Día de la Tierra y la Mentalidad personal

Por Alberto Perez Amenper

Según el diccionario de la Real Academia de la lengua, “Mentalidad” es la Cultura y modo de pensar que caracteriza a una persona, a un pueblo, a una generación. Por eso el día de la Tierra se puede considerar según la mentalidad de una persona.

Coincidentemente con el día de la Tierra, estaba revisando la zona de Vancouver en Canadá que pienso visitar el próximo mes de Julio.  Estaba mirando lo que más me impresionó en mi última visita a la zona, que fueron los jardines de Butchart en la vecina ciudad de Victoria Británica. 

He visto jardines en Europa en Francia, Italia, Inglaterra y Austria, los jardines de Versalles y el Jardín Botánico de París, los jardines de los palacios de Loira y los de la campiña británica, ninguno se puede comparar al Butchart. 

Pero como era el día de la tierra, estuve pensando cómo se puede considerar este lugar visto de diferentes mentalidades. 

Un ambientalista nos diría que es la pura belleza de la naturaleza, la que el hombre está destruyendo con sus pesticidas y con su obra destructiva. 

Yo con mentalidad personal, lo que veo es como el hombre hace maravillas con la naturaleza que Dios le dio.  Para que el Butchart sea lo que es, hizo falta el trabajo de miles de arquitectos de jardinería, abonos de la tierra de los que son demonizados por los ambientalistas, trabajo de ingeniería subterránea, escavando la tierra para instalar los hidroductos para la irrigación necesaria para mantener los jardines.

Es el trabajo del hombre, que por designio de Dios es el señor de la naturaleza, no es la naturaleza el señor del hombre, la naturaleza de por sí no hubiera creado lo que es Butchart.

Cuando visité el Alhambra en Granada, España, la primera vez, lo que más me interesaba ver era los jardines del Generalife, por lo que había leído de su belleza.  Tuve una gran decepción, los jardines pueden haber sido algo hermoso en una época, cuando el Generalife tenía un ejército de moritos a su disposición para tallar las paredes y cultivar sus jardines, pero ahora no es lo mismo con los andaluces.

Los andaluces me imagino que dirán “Jodé con las putas matas, ¿pa qué?”.  Y dejaron que la naturaleza siguiera su curso, y no es lo mismo la naturaleza por sí sola, sin el trabajo del hombre.

El andaluz es una mezcla del buen vivir de los Jeques Árabes con la vagancia de la corte Española.

Es un placer hablar con ellos, son divertidos y extrovertidos, pero no me gustaría tener que depender de su trabajo para vivir.

Soy un amante de la naturaleza, me gusta disfrutarla, pero he notado que la belleza de la naturaleza solo se puede apreciar cuando la mano del hombre la hace accesible.  Esta es mi mentalidad, si la mentalidad de los ambientalistas, ya sean presidentes o pontífices es otra mentalidad, la respeto, pero quisiera que respetaran la mía.  

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