El Imperialismo Yanqui

Por Alberto Pérez Amenper

pionerTuve que sufrir la falta de compresión sobre mi filosofía conservadora. He tenido que sufrir el socialismo económico-social y el anti-yanquismo en los años cincuenta, preludio de Fidel, y me decían, “¿Si tanto te gustan los Estados Unidos, por qué no te vas a vivir allá? 

Pero el punto era no que yo quisiera vivir en Estados Unidos, Cuba era mi patria y quería vivir en Cuba,  sino que yo quería que las políticas económicas y sociales en Cuba fueran como los Estados Unidos. 

Quería que hubiera una legítima democracia representativa, no que no hubiera corrupción, porque corrupción hay en todas partes, pero que la corrupción no fuera institucionalizada, aceptada y no castigada.  Deseaba de todo corazón que no hubiera tantas regulaciones de tipo socialista, como  de precios,  horarios de cierre obligatorio,  alquileres,  sindicalización obligatoria y sindicatos cuasi-gubernamentales que interferían con las operaciones de las empresas afectando la producción del producto bruto, todo eso lo había en la Cuba republicana.

Pero lo que más había era el odio al imperialista Yanqui, al poderoso vecino del norte.

Y llegó de momento lo que se había estado cocinando por años, llegó el mesías redentor, llegó  Fidel Fidelísimo el orgullo de latinoamérica para librarnos del imperialismo Yanqui, ya no eramos más una colonia americana éramos unas violetas rusas.

Eso era y es la manera de pensar en la mayoría, y quizás todos los países del Latinoamérica, incluyendo Puerto Rico, el odio al Americano, resultado de la envidia y las percepciones distorsionadas de la historia.

Todavía entre los que estamos aquí, culpan a los Estados Unidos de la situación en Cuba, y ahora pueden tener razón, pero en el pasado hay que mirar los sucesos colocándose en los zapatos de cada lugar. 

Como cualquier país, los Estados Unidos tienen que pensar en lo mejor para ellos, en cualquier momento, nosotros debíamos haber pensado en que era lo mejor para nosotros, no escoger a un aventurero comunista como máximo líder. 

Si debiera haber convenido a los Estados Unidos derrocar a Castro, lo cual yo también creo, y me hubiera gustado,  eso lo podemos reclamar como americanos, porque consideramos que no es bueno para Estados Unidos  el tener un enemigo como los Castros a 90 millas. Es nuestro derecho reclamar esto como ciudadanos de esta nación, porque estamos hablando de los intereses de esta nación.

Pero no lo podemos hacer como cubanos cómo cubanos, no tenemos derecho ni razón para reclamar como otra nación considera lo mejor para ella. 

Lo mejor para los cubanos tenemos que lograrlo como cubanos, cómo actúan los americanos debe de ser lo que sea mejor para los intereses de Estados Unidos.

Mary Anastasia O´Grady es una periodista del Wall Street Journal.

Por lo general los periodistas americanos por muy informados que estén de la situación en Latinoamérica siempre tienen una visión foránea de nuestra cultura que los hace siempre temen un punto de vista subjetivo foráneo. 

Pero esto no sucede con Mary Anastasia, su conocimiento del área es tan completo que puede enseñar las virtudes y defectos de los pueblos latinoamericanos y su gente a nosotros mismos.

En un reciente escrito analizando al Papa Francisco como el primer Papa latinoamericano, y para más importancia Argentino, cubre una serie de puntos sobre nuestro carácter y el de algunos de nuestros próceres que han llevado a Latinoamérica a combatir  esa institución que llaman “El imperialismo Yanqui”. Pueden leerlo aqui 

http://www.wsj.com/articles/behind-the-popes-embrace-of-castro-1431898937

 

 

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