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Published On: Mie, Mar 26th, 2014

Exiliados podrán Invertir en Cuba. De gusanos a ¿Nuevos esclavistas?

Por Maura Barrabí

intercambio¡¡¡Que buena gente han resultado estos comunistas!!!! En especial el Raúl Castro, dictador asesino II. Resulta que, según Radio Martí, José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos del Parlamento cubano,  manifestó en La Habana que en su artículo 20, la nueva Ley de Inversión Extranjera establece que el Estado cubano permite la entrada de capital foráneo “que no afecte la defensa y seguridad nacional, el patrimonio de la nación y el medio ambiente”. (lea el despacho)

Vaya, dicho clarito y en cubano, esta ley permite que los exiliados (antes gusanos, apátridas, Lumpens y mil mierdas mas)  inviertan en Cuba. Me imagino, es más apuesto mis ovarios, que la Ley del Embargo estén al quitarla y ya van haciendo propaganda, sino, ¿de qué otra forma??? Ademas, ¿quién conociendo el elemento se atrevería?

Yo se quienes: todos aquellos que estando forrados en dinero, lo hacen por otros países, y como el señor Fanjul, están muy contentos de poder comprar la Isla BARATA sin importar si sus nuevos esclavos son chinos o cubanos de la isla. Claro, a ellos no les van a tumbar ni un centavo, no hay rico bobo ni comemierda con suerte. Es un acuerdo muy formal, y si se salen del contrato, ahí si les arrancan la cabeza, mas, pobre de aquel “foráneo” cualquiera que les compre aunque sea un timbiriche de carnaval, porque en menos de lo que baila el mono, lo pierde, tal y como le ha pasado a la empresa española Camacho (Suchel Camacho) que ha dejado sin jabón ni desodorante o pasta dental al cubano de a pie.

Han sido bien claros: compren y ayuden a sus bolsillos y los nuestros, mas no se les ocurra venir a querer mandar, ni aspirar a nada. Aquí mandamos nosotros, de manera que serán nuestros cómplices o mejor dicho sus LAMESUELAS,. Esto es vergüenza contra dinero. Y de paso aclaro que, el verde, pudo más que el amor que te tenía patria mía.

Hay que ser descarado, traicionero, inmoral y deshonesto para invertir en la Cuba de los Castro. Ninguno tiene la más mínima dolencia por el pueblo, al contrario, los quieren de esclavos porque saben que allá pueden pagarle a un dólar el día y tendrán filas enteras mendigando un trabajito. El asunto es llenarse los bolsillos, y el cubano de a pie que se joda, como si fueran de una especie desconocida.

Ahora bien… el cubano en el exilio, no EXILIO de condición moral, exilio bachatero, exilio irresponsable y sobre todo miembros de PDCM (Partido de la Cumbamcha migratoria), siguen entretenidos con los OPOSITORES del entra y sale, los de las medallas, premios, banquetes y una que otra entrevista donde dejan caer “abajo la dictadura”, total, ya la dictadura está en la cima, muy bien apuntalada y solo los ciegos no se dan cuenta de la gran cortina de humo que han sabido levantar para darle rienda suelta y a toda prisa al “Pueblo a Pueblo” (acuerdo firmado por el presidente Obama) para que todos estos acuerdos, leyes, aperturas, intercambios culturales, visas por cinco años etc,  se den sin ningún problema ni barullos cubanos como hace una década ocurría en nuestras calles miameras que hoy están llena de castristas conscientes e inconscientes.

 

No, No, Castro II no quiere marchas por la Calle Ocho, de manera que, vayan para allá y háganle el cuento del tabaco, mientras nosotros podemos acabar de quedarnos con el robo, no pagar un muerto, vender lo que quede, asegurar la herencia presidencial y que no nos puedan tocar ni un pelo. Cuando no existamos, que de nuestros engendros ni se acuerden, aunque bien sean los dueños de media Cuba y co-dueños de la otra mitad, costeando campañas políticas que les asegure un títere siempre “al mando”, claro, mientras dicho monigote por unos cuantos miles y una casa en Miramar,  responda a sus intereses. Cuento viejo que ya todo el mundo se sabe.

¡Vaya manera de derrocar una dictadura! Comprando y gozando.

Esa es la nueva manera de hacer patria. Si mi hijo se uniere a quien me despojó de mis bienes, obtenidos con mi esfuerzo, lo considero traición, como traicioneros son todos los hijos de aquellos que en su momento fueron sacados a patadas de su país, con los bolsillos vacíos y obligados a comenzar de nuevo, y ahora, pasan por encima de la memoria de sus padres y van a invertir con el ladrón que les saqueo en el 59.

O, ¿es que debo entender que jamás hubo tal enemistad? ¿Debo asumir que solo fue un acuerdo para no solo quedarse con Cuba, sino, con el mundo entero? Digo, dado a cómo anda el mundo, premiando comunistas, alabando dictadores, aplaudiendo ladrones, legalizando la droga, haciéndose los ciegos con la masacre del pueblo venezolano,  evitando por todos los medios barrer con estos comunistas del siglo 21, cualquier cosa es posible, de otra forma, no lo entiendo.

Al final, nos guste o no, legal o no, en Cuba invierte el mundo entero. Hace rato que los cubanos trabajan para compañías extranjeras por una miseria. El prostíbulo va tomando forma, hasta se anuncia la carne fresca, y al final, de los muertos, nadie se acuerda, porque aquí y allí, lo que importa es el cash. Que Dios los perdone, yo no. La hecatombe ya es real:  se están repartiendo la Isla y sus esclavos, y lo lograran si no se hace algo.

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