EL ASUNTO NO ES DE DERECHOS

Por Lar Cuba

derechosEn el 1948 se firmo la Declaración Universal de los Derechos Humanos donde todos los gobiernos signatarios que la firmaron tienen el deber y la obligación de poner en práctica y respeto los 30 artículos contemplados en dicha declaración. El que los gobierno, unos más, y otros menos, y otros nada, se hayan hecho de la vista larga sobre el respeto y aplicación de los derechos humanos aunque sólo fuese por su bien, y no por más nada, no significa que la decisión de la Corte Suprema respecto a el nuevo significado que tienen para la palabra matrimonio tenga nada que ver con los derechos.

Los derechos están ya contemplados en la Declaración de Derechos Humanos y todos, incluidos los gay, las lesbianas, los negros, los blancos, los amarillos, todos tenemos derechos a esos derechos. Así que la decisión de la Corte Suprema de redefinir el significado de la palabra matrimonio no fue un asunto de derechos. La agenda es otra. Incluso, el Artículo 30 de la Declaración de Derechos dice:

“Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración”.

Como verán, el asunto no es de derechos ni de levantar el cartelito de igualdad. Los derechos ya existen. Con ordenar a los Estados que homosexuales y lesbianas se puedan casar bajo los mismos derechos que contempla la ley del matrimonio que existía era más que suficiente. Los derechos ya están contemplados en dicha declaración. Así que la agenda de la decisión de la Corte suprema no tiene el propósito que ellos argumentan en público. El mutilar el significado de la palabra matrimonio los delata.

La decisión de la Corte Suprema a lo que si va dirigida es a destruir tres pilares en los que se sostiene la sociedad:

A-La Institución del Matrimonio;
B-La Institución de la Familia y;
C-La Fe Religiosa.

Al destruir estos tres datos estables en los que se ha basado la sociedad para poder funcionar en orden y que la Fe religiosa les brinde una esperanza y apoyo, dejará un hoyo negro. Dejará un vacío que va hacer llenado por las ansias aberrantes del control total que tienen los gobiernos aberrados de ideología de izquierda o liberales. De eso es que trata todo esto. No de derechos. Los derechos son una bola de humo para encubrir sus propósitos ocultos.

La administración tiránica de Obama ha estado trabajando para instaurar un fascismo-comunismo en todos los órdenes. Y lo están logrando. Todas sus acciones los delatan:

A-Su desprecio por la Constitución;
B-Su psicosis por abolir la segunda enmienda de la Constitución;
C-Su labor encubierta de crear masacres de todo tipo para justificar el desarmar a toda la población;
D-Su labor encubierta de apoyar al terrorismo internacional e incluso, a costa de convertir técnicamente a la nación en un Estado protector del terrorismo al sacar a Cuba de la lista de países terroristas y su ninguna acción valida en contra del Estado Islámico son algunos ejemplos;
E-Su labor en fomentar el racismo para crear una situación de guerra civil entre blancos y negros;
F-Su labor de enemistar a heterosexuales con homosexuales y lesbianas vendiéndole a estos dos últimos una falta de derechos que no son verdaderos;
G-Su labor de satanizar la bandera Confederada.

Hay más ejemplos claro está, pero el espacio no daría para enumerarlos a todos.

Así que como verán, esto no trata de derechos. Trata de hacer realidad 1984…

Si no se han leído el libro 1984, les aconsejo que lo lean porque ahí tienen la respuesta a todo este embeleco disfrazado de derechos y de cartelitos de igualdad.