusarse de la responsabilidad de una creencia. 

La historia que me hacían los compañeros de estudios que habían sido veteranos de la guerra de Corea, testificaban el hecho que durante el combate, en las trincheras no había ateos.  Todos se sentían cerca de un ser superior por la cercanía de la posibilidad del final de su existencia en este mundo y trataban de comunicar su sentimiento por la oración.

Lo que más cerca viví y vi en mi juventud realmente fuel el agnosticismo, que muchos confunden con el ateísmo, pero  que es la opinión que los valores de la verdad son relativos, especialmente con respecto a  afirmaciones religiosas tales como si Dios, cosas divinas o sobrenaturales que puedan que existen o no existen, que pudieran existir pero es algo desconocido que no podemos negar ni afirmar, pero que no podemos afirmar tampoco que Dios no existe como dicen los ateos.

En un sentido del término, un agnóstico es alguien que no cree ni deja de creer en la existencia de Dios, mientras que un ateo declara que no cree que exista un Dios

Pero según pasa la vida del individuo y adquiere más experiencias durante su existencia,  más consciente se hace de que no está formado de carne y huesos solamente, que hay algo que lo hace diferente a los animales, y que eso es el espíritu que es lo que lo hace racional y consciente y razona  de que alguien puso ese espíritu en su cuerpo, por ende tiene que haber un ser superior, racionalmente tiene que existir un Dios, y esta es la conclusión a la que en cualquier momento dado piensa el 98% de la humanidad.

Hay muchos conceptos de Dios, pero hay una aceptación por una gran mayoría de que existe un Dios.

Cualquier cosa menos Dios no es racional, algo más que Dios no es posible, por eso es racional hablar a través del espíritu con Dios, pero no es racional hablar a través de otra persona que se autoproclame un Dios en la tierra.

En primer lugar, es esencial que la idea de Dios deba de ser concebida como el poder más profundo en el universo y segundo, él debe ser concebido bajo la forma de una personalidad mental, no algo físico como uno de los llamados “representantes” de Dios o con un Dios con los atributos de un carácter con los defectos humanos.

Una cosa es la religión para propagar la idea de Dios, que debe de ser la razón de la existencia de las instituciones religiosas, y otras es crear doctrinas y crear un Dios como un perro de presa para controlar la vida de otros a nombre de Dios.

Un Dios que puede saborear y complacerse con esas superfluidades del horror no es ningún Dios con el que un ser humano puede realmente o se deba sentir atraído. 

La arrogancia, la vanidad de sentirse adorado, el horroroso castigo al que no lo reconoce, esto no puede ser realmente un Dios. En otras palabras el “absoluto Dios” con los propósitos y carácter humanos que se le atribuyen sería un hombre, pero así es como visualiza a  Dios  la gente común por las enseñanzas de las religiones.  No importa que el cristianismo predique desde sus orígenes al verdadero Dios de amor y perdón a su creación, los “representantes” del cristianismo “castigan” ponen penitencias y hasta han llegado a asesinar a otros en nombre de Cristo.  Y que vamos a decir de religiones como el Islam o el Judaísmo con creencias de un Dios que les ha otorgado una supremacía racista, que les da autoridad para castigar a los que no son de su raza o esas religiones de magia negra que hacen “trabajos” para eliminar a sus enemigos.

El problema es como enseñaba Aristóteles en su búsqueda de la verdad, hay que buscar la verdad en uno mismo, mundo y la experiencia no pueden nunca interrumpirse para un análisis totalmente objetivo, solamente y nada más que la mente del observador puede encontrar la verdad y el simple acto de observación o enseñanza externa afecta el resultado de cualquier aproximación empírica a la verdad la verdad llega por la mente y sus experiencias, y la naturaleza y la búsqueda de la verdad son inseparables. 

Decían Platón y Aristóteles que hay que encontrar la verdad por eliminación, haciéndose preguntas mentales y eliminando las preguntas por la posibilidad en las respuestas, hasta llegar a la verdad.

La verdad es lo que lo puede llevar a uno a una creencia saludable, de no buscarla, de aceptar lo que otros te digan que es la verdad, te puede hacer adoptar una creencia que te hará esclavo de la mentira.

Verdad es la función de las creencias que empiezan  y terminan con el razonamiento.

LA VERDAD OS HARÁ LIBRE. Evangelio de Juan 8:31

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