El Guapo del Barrio

Por Alberto Perez Amenper

guapoCuando el primer mandatario de una nación en un viaje a un país extranjero utiliza su posición para atacar a enemigos políticos en su país de origen, está usando su cargo para agendas políticas domésticas, crea un conflicto de intereses entre su deber como oficial del estado y su política partidista. Cuando el pueblo entrega a un presidente el puesto para la administración temporal del país, este presidente tiene que poner su deber por delante del animal político y de la egolatría personal.

Obama en Kenia atacó por nombre de los aspirantes a las elecciones del 2016 del partido Republicano, y mencionó inclusive el nombre del partido, haciendo referencia de que no le gustaría dejar su presidencia a esos individuos por su oposición al acuerdo de Irán. Fue un discurso político, y lo peor es que no tenía un razonamiento viable, porque la oposición al acuerdo de Irán no es sólo doméstica del partido Republicano, pero de todos los aliados de Estados Unidos en Europa y el Medio Oriente.
Entonces, si ridiculiza a los candidatos republicanos, implícitamente está ridiculizando a sus aliados extranjeros.

Pero se trata de un presidente que no tiene el concepto de su posición, no acepta la crítica usual y necesaria que sistemáticamente recibe un mandatario en un país democrático. Nunca ha habido un presidente de esta nación que haya recibido las críticas con más arrogancia que Obama. Hay que recordar simplemente a George W. Bush, como fue uno de los presidentes más criticado y ridiculizado, y como supo aceptar el reto de su posición como lo hicieron sus antecesores.

Pero Obama prometió cambio, y ha habido cambio. Lo peor es que el cambio como todo tiene sus consecuencias, y como un boomerang el cambio se vuelve hacia un nuevo cambio por compensación.

Por eso vemos que un candidato como Donald Trump que no hubiera podido tener un apoyo de la ciudadanía en condiciones normales, se haya en primer lugar en las encuestas.

El público está ofendido y cansado de la conducta y las políticas de esta administración, y está vertiendo su protesta en el candidato que más claramente denuncia estas políticas.

No creo de Donald Trump pueda o deba de ser el candidato del partido Republicano, pero el mensaje que están enviando los votantes, debe de ser oído por los otros candidatos. 

Igual que Obama no anda con paños calientes para atacar a los que se le opones, llegando al punto de sacar los trapos sucios fuera de casa, la oposición debe de no aguantar golpes y responder al mismo nivel, después de todo con conductas como la de Kenia, Obama ha creado del rasero de cómo responder en la discusión, y por eso Donald Trump está en primer lugar, porque ha respondido como hay que responder en este nuevo escenario que ha cambiado las reglas.

No es algo que queremos ver, llevar una campaña a un tipo de trifulca callejera baja la dignidad de la nación, pero un guapo del barrio quiere imponer su guapería, sólo puede ser combatido a su mismo nivel.

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