Conservando los valores y la Consitución

Por Alberto Pérez Amenper

certiCreo que el pacificador (la tetera) que me dieron en mis años de infancia tenía propiedades conservadoras, porque no recuerdo una época en mi vida en que instintivamente mi pensamiento no fuera conservador.  Pero últimamente me siento aislado de muchos de los que se han convertido en auto denominados árbitros del conservadurismo. No estiendo estos valores doctrinales de este momento.

Ser conservador en un país como los Estados Unidos, básicamente es conservar los valores que se han instituidos por sus fundadores y en el continuado ejercicio de la constitución de la nación más próspera y democrática del mundo moderno.

Pero en su afán por convertir la filosofía conservadora en una religión de abstractas y dogmáticas reglas, están violando el principal principio de ser conservador, que es la independencia de pensamiento, la libertad de pensar y hacer según le dicte a una persona lo que considere adecuado en un momento dado, siempre que no vaya contra la constitución y los valores establecidos.

He visto como demonizan a Marco Rubio porque consideró que la inmigración tiene que ser adaptada a realidad de las circunstancias, y que no se puede deportar al millones de indocumentados porque no es estratégicamente posible, y que hay que hacer una selección pero siempre después que se cierren las porosas fronteras.  Es su manera de pensar, no habló de amnistía pero selección, no habló de permitir la inmigración pero de aplicar las leyes, habló de cerrar las fronteras a la inmigración ilegal, que es realmente la única solución al problema,  pero cómo su posición no era lo completamente dogmática para los puritanos, ha sido suficiente para borrar toda una carrera de principios conservadores y excomulgarlo de la membresía de la nueva iglesia conservadora.

Ahora demonizan a los que dicen que la ley de que todo el que nace en Estados Unidos es por derecho ciudadano, no importa quienes son sus padres.  Esto es en relación con los inmigrantes ilegales, y este no sería un  problema, porque si no hay inmigrantes ilegales no hay hijos nacidos en territorio americano, así que realmente, el problema es evitar la entrada ilegal, y en esto todos estamos de acuerdo, incluso un buen número de demócratas. 

Así que esta estéril pérdida de tiempo no se trata de solucionar un problema pero de crear una discusión sin consecuencia práctica para el problema.

 En 1868, los Estados Unidos adoptaron la decimocuarta enmienda para revocar la  decisión “Dred Scott”, el Tribunal Supremo había sostenido en 1857 que los descendientes de los esclavos, incluso hijos de esclavos libres, no podían ser ciudadanos estadounidenses.

Así la Decimocuarta Enmienda comienza, “toda persona nacida o naturalizada en los Estados Unidos y sujeto a la jurisdicción, es ciudadanos de los Estados Unidos y del estado donde residen”. Esta es la doctrina consensual de  jus soli, y el significado de la lengua es claro y sencillo.

En la medida que existe una lectura alternativa, los puritanos de ahora reclaman que la cláusula “sujeto a la jurisdicción” crea ambigüedad sobre el verdadero significado de la enmienda.  Según ellos, padres de inmigrantes ilegales supuestamente deben fidelidad a un gobierno diferente y por lo tanto no están sujetos a la jurisdicción de los Estados Unidos, y por lo tanto, sus hijos nacidos en Estados Unidos no tiene derecho a la ciudadanía.

Pero por favor es cuestión de sentido común y de una realidad evidente.  “Jurisdicción” define el territorio donde la fuerza de la ley se aplica y a quién — y este principio es bien colocado para incluir a  todo el mundo dentro de las fronteras de los Estados Unidos, sin importar su país de origen o las circunstancias de su nacimiento. Únicamente quedan fuera los diplomáticos extranjeros, que disfrutan de inmunidad soberana, y los invasores militares extranjeros, que tienen que están sujetos a las leyes de la guerra. 

Todo el mundo que está en Estados Unidos y comete una violación de la ley está sujeto a la jurisdicción del país, no importa que sea extranjero. Por eso la solución es aplicar la juridicción, las leyes del país a los inmigrantes ilegales esa es la solución y es lo constitucional y pragmático no seguir hablarndo las boberías de nacimientos que no existirían si se aplicaran las leyes en las fronteras. 

Según la lógica circular miope, de estos pseudo-conservadores que quieren ser más conservadores que Ronald Reagan, tenemos que llegar a la conclusión de que los inmigrantes ilegales no pueden ser procesados aunque comentan delitos porque no son ciudadanos estadounidenses. Chúpate esa, cómo pueden explicar esta manera de pensar. 

Se puede reformar la constitución, ¿merece la pena? no lo creo, me parece que el control de las fronteras resuelve el problema.  Pero tienen derecho a pedir que se cambie la constitución, pero no tienen el derecho a tergiversar la constitución, porque eso es normal para un liberal pero no para un verdadero conservador.

Querer discutir una ley tan clara y tradicional como la ciudadanía por nacimiento, por un motivo básicamente dogmático porque la solución no está en los hijos sino en los padres que entran ilegalmente y que es lo que hay que evitar, es hacer un pobre servicio a la casusa conservadora. 

Pero es conveniente para crear una discusión que crea protagonismo para un servicio personal de su campaña política y eso es lo que estamos viendo cada día.

Los candidatos articulados, que presentas su oposición explicando los problemas y su solución pragmática, son relegados, mientas los demagogos con retórica vacía pero estridente están en todas las noticias recibiendo propaganda gratis.  El circo debiera tener que suspender la función por falta de público pero si siguen los payasos, dominando el acto, estamos muy jodidos.

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