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Published On: Sab, Ago 29th, 2015

El Problema de China

Por Alberto Perez Amenper

unnamed (3)Bush comenzó la gestión de vender a China a través de Westinghouse Electric Co tres plantas nucleares, con el propósito de nivelar la balanza negativa comercial con este país.

Las importaciones de China superaban las exportaciones de una manera insostenible, Obama siguió el plan que realmente no tenía alternativa.

China vendía desde televisores, hasta los calzoncillos que usábamos, y no importaban prácticamente nada en productos americanos.

Debido a esto porque mi hijo mayor era presidente y director de operaciones de Westinghouse, tuve de tener información de primera mano sobre la economía y las políticas de China en aquella época, cuando mi hijo vivió parte del tiempo en Beijing, y un nieto trabajó en las oficinas de Shanghai durante el verano.

Pude apreciar que el ensayo de la economía de mercado estaba adaptado a las filosofías socialistas, no a la inversa, y que las libertades individuales eran tan reprimidas como en los años de Mao.

Para el visitante transitorio, tal parecía que China se había liberado del comunismo que la funesta doctrina sólo aparecía nominalmente como algo tradicional.

Si querían ir a una misa en la iglesia, podían hacerlo libremente con los otros fieles chinos, lo que no se daban cuenta era que esa iglesia católica no era la iglesia católica romana, pero la iglesia católica popular, con los templos incautados a la iglesia católica romana y creada por el estado con sacerdotes chinos que habían desertado la iglesia durante la revolución. 

Si querías ir a otra iglesia que no fuera la del estado, que habían permitido con limitaciones y regulaciones, tenías que ser extranjero y probarlo en la entrada con el pasaporte, el pueblo chino tenía que pasar por un número de requisitos y controles para poder asistir libremente a otra iglesia que no fuera la “iglesia católica popular” controlada por el estado.

La economía era lo mismo, para comprar eras bien recibido por figuras del estado que controlaba y regulaba firmemente las operaciones de las empresas “privadas”.  Los empresarios chinos, cuidadosamente escogidos por el estado, podían recoger el fruto de los negocios, pero compartidos con el estado con sus impuestos onerosos de los países socialistas mixtos y siempre que se ajustaran a las demandas del estado que los regulaba.

Si tratabas de venderles algo, la situación era algo diferente, mi hijo me contaba de los encuentros con la burocracia y el autoritarismo para llenar los requisitos del estado y me contaba del lenguaje socialista cuando mezclaban las discusiones comerciales con las implicaciones políticas de “explotación al pueblo chino”.

La razón por la que mi hijo tuvo que personalmente hacerse cargo de las negociaciones en Beijing fue hicieron explotar psicológicamente con sus demandas a tres de los oficiales enviados por la empresa, que se habían nombrado para negociar con los oficiales del estado las operaciones de la construcción.

Y sin entrar en detalles, la corrupción tenía similitudes con las economías de la Cuba de antes de Fidel, con su libre mercado con mezcla populista de medidas socialista y su corrupción endémica.

Oyendo las historias de China, me recordaban a la Cuba republicana aunque en la práctica era la Cuba de Fidel.  Al fin y al cabo la Cuba de Fidel es hija de la cultura socialista de la Cuba republicana después de las revoluciones de corte populista que siguieron a la caída de Machado..

Se ha hablado mucho de China en estos momentos, pero el artículo más educado y descriptivo del problema de China que he visto, es un artículo en el Wall Street Journal de hoy, que es como una radiografía que nos enseña el interior de lo que realmente era la “segunda economía del mundo”.

El título les pude introducir el pensamiento de la historia, se titula:

Para toda su influencia, la economía de China es una caja negra, (se refiere a la caja negra de los aviones que tienen la información que se recupera después que se cae el avión)

Después sigue el subtítulo:

La economía de China es difícil de evaluar en medio turbia política, de datos poco fiables y una opaca toma de decisiones

Aquí les paso el artículo, es largo pero si quieren saber lo que pasó en China aquí tienen la respuesta. Y la realidad de la respuesta se puede simplificar en esta frase criolla:

“No hay tamarindo dulce ni socialismo que trabaje”.

 

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