El arribo de la prensa islámica en Latinoamérica

Por Gastón Saidman *

5prensaJerusalem– Como ya sabemos, los medios de comunicación fueron siempre la manera más directa de llegar al pensamiento colectivo. El problema es cuando los medios son utilizados como un arma y no como un espacio que concede conocimiento e información a la sociedad sobre los diversos temas de la actualidad. Los medios sufren la manipulación de quienes quieren imponer su doctrina en la reflexión popular y así recibir su aprobación para más adelante obtener su propósito.

En Latinoamérica, Irán ha cautivado y no solo en el escenario político como vengo diciendo en mis últimos artículos. El uso de los medios de comunicación como la televisión, la radio, los periódicos y distintas websites de habla hispana, han sido de gran ayuda para este país que consiguió de alguna manera crear de sí mismo una imagen que entusiasma la opinión de más de un espectador. Como consecuencia, lograron realizar canales televisivos que acaparan noticias del mundo árabe en nuestro idioma. El problema es que no se trata solo de crear un foco informativo, sino también de mostrar una imagen que tiene como tarea blanquear la oscura figuración del Islam en el mundo.
Con la llegada de Mahmoud Ahmadinejad al poder, por el año 2005, comenzó un cambio en la política exterior iraní; fue en ese momento en que dicho país comienza una actividad pública que consiste en involucrarse con otros países, pero esta vez en su vida pública, no dejando muy claro a la opinión internacional sus ideas y proyectos.
En estos últimos años, la creciente fuerza de Irán en el Medio Oriente que trajo por demás un cambio demográfico con la expansión de la rama islámica de la Shiia frente a la sunita, ha conseguido despertar la atención del mundo y tomar más en cuenta a Irán no solo por el nuevo e importante status de ese país en la zona, o lo que este significa en los cambios de precios del petróleo, sino por el esfuerzo que hace para conseguir el desarrollo de uranio.

Adaptación ideológica para el público latinoamericano

Este nuevo status le proporciona a Irán ser el nuevo punto de atención de los medios de comunicación, y es así como utilizan los mismos para difundir su ideología.
El problema es que Irán ha logrado alinearse bajo la misma ideología con los países del Tercer Mundo, y en Latinoamérica ha demostrado una adaptación y reconocimiento de la ideología socialista y antiimperialista que esa zona transmite, pero ¿cómo es que Irán encaja con esa ideología siendo un país totalitario? Aquí está el juego.
Irán sabe muy bien adaptarse a las distintas formas e ideales que otros países dictan tratando de buscar el punto en común por el cual a través de él transmitir a sus oyentes de una manera más abierta la finalidad de su gobierno, manifestando que su lucha también tiene fines antiimperialistas, siendo de esta manera una cobertura que por detrás se esconde la oscura presencia de un país que fomenta el terrorismo mundial.
Este tipo de estrategia no solo existe en el comportamiento de la política exterior iraní en su conquista del mundo, sino que la misma comenzó años antes en la política interna del mismo.
Fijémoslo en lo siguiente, por más de las diferencias, vemos que en el mundo árabe, en sus distintos países, todo movimiento que logró producir una revolución, basó su ideal en ideas religiosas, pero la realidad es que estos países siempre se vieron envueltos en una revolución solo por consecuencia de la crisis socioeconómica que viven. En cuanto la religión, fue solo el combustible que se utilizó para encender la llama interna de sus ciudadanos y llegar así de oposición a gobierno, pero, tomando las riendas del poder, se dan cuenta que llegaron a ese momento en el cual la ideología se enfrenta con la realidad, y la solución al problema no es tan fácil de resolver; el dilema es que deben seguir gobernando.
El caso de la revolución iraní es igual, del mismo modo que sus líderes saben que la ideología puede ser un juego que les permite dominar a su pueblo, existe también el ejemplo del cual hablo. El hecho que la rama Shiita se involucre en la política, fue algo que comenzó con la influencia de Khomeini siendo así el primero relacionado con esta actividad ya que el resto de los eruditos de esta rama de la religión se negaban rotundamente a la actividad política, y esto no era sólo por temas morales o por abrir conflictos internos, es que dentro de la rama Shiita por tradición no se puede implicar el acto político.

Origen de la implicación del shiísmo en la política

Cuenta la leyenda que existieron doce imánes (un imán un líder); este número sería para el Islam lo que los judíos llamamos el Mesías -“Mahdi”- o el Mahdi prometido. El imán número doce fue un joven entre los doce o quince años, aunque se cree también que podría ser menor, que heredó el cargo después de la muerte de su padre, el imán número once, primo y yerno del profeta Mahoma.
Volviendo a nuestro tema, se dice que este joven desapareció en una cueva por la zona de Samarra. El objetivo era que este no sea asesinado. Protegido por Dios, la rama Shiita cree que es el imán oculto y hasta su regreso para liderar al mundo, se debe respetar y guardar el cargo hasta su llegada, y eso consiste en negar todo tipo de participación política y la legitimidad de todo gobierno terrenal, creyendo que existirá un solo gobierno liderado por solo eruditos del Islam, encabezado por el nombrado imán número doce, Muhammad Ibn Al – Hasan.

Entonces, ¿en qué se basa la ideología del líder Shiita y padre espiritual de la revolución de la República Islámica Ruhollah Khomeini?
Siendo parte de la minoría Shiita, Khomeini creyó como otros líderes religiosos anteriores a él, que sí se debe seguir las reglas básicas de la tradición islámica, pero también hay que adaptarse a la realidad en la que se vive. La influencia de Khomeini fue creciendo junto con la crisis socioeconómica y frustración en la que la rama Shiita, por su minoría en Medio Oriente, se vio involucrada durante la historia frente a la mayoría sunita.
Parte de la lucha contra sus enemigos es a través de la legitimidad del uso de la violencia como solución al problema histórico, y ya por los años 70, esa teoría influenciada por el famoso erudito Shiita creó un movimiento con el cual construyó una ordenada agenda para definir sus propósitos.
Como comenté anteriormente, la Shiia no cree en la legitimidad de ningún gobierno y menos de Occidente, pero por demás considera como infractores a las otras ramas del Islam, y si al final tanto las potencias como las otras creencias religiosas mantuvieron al margen durante años a la Shiia bajo amenazas y actos violentos, es entonces que llega Khomeini y declara una guerra en general en la cual queda permitido el uso de la violencia para tomar las riendas del poder y así también estimular a otros pueblos del mundo para levantarse en contra de sus enemigos.
Pero volviendo a la base ideológica y tradicional de la Shiia, lo que le proporciona la autoridad a Khomeini para tomar el control e ir de alguna manera en contra de la misma tradición, es el hecho de poder haber llegado a ser la máxima imagen religiosa de esta rama islámica, y al no haber heredero del profeta Muhamad, Khomeini insiste en que debe de ser un líder de la rama Shiita quien gobierne el Islam hasta la llegada del imán número doce.
La problemática comienza si nos fijamos en cómo ante la prensa la República Islámica de Irán también crea un juego en el cual enfoca sus discursos según su conveniencia, y lo triste es cómo es tomado por la población oyente, quien después de escuchar un manipulado trabajo, se siente identificada con ciertos rasgos que muestran una imagen de Irán que no refleja la realidad.
Diversos ejemplos podemos ver a través de diferentes medios enfocados en la actualidad del mundo árabe, como Annurtv, www.webislam.com y www.tercercambio.com. Estas páginas suelen realizar este trabajo involucrándose con organizaciones que difunden el apoyo a los derechos humanos, utilizándolos como un escudo para cubrir la verdadera cara de Irán.
Webislam, hace unos años, publicó un artículo informando sobre los acuerdos establecidos entre la Asociación de Mujeres Musulmanas, la cual activa en España, con la cancillería de inmigración y ciudadanía. El propósito fue llegar a un acuerdo de sendos convenios para realizar programas de favorable integración laboral y social de la mujer en situaciones de maltrato.
Esta organización que sí existe y realiza una gran labor, es tomada por los medios iraníes para revestir su negativa imagen, pero si investigamos un poco más y nos fijamos en la realidad dentro de Irán, descubriríamos que los derechos de la mujer en ese país son muy distintos si los comparamos con las declaraciones de “webislam.com”. En Irán una mujer no puede decidir sobre el divorcio y solo puede mantener la custodia de sus hijos hasta que estos cumplen 7 años, pero aquí me limito a dar solo un ejemplo de injusticias y atrocidades que la mujer pasa. Lo absurdo se esconde detrás de estas organizaciones que ante el mundo venden una imagen que solo encaja con el anhelo de los espectadores.
En otra página nombrada anteriormente, tercercamino.com, podremos incluso ver cómo Irán manifiesta su postura frente a la amenaza terrorista.
Esta página web tiene como objetivo ofrecer conocimiento sobre la rama Shiita del Islam; se basa en informar sobre las diversas actividades e incluso culpando a distintas corporaciones de conspirar contra la Republica Islámica. La misma incrimina también al ISIS (Estado Islámico, Daesh en árabe) de realizar actos terroristas propagando un artículo sobre las declaraciones del Vicecanciller de asuntos jurídicos, Sayed Abbas Araqchi, quien en su discurso para el consejo de seguridad de las Naciones Unidas, se expresó diciendo que Irán condena todo tipo de organización terrorista.
Estas declaraciones y más se pueden leer bajo el título: “La República Islámica de Irán insiste en que la comunidad internacional determine una estrategia global para afrontar al grupo terrorista ISIS”. Nos sorprendería leer incluso que en cierta forma se culpa a EE.UU. de no tomar una postura dura frente al terrorismo internacional. Eso sí, no nos olvidemos que esto solo puede ser una estrategia ya que Daesh es enemigo de Irán y lo declarado último bien podría ser el principio de una estrategia para solo derrotar a dicha organización, porque recordemos que Irán, el país que hoy condena el terrorismo, es el mismo que financia a Hezbollah, el mismo que amenaza con la destrucción de Israel y el mismo que ya expuso su cruel eficacia para cometer actos terroristas en diversos países.
¿Hasta qué punto es Irán leal a su propia ideología? Por lástima, la respuesta sería: no mucho. Lo que sí podemos decir es que bien saben adherir sus cambios frente a la sociedad que quieren llegar, y en Latinoamérica ya lo consiguió. El problema es que los países latinoamericanos no parecen despertarse frente a esta amenaza. ¿Quién será el líder que pueda cambiar esta realidad?* Estudiante de Relaciones Internacionales con especialización en Medio Oriente (Universidad Abierta de Israel).

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