El “servidor” de Hillary Clinton: Meneando al Perro

Por Alberto perez Amenper

perroHoy aparece en el periódico que hay cómo 250 E Mails que pueden ser clasificados como secretos de Estado, y siguen las discusiones si eran clasificados o no cuando ella lo hizo y que otros secretarios de estados tenían cuentas de E Mails.

Todo esto es algo típico del dicho “Menear el perro”

Los E Mails se están meneando, el servidor está quietecito.

El dicho ‘menear el perro’ quiere decir propósito desviar la atención de lo que sería de mayor importancia, a algo más de menor importancia. Por ello, el acontecimiento menor significativo es catapultado en el candelero, ahogando la atención debida a lo que originalmente era la cuestión más importante.

La expresión ‘Meneando al perro”  quiere decir esencialmente que para que parezca que el perro está meneando la cola, sacudimos el perro para que dé la impresión que está meneado la cola.

La expresión viene del refrán que ‘un perro es más inteligente que su cola’, pero si la cola fuera más inteligente, entonces la cola ‘meneaba al perro’.

Elaboradamente este dicho  fue utilizado como tema de la película. ‘Menear el perro’, una película de 1997 protagonizada por Robert de Niro y Dustin Hoffman.

Hillary nos está meneando el perro para que parezca que está moviendo la cola, y no miremos a la cabeza.

La cabeza no son los E Mail por sí, que son bastante comprometedores, pero la cabeza de este asunto es el servidor, que en este caso tiene su nombre bien establecido, porque le “sirvió” a Hillary para ocultar sus cositas.

Todos tenemos cuentas de E Mail, por eso ustedes están recibiendo este E Mail a través de la compañía que me da servicio que en este caso es AOL, como en otros casos pudiera ser ATT, Bellsouth u otro.  Pero Hillary no tenía como Colin Powell y otros secretarios de estado una cuenta de E Mail, ella tenía su propio servidor, yo puedo borrar mis E Mails, pero el record queda en el servidor que es una compañía pública y que se pueden recuperar.

La cabeza del perro no es que Hillary tuviera una cuenta de E Mail sino que tuviera un servidor propio, que le permitió destruir, sin rastro, 30,000 E mails que según ella eran cartas de amor a Bill y conversaciones de moda con sus amigas..

Ahora nos da unos cuantos seleccionados con la clasificación estudiada para poder seguir meneando el perro y que nos quedemos mirando a cómo se mueve la cola. El mayor delito de Hillary es precisamente lo que pasó, que una figura pública con acceso a secretos de estado, no puede tener una manera de exponer su información y mucho menos que pueda destruirla. Eso es un delito grave..

Pero la cabeza nos sigue mirando riéndose de nosotros mientras miramos los E mails y ni hablar del servidor.