El fin del Ciclo Socialista

Por Alberto Perez Amenper

cicloLa política viaja en ciclos, los que hemos vivido los suficientes años para ser testigos de esto, podemos identificar los cambios de las tendencias en los pueblos.

El historiador escocés Alexander Tytler  escribió un artículo sobre esto hace tiempo, que  ahora está recibiendo mucha atención debido a su vinculación con  Wikipedia. La Teoría de Tytler establece un ciclo que recorre todas las democracias y que comienza con una sociedad en la esclavitud.

Luego dice que sigue en esta secuencia: Esclavitud, Fe espiritual, Valor, libertad, abundancia, Egoísmo, Complacencia, Apatía, Dependencia,  para a continuación, volver a la esclavitud. Tytler había organizado estos elementos en un círculo que pueden ver en el dibujo.

En EE UU, hemos permanecido en un estado de dependencia que nos ha llevado a la esclavitud socialista como en el pasado ocurrió en muchas partes del mundo.  Pero estamos viendo también como vimos en el pasado una mayoría silente que está volviendo a la fe espiritual que llevan al valor y la libertad que eventualmente nos llevará a la abundancia

Quizás porque esto no ha sucedido todavía en Latinoamérica hay entre nosotros un estado de pesimismo.  Pero Latinoamérica siempre ha sido la última región en tener los cambios de opinión.

Vemos que el conservador Partido Bharatiya Janata de la India ganó una victoria abrumadora en las elecciones nacionales, llevando  un mensaje del gobierno limpio y responsable,  con una histórica mayoría parlamentaria  podría cambiar profundamente el sentido de la democracia más grande del mundo. 

Por su parte, el primer ministro británico Cameron del partido conservador  obtuvo una mayoría absoluta del Parlamento, en las elecciones. Ahora la pregunta es ….¿que nos trae a las elecciones del 2016 en los Estados Unidos , que todavía es el faro del mundo?

El apoyo decreciente de los demócratas, que se ha convertido en un partido socialista, se puede notar entre los blancos de clase media y los votantes de clase obrera de todas las razas, grupos que eran antes la base anterior del partido.  Este cambio comenzó hace décadas y la fruta está madura para estas elecciones. A los obreros votantes les molesta pagar por programas federales que  dicen que desalientan trabajo duro y responsabilidad individual.

Lo que queda en el partido demócrata es la clase que se siente dependiente del gobierno de corte socialista paternalista  o los que han sido victimas de la doctrina de la lucha de clases.

El principal obstáculo a que se enfrentará cualquier candidato demócrata es resistencia a la instalación de un presidente del mismo partido en la casa blanca por tres mandatos consecutivos lo que confirma la teoría de los ciclos, o sea que a los ciudadanos le gusta variar el sistema establecido porque el poder gasta creando descontento.

Si usted mira los presidentes desde la II Guerra Mundial, cuando el mismo partido ocupó la Casa Blanca durante tres mandatos consecutivos,  el candidato de ese partido perdió en las próxima elecciones seis de siete veces. Hay  razones del por qué ha prevalecido el obstáculo de tres períodos. La primera y más obvia ha sido porque el titular se ha vuelto impopular durante su segundo mandato y su impopularidad ha llevado al candidato de ese partido a perder las elecciones.

Las elecciones de 2016, no  serán solo esto. En este caso en particular Obama y su administración es probables que permanezcan muy impopulares entre los votantes. Ya hay una acumulación de agravios entre Obama y los independientes y hasta demócratas que se trasladará a la candidata. Estos incluyen el Obamacare, que ha alienado a muchos jubilados (que consideran que la ley socava el Medicare), dueños de pequeños negocios y empleados y los dirigentes sindicales y trabajadores cuyos beneficios serán gravados ahora. Hay que añadir los reclamos por las regulaciones en la industria energética por los ambientalistas, la inmigración, las armas y los derechos civiles, incluyendo más recientemente su apoyo a los manifestantes en Ferguson y Baltimore que ha causado preocupación de una guerra racial.

Este tono del partido en temas sociales ha alienado a algunos votantes independientes.

Además, hay, por supuesto, muchos votantes que votarían por un republicano independientemente de quién había estado en la oficina, pero hay muchos votantes en el medio (especialmente en los años presidenciales) para los cuales votar o no votar depende de estos factores.

El cambio de tendencia que estamos viendo en el mundo recientemente, apoya las oportunidades del partido republicano.

Si optan por un candidato experimentado y calificado en 2016, y hay una mayoría de buenos candidatos entre los aspirantes, esta es una buena oportunidad de recuperar la casa blanca, confirmando la reticencia de los norteamericanos a mantener el mismo partido la casa blanca tres mandatos consecutivos

A pesar de que en la superficie vemos una distensión entre las tendencias políticas de los candidatos republicanos, todos están en mayor o menor grado con una filosofía conservadora, al final, uno sólo será el candidato en las elecciones generales y con la estrategia adecuada podrían tomar ventaja del clima político.

Una estrategia que podría determinar el resultado de la carrera por la Presidencia en el año 2016, es aprovechar que en la actualidad, que el candidato presidencial que gana el voto popular en todo el estado lleva todos los votos electorales en cada estado menos en Maine y Nebraska, donde los electores se dividen por distritos congresionales.

Añadir unos cuantos Estados azules que pueden volverse más rojizos al modelo de asignación proporcional, estados donde los distritos ahora pueden estar orientados a maximizar las victorias republicanas, haría posible grandes cambios en el resultado de las elecciones.

Los esfuerzos republicanos deben de concentrarse en, Michigan, Ohio, Pennsylvania, Virginia, y sobre todo en Wisconsin y Florida (por eso la candidatura perfecta sería Walker-Rubio) Estos estados fueron la fuente de 106 de 332 votos electorales de Obama-

Si por fin Hillary Clinton es la candidata demócrata, con sus problemas insumergibles que la perseguirán durante la campaña, el partido republicano sólo puede perder si se suicidan con luchas internas, no presentan a los votantes una plataforma coherente o no salen a votar.