" />
Published On: Mar, Abr 7th, 2015

CAMBIAR EL CAMBIO

Por Alberto Perez Amenper

 cambioEl conservadurismo está tomando fuerza por una reacción opuesta al liberalismo extremo que ha invadido al partido demócrata y los desastrosos años de la administración de Obama tanto en su política doméstica como en lo social y económico.

 

Es la hora de los conservadores, es la hora de cambiar el “cambio”.

Con la posición de los candidatos republicanos de declarar su conservadurismo  público una nueva generación está interesándose en aprender  lo que el conservadurismo realmente es, que no es la filosofía retrógrada y fracasada que pintan los liberales, al contrario es la base natural para un gobierno pequeño que pone el destino de la nación manos de la filosofía y los valores morales que han sido la tradición americana.

La libertad, el respeto al usufructo de su trabajo del individuo, la defensa su territorio, estos son valores naturales en el ser humano, y estos son los valores naturales que defiende la filosofía conservadora.

Donde el socialismo ha fracasado, la doctrina del libre mercado ha triunfado, esto lo podemos ver en lugares como la republica Checa y hasta en los países socialistas como China y Vietnam que no han tenido más remedio que ensayar con la economía del libre mercado.

Las raíces del conservadurismo se extienden a antiguas concepciones de la naturaleza humana expresada por Platón en Grecia y los filósofos más adelante de la República romana.

En la naturaleza, tanto los animales irracionales como el animal racional que es el hombre, tiene el deseo innato de tener su territorio y su propiedad de bienes materiales, este es su objetivo y para eso hace su mayor esfuerzo con su trabajo. En la cuna de la civilización en Grecia, los filósofos coordinaron este instinto primitivo con la temperancia del hombre civilizado, expresando lo que hoy en día consideramos como la filosofía conservadora. Cuando este derecho del hombre a su propiedad o a su territorio es injustamente violado, sus libertades son violadas, y  la reacción es de defender sus derechos contra el que trata de quitarle lo que considera su derecho a lo que le pertenece..

El comunismo nombre de una justicia social politizada, viola los derechos de las personas responsables que con su trabajo han logrado bajo la libertad, una propiedad.  El resultado es que toda la propiedad pasa a un estado que no sólo roba al individuo del fruto de su trabajo, pero de su libertad.

De los primeros esfuerzos modernos para definir el conservadurismo en el mundo de habla inglesa, el mejor articulado fue en su momento el del parlamentario británico Edmund Burke. La filosofía fue probablemente mejor definida para nuestro tiempo por  Russell Kirk y  William Buckley en los Estados Unidos tuvieron influencia sobre sobre Ronald Reagan y Margaret Thatcher, y todos sabemos los resultados de estos dos gobernantes, de memoria agradable para nosotros y funesta para los que todavía mantienen las maravillas del socialismo.

Rusell Kirk resumió el conservadurismo en principios centrales en su libro “La Mente conservadora:

Una creencia en un orden trascendente,  respeto por la complejidad de la existencia humana, que una sociedad civilizada requiere órdenes y clases, que la libertad y propiedad están estrechamente relacionados, estar alerta y desconfiados de sofistas, calculadores economistas que quieran reconstruir la sociedad sobre diseños abstractos y que aunque el cambio pudiera ser necesario, se debe proceder con cuidado, con cautela, y con un ojo hacia la preservación de las instituciones sociales de base

Kirk como Adam Smith dijo que un orden natural establecido por un poder trascendente rige la vida política en gran parte del mismo modo que la física guía a las estrellas. Ese orden natural es imperfecto y a veces injusto, pero nos preserva de los estragos de nuestros instintos animales, nos preserva de la injusticia de tomar de otros lo que no nos pertenece..

Cuanto más intentamos distorsionar las desigualdades naturales o derribar los roles sociales tradicionales con esquemas políticos o sociales, mayor será el riesgo de desencadenar fuerzas políticas caóticas que destruyen los derechos de libertad y propiedad.  En otras palaras, la “igualdad” es una utopía, porque aunque todos los hombres nacieron iguales y tienen los derechos inalienables que les otorga el creador, el hombre es responsable de su conducta. Por la conducta del hombre surge la inevitable desigualdad, y por mucho que nos lo traten de decir y repetir en esta administración la igualdad no puede existir.

Pero aunque los derechos  son meramente personales; en una sociedad como la americana desde su fundación ha sido un vínculo ha unido a generaciones pasadas. En esta concepción, los derechos no son simplemente “lo que me debe el estado”, son lazos que unen a la sociedad en una telaraña de privilegios y deberes se extienda más allá de mi propia vida.

Esta tradición del conservadurismo en los Estados Unidos ve derechos bajo una luz muy diferente de los liberales. Los derechos en la filosofía conservadora americana se basan en tradición y costumbre de una filosofía conservadora recibida de sus fundadores..

Por esto los candidatos republicanos están autodenominándose conservadores, porque lo que está pasando en estos últimos años, no es la filosofía tradicional de los Estados Unidos.  Hay en una parte de la ciudadanía una nostalgia por los tiempos pasados que hicieron a esta nación la envidia del mundo.

About the Author