El Matrimonio Homosexual ¿Realidad o Parodia?

Por Alberto Perez Amenper

corte gayLa corte suprema aprobó el matrimonio homosexual.  Esto preocupa a muchos por la preocupación legítima de que ahora estos matrimonios tienen ciertos derechos de minorías que se incluirán con los beneficios que afectan a los contribuyentes.  Pero desde el punto de vista de la sociedad, creo que el matrimonio homosexual es algo que no existe, y como no existe no es algo de lo que nos tenemos que preocupar como no sea el espectáculo público de las parejas del mismo sexo exhibiendo sus “amores”.

El matrimonio heterosexual puede funcionar o no funcionar, depende de los individuos, pero existe y funciona la mayoría de las veces.  El matrimonio homosexual, por experiencia documentada, nunca funciona, es una parodia de dos personas unidas por la promiscuidad de un acto sexual que va contra la naturaleza según el criterio de la mayoria.

Como nace de la promiscuidad, nunca hay la fidelidad del verdadero amor matrimonial, y no existe la verdadera unión.  Vemos y ahora lo veremos más de parejas que por conveniencia económica o social se mantengan viviendo juntos en la parodia del matrimonio homosexual, pero será sólo eso una parodia, con la promiscuidad de cambio de parejas sistemáticamente.

Con ley o sin ley, el matrimonio homosexual no funciona.  Lo peor desde el punto de vista social es la adopción, los hijos adoptados verán la realidad de la promiscuidad de los “padres” y afectará la estabilidad emocional que tendrá repercusiones en el resto de su vida, tal y como los han denunciado la mayoria de esos niños convertidos en adultos que pasaron por esa experiencia.

¿Pueden reclamar que existe el verdadero amor en el matrimonio homosexual? No lo he visto, si lo reclaman y sucede, sería una excepción a lo que he visto pero el tiempo dirá dónde está la realidad. En mi opinión, la unión en el sexo homosexual es una aberración que se ha aceptado cómo lo que es, y se había llegado a aceptar las uniones civiles con sus derechos, pero no cómo un matrimonio legal. Ahora, nada va a cambiar cómo no sea la aprobación legal con sus consecuencias.

Por el momento creo que lo importante es el derecho a expresar lo que creemos, si se acepta como ley de los hombres, esto no quiere decir que la ley imponga que socialmente hay que aceptar lo que no creemos, porque esto va contra la libertad de las creencias del individuo y esto es también parte esencial de los derechos humanos de los creyentes de todas las vertientes.