Cuba hacia el modelo chino en excluyente ascenso

Por Carlos Carballido

cuba chinaYa sabemos que hablar sobre el tema cubano es navegar en un océano de desacuerdos  inspirado, mayormente, por encontrados sentimientos de odio-simpatía hacia un gobierno que en más de 50 años en el poder, solo puede exhibir muy poco, o nada, de méritos  y si demasiadas calamidades para su pueblo.

Si somos objetivos, los últimos acontecimientos relacionados con la Isla, sus dirigentes y  llamados ¿disidentes? , su población y su exilio, veremos, con cierto atisbo de dudas, que algo está cambiando, o cocinando, en el mejor sentido de la palabra.

Aunque la esencia de carencias de libertades en una nación donde  simplemente pensar diferente al oficialismo es condenable por el código penal como traidor a la patria,  en los últimos meses se están dando un sinnúmero de  engañosas aperturas  del gobierno en materia migratoria, supuesta extensión de la internet, y cierta tolerancia a grupos de llamados disidentes que  han estado jugando al lenguaje light y las maravillas poder viajar  sin gastar un centavo.

Un ojo neófito pudiera ver con entusiasmo esos cambios pero  para quien ya ha sido mordido por ese perro más de una vez, no nos queda otra que pensar que Cuba transita lentamente  hacia un modelo económico social más parecido a sus nuevos amos chinos que  hacia un interés legitimo de convertir a la patria en una nueva forma de vida y bienestar para sus pueblo.

Lo peor es que en ese juego están todos y muy pocos  se escapan a esa especie de quintacolumnismo.  Mirando los hechos, hay una suspicaz máscara  de conformismo político y de contubernio,- entre exilio y no exiliados, entre Cuba y EE UU-,  con estas nuevas aspiraciones de la dirigencia octogenaria porque, de algún modo,  comienzan a permitir que estas fuerzas, antes detractoras y hoy cómplices, puedan tener un pedazo de esperanza en la nueva Cuba que se formará en unos 5 años más.

Durante una visita fugaz y de muy bajo perfil a la ciudad de Miami, un ex colega periodista devenido ayudante de Mariela Castro, hija del mandatario cubano Raúl Castro, reconoció que cuando este  aseguró ante la Asamblea Nacional que solo permanecerá un lustro más en el poder, no estaba mintiendo.

Mi colega aseguró que la decisión de dar el dedazo a Miguel Diaz Canel permitirá que la imagen de la nueva Cuba se vaya desmarcando poco a poco del bloque monolítico que guerrilleros de la Sierra junto a lamebotas y secuaces oportunistas que por décadas frenaron estas aspiraciones subyacentes en un país que perdió la esperanza de cambio democrático. Me dice  que  para lograrlo, es necesario también esa imagen indirecta de flexibilidad y tolerancia hacia personajillos que empiezan a hablar diferente bajo el manto de la oposición porque es bueno que el mundo vea esas señales de cambio hacia la diversidad de opinión y género y  en ello la infanta Mariela es quien lleva la voz cantante para ganar la simpatía de un sector como el de los gays que tan reprimidos fueron por la bota castrista. .

Porque en verdad los cambios que se cacarean son de tipo cosméticos a manera de liberación del torniquete en el que se metió a todo cubano mediante la fuerza y la represión política.

Que el gobierno de La Habana permita que un grupo de diplodisidentes  salga a tribunas internacionales a criticar al gobierno, recoja importantes donativos que los convierten en acaudalados dentro de la isla y que se les permita regresar sin mayores consecuencias,  más que un avance es una carta de dudas jugada en la mesa del futuro de los cubanos.

Si se analiza con profundidad, estos disidentes que prefieren llamarse así y no opositores, lanzan de vez en cuando el guante blanco de la necesidad de un diálogo entre exilio y gobierno cubano. Hasta el momento,  TODOS han disparado su discurso de acuerdo al escenario de turno donde se encuentran. Pueden lo mismo criticar al embargo estadounidense que condenarlo. Hablan de liberación de espías o de hacer un periódico impreso en una nación cada rotativa y cada galón de tinta está en manos del gobierno.

Cuando analizamos este contubernio vemos entonces esa manera oportunista del exilio en jugar con esos guiños de la nueva Cuba que se está preparando tras bambalinas: cubanoamericanos empresarios de mucho dinero que piden al presidente Obama el levantamiento del embargo, horas de radio y televisión para esos diplodisidentes que ya no son opositores y el famoso intercambio cultural que permite a músicos y actores mediocres, lanzar el veneno del reencuentro con su público a cambio de la nostalgia y de un regreso lleno de dólares y pacotillas para el barrio.

Si a todo lo anterior sumamos que el propio Gobierno de Estados Unidos, persiste en una ley de Ajuste Cubano que ya no funciona  debido a la flexibilidad de viajes que se les da a los cubanos de permitiendo que lleguen a Florida en busca de dinero fácil a costa de la propaganda del dialogo o la cultura, entonces la posibilidad de cambios radicales hacia la democracia genuina,  se hará cada vez más difícil porque de la manera en que están las cosas es mucho más fácil para el cubano pícaro seguir así que  poner un muerto por hacerse el valiente dentro de la isla.

La disidencia dentro de Cuba además de buscar ese lugar de predominación exclusivista en el que radicales como Oscar Elías Biscet no encuentran lugar,  se ha vuelto extraña, dudosa, y muy poco creíble. En los últimos meses andan entre escándalos, acusaciones internas y descalificaciones como la de Elizardo Sánchez Santacruz que llegó, incluso a decir que la versión  que dio el gobierno cubano sobre la muerte del disidente Oswaldo Payá, es totalmente creíble y no la posición que mantiene su familia de que se trato de un asesinato.

Todos estos elementos de análisis entre cientos de millones más,  nos están dando un claro mensaje: Cuba va a cambiar, es cierto, pero al estilo chino. Y en ese modelo muchos cubanos del exilio no tendrán cabida, sobre todo los que exigen justicia. La quinta columna  es demasiado fuerte desde el lenguaje oficial cubano hasta el propio lenguaje de sus disidentes. Si no lo creen pues dediquen tiempo a escuchar sus mensajes. El último que mas me aterrorizó fue el del esposo de la bloguera non plus ultra,  Yoanis Sánchez,  cuando dijo a la radio de Miami que había desarrollado con éxito un encuentro de disidentes donde el tema fundamental fue: Los que salimos y regresamos a la patria.

Más claro ni el agua. Los que se quedan afuera solo servirán para mandar sus dólares o para donarlos cada vez que ellos salgan o para aplaudir las tonterías humorísticas que sigue reciclándose por Miami pero que regresan con contenedores llenos de donaciones.

El oficialismo se esta reciclando a pesar que de cuando en vez dedica algún spot televisivo a descareditar a estos disidentes como para confundir a muchas personas. La realidad de Cuba sin embargo es otra. Mas del 96 por ciento de los cubanos no conocen a los disidentes, no tienen acceso a los dólares y mucho menos a oportunidades de viaje u horas de internet. Y la mayoría son ellos y se enterarán del cambio  solo cuando ocurra y lo verán como un alivio y no como un engaño. Los demás a los que me he referido, sencillamente estarán para ese entonces mirándolos a todos ellos por encima del hombro. Vivir para ver.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*