¿De quién estoy Hablando?

Por Alberto Pérez Amenper

CaptureEs un neurocirujano y pediatra que ha realizado una intensa actividad quirúrgica por lo cual es considerado una de las lumbreras de su época en su profesión. Pero más que nada es admirado por sus colegas y pacientes por su moralidad y condición humana, es un ejemplo vivo de la frase de Teophile Tuffier profesor y cirujano francés: “La moral impone al cirujano el deber de intentarlo todo para salvar los seres humanos que se les confían”.

Introvertido, de voz baja, pero con gran valor personal por su capacidad de trabajo y su vida frugal, logró acumular un capital, se convirtió en un millonario, y entonces usó ese dinero en causas filantrópicas.  Pero quiso ir más allá, y decidió aspirar a la primera magistratura de su patria, brinda su persona como servidor público.

´ ¿De quién estoy hablando?

 

Cómo estamos en el año 2015 en los Estados Unidos, todos pueden pensar que estoy hablando de Ben Carson.

Pero si estuviéramos en Cuba en 1948 todos sabrían que estoy hablando del Profesor Ricardo Núñez Portuondo, que fue candidato a la presidencia de la república, quedando en segundo lugar después del presidente electo Carlos Prío Socarrás, del Partido Revolucionario Cubano Auténtico y por arriba del candidato del Partido Revolucionario Ortodoxo, Eddy Chibás.  Tuvo que luchar contra los neo-revolucionarios de lenguaje estridente.

 Ricardo Núñez Portuondo era un neurocirujano, pediatra y cardiólogo, fue profesor universitario pero como copio de su biografía literalmente  “De extirpe patriota, introvertido, de voz baja y con gran valor personal, reflejaba en su hábito externo su profunda cubanía (sombrero de jipi-japa, tabaco y guayabera de hilo en 6 pies con 200 libras de peso). Veneraba a su padre el general Emilio Núñez del ejército libertador, e hizo un culto no siempre acertadamentente de hablar bajo” 

En nuestra Cuba, sus virtudes eran defectos, tuvo que luchar contra oradores demagogos estridentes, Carlos Prío y Eddy Chibás, con la demagogia de revolucionarios socialistas. 

Un hijo de mambí revolucionario de corazón, tuvo que soportar que le dijeran que no se identificaba con el pueblo de Cuba porque era millonario y no hablaba como cubano. No era fanfarrón, no era gritón, era una persona decente, y la decencia no era una virtud en Cuba.

Fue la última oportunidad que tuvo Cuba de elegir un buen presidente, lo que vino después ya lo saben, el que se podía identificar con el pueblo porque no era millonario, salió al exilio millonario, y lo que quedó en Cuba representa la famosa frase que muchos atribuyen a Maquiavelo otros a José de Maistre y a otros personajes de la política, pero que se repite por su evidencia y que dice “Cada pueblo tiene los gobernantes que se merece”

Sería triste que este nuevo pueblo que hemos adoptado como patria, cometa el mismo error de la Cuba del pasado.   No se trata de Ben Carson, se trata de que tenemos por primera vez unos candidatos en el partido Republicano de los que podemos sentirnos orgullosos. Cualquier candidato de los aspirantes es inmensamente superior como persona y sería un mejor gobernante que cualquiera con los que el partido demócrata nos amenaza.

Y sería triste que por nuestra actitud, parecida a la de Cuba en 1948, permitamos que el candidato demócrata sea nuestro presidente por los años venideros, esto podría ser tan fatal como el caso de Cuba.

Me preguntan por quién pienso votar, y contesto que en las primarias por el que se vea en el momento que estas se produzcan en la Florida, que tiene el mejor chance ante el candidato demócrata, después, en las elecciones generales por cualquiera que vaya contra el candidato republicano. Pero me gustaría que eligiéramos no a un fanfarrón demagogo, pero a una persona honrada y capacitada.

Porque lo que hizo Núñez Portuondo cuando dejando su vida cómoda del retiro, fue un sacrificio porque vio lo que amenazaba a Cuba con el avance del socialismo revolucionario, y políticos corruptos y demagogos,  se lo dijo al pueblo de Cuba, pero al pueblo le gustó más la demagogia.

Veo tristemente cómo no sólo a los demócratas pero a los republicanos les gustan los candidatos demagogos, los que no lo son débiles, les gusta oír la mentira que quieren oír, no la verdad del que la ofrece. 

Hay una traducción del libro de Eclesiástico del Rey Salomón  10:3 -5 que leo en la Internet, en lenguaje actual (TLA) que es un poco diferente a la Biblia tradicional, pero que lo copio porque tiene bastante sabiduría, y que viene como anillo al dedo en los tiempos actuales:

3 Cuando el rey es ignorante, el pueblo acaba en la ruina; cuando el rey es sabio, el pueblo prospera.4 Dios tiene en sus manos el poder de gobernar este mundo, y el poder de nombrar gobernantes. 5Cuando llega el momento, elige al gobernante adecuado y le da su propia autoridad.

No quiero decir “OJALA” porque eso se metió en el español por los árabes, y mi Dios no es Alá, pero quiero decir a esto “QUE ASÍ SEA”.