El control del Convencionalismo

Por Alberto Pérez Amenper

2En un E Mail estuve descargando lo que yo creo que estamos viendo en estos tiempos, que es el convencionalismo.  Dije que convencionalismo  es un conjunto de opiniones o procedimientos, basados en ideas falsas, que por comodidad y conveniencia, se tienen como verdaderas. Conveniencia, es lo que encontramos en el discurso político moderno  con estereotipos establecidos como dogmas.  Hoy voy a copiar un caso de una entrevista de Phil Donahue a Milton Friedman en 1979 en que este la hace una pregunta cargada de convencionalismo:

¿Phil Donahue: Cuando vemos en todo el mundo la mala distribución de la riqueza, la situación desesperada de millones de personas en los países subdesarrollados, cuando puedes ver tan pocos ricos y muchos pobres, cuando veas la codicia y la concentración del poder, esto no hace que  alguna vez tenga un momento de duda sobre el capitalismo y si de la codicia una buena idea de ejecutarse?

Esta es la pregunta del convencionalista, vamos ahora a ver la respuesta del racionalista Friedman.

Milton Friedman: Bueno, primero que todo, dime, ¿existe alguna sociedad que conozcas que no funciona en la codicia? ¿Crees que Rusia no se ejecuta en la codicia? ¿Crees que China no se ejecuta en la codicia? ¿Qué es avaricia? Por supuesto, claro está ninguno de nosotros es codicioso. Es sólo el otro compañero que es codicioso. El mundo transcurre entre individuos que persiguen a sus intereses individuales. Los grandes logros de la civilización no han llegado de oficinas de gobierno. Einstein no construyó su teoría bajo la orden de un burócrata. Henry Ford no revolucionó la industria de automóvil de esa manera. En los únicos casos en que las masas han escapado de la clase de miseria que estás hablando, son los  casos en la historia donde han tenido el capitalismo y en gran medida esencialmente libertad individual y un libre comercio. Si quieres saber dónde las masas son peores pagadas, es exactamente en las clases de sociedades que salen de eso del sistema socialista. Para el registro de la historia es absolutamente claro que no existe ninguna forma alternativa que hasta ahora se haya descubierto para mejorar la suerte de la gente común que no sea llevar a cabo una libertad de las actividades productivas como se produce  por un sistema de libre empresa.

Pero Donahue no se conforma y lanza otra etiqueta convencional.

Donahue: Pero parece que la recompensa  no es tanto por la virtud como por  la habilidad para manipular el sistema.

Y Friedman le responde con el razonamiento.

¿Friedman: Y qué es lo que es que recompensar la virtud? . . . Creo que usted está tomando un montón de cosas por sentado. Apenas dígame dónde en el mundo encontrará estos ángeles que van a organizar la sociedad para nosotros.

Y añado yo las palabras de Adam Smith para completar el razonamiento de Friedman:

“No es por la bondad del carnicero, del cervecero o del panadero que podemos contar con la cena de hoy, sino por su propio interés”. Adam Smith, 1723 – 1790.

 

Cuando repetimos las palabras de Adam Smith y de Friedman, estamos repitiendo los conceptos que han formado las riquezas de las naciones por siglos.  El bienestar individual se obtiene con la propiedad privada y, el social, con el crecimiento económico. La libertad, por su parte, implica capacidad de elección. La buena combinación de esos dos factores estimula la competencia empresarial, la optimización del trabajo, la producción de las mercancías necesarias y la fijación de precios. El mercado se regula a sí mismo; satisface intereses individuales mientras, sin pretenderlo, consigue beneficios colectivos.

Las características del libre mercado es la no intervención del estado en la economía. La oferta y la demanda se bastan para mantener la producción y los precios en una relativa estabilidad. En temas económicos, los poderes públicos únicamente deberían ocuparse de la seguridad, de mantener las infraestructuras y de asegurar que se cumplen las reglas y las leyes.  Pero ni eso hacen muchas de las veces.

Los cubanos de mi generación hemos vivido en los tres sistemas, el sistema de libre mercado, el sistema de mercado centralizado en manos del gobierno y el sistema de transición del sistema de libre mercado al sistema socialista ejecutado a través de los clichés convencionalistas, que es el sistema que estamos viviendo ahora.  No tenemos que usar teorías estudiadas no es un sistema que necesitemos un grado superior de intelectualidad para reconocerlo, hemos vivido los sistemas y sabemos sus resultados.

¿Por qué esto es tan difícil de aceptar?  ¿Qué emoción tan profunda es la envidia que nubla el entendimiento de las cosas más sencillas y evidentes?

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