El  Socialismo Aplicado

Por Alberto Pérez Amenper

Hoy che tengo tiempo para descargar de mi tema favorito, el socialismo.

Un reconocido profesor de economía de la Universidad norteamericana Texas Tech, alegó que él nunca había suspendido a uno sólo de sus estudiantes; pero que, en una ocasión, tuvo que suspender a la clase entera. Cuenta que esa clase le insistió que el socialismo sí funcionaba, que en éste sistema no existían ni pobres ni ricos, sino una total igualdad.

El profesor les propuso a sus alumnos hacer un experimento en clase sobre el socialismo: Todas las notas iban a ser promediadas y a todos los estudiantes se les asignaría la misma nota de forma que nadie sería suspendido y nadie sacaría una A (excelente). Después del primer examen, las notas fueron promediadas y todos los estudiantes sacaron B. Los estudiantes que se habían preparado muy bien estaban molestos y los estudiantes que estudiaron poco estaban contentos. Pero, cuando presentaron el segundo examen, los estudiantes que estudiaron poco estudiaron aún menos, y los estudiantes que habían estudiado duro decidieron no trabajar tan duro ya que no iban a lograr obtener una A; y, así, también estudiaron menos. ¡El promedio del segundo examen fue D!

Nadie estuvo contento. Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen, toda la clase sacó F: ¡Suspendidos todos! Las notas nunca mejoraron. Los estudiantes empezaron a pelear entre si, culpándose los unos a los otros por las malas notas hasta llegar a insultos y resentimientos, ya que ninguno estaba dispuesto a estudiar para que se beneficiara otro que no lo hacía. Para el asombro de toda la clase, ¡Todos perdieron el año! Y el profesor les preguntó si ahora entendían la razón del gran fracaso del socialismo.

Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano está dispuesto a sacrificarse trabajando duro cuando la recompensa es atractiva y justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo, nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia.

Finalmente, el fracaso será general.

La principal diferencia entre el capitalismo y el socialismo es la siguiente: el capitalismo funciona

El socialismo es la gran mentira del siglo XX que se renueva en el socialismo del siglo XXI.

Mientras que prometieron prosperidad, igualdad y seguridad, entregó la pobreza, la miseria y la tiranía. La igualdad fue alcanzada solamente en el sentido de que todo el mundo era igual en su miseria.

De la misma manera que un esquema Ponzi, las pirámides o cadenas de cartas tiene éxito inicialmente pero eventualmente terminan en colapso, el socialismo puede mostrar indicios de éxito. Pero cualquieras logros se desvanecen rápidamente cuando emergern las carencias resultantes de la planificación central. Es la ilusión inicial de éxito que da intervención gubernamental y su seductor pernicioso atractivo. A la larga, socialismo siempre ha demostrado ser una fórmula para la tiranía y la miseria. Un esquema piramidal es lo que es

 en última instancia, insostenible porque se basa en principios defectuosos. Asimismo,el

colectivismo es insostenible en el largo plazo porque es una teoría errónea.

El socialismo no funciona porque no es coherente con los principios fundamentales del comportamiento humano. El fracaso del socialismo en países de todo el mundo puede atribuirse a un defecto crítico: es un sistema que hace caso omiso de incentivos. En una economía capitalista, los incentivos son de suma importancia. Precios de mercado, el sistema de pérdidas y ganancias de contabilidad y los derechos de propiedad privados proporcionan un sistema eficiente, interrelacionado de incentivos para orientar y dirigir el comportamiento económico. El capitalismo se basa en la teoría de que ¡los incentivos importan!

Bajo el socialismo, incentivos desempeñan un papel mínimo o se ignoran totalmente. Una economía centralmente planificada sin precios de mercado o de beneficios, donde los negocios son propiedad del estado, es un sistema sin un eficaz mecanismo de incentivo para dirigir la actividad económica. no funciona.

Al no hacer hincapié en incentivos, el socialismo es una teoría incompatible con la naturaleza humana y por lo tanto, está condenada al fracaso.

El socialismo con capitalismo imperfecto, que es lo que estamos viendo en el siglo XXI y bajo esta administración en los Estados Unidos, es lo que les permite afirmar que el socialismo es superior al capitalismo.

El sistema de precios en una economía de mercado guía actividad económica tan perfectamente que la mayoría de las personas no aprecia su importancia. Precios de mercado permiten transmitir información acerca de la escasez relativa y luego coordinar eficientemente la actividad económica. El contenido económico de precios proporciona incentivos que promuevan la eficiencia económica.

La única alternativa a un precio de mercado es un precio fijo o controlado que siempre transmite información engañosa acerca de relativa escasez. Son resultados de comportamiento inadecuado de un precio porque falsa información ha sido transmitida por una manera artificial, no por el precio libre del mercado.

 El colapso del socialismo es en parte debido al caos y la ineficiencia que resultan de precios artificiales. Siempre se distorsiona el contenido de la información de un precio controlado. Esto a su vez distorsiona el mecanismo de incentivos de precios bajo el socialismo. Precios administrados son siempre demasiado alto o demasiado bajo, que entonces crean excedentes y la escasez constante. Precios de mercado son la única manera de transmitir la información que va a crear los incentivos para asegurar la eficiencia económica.

El socialismo se derrumbó también a causa de su fracaso para operar bajo un sistema competitivo, pérdidas y ganancias de contabilidad. Un sistema de ganancias es un mecanismo eficaz de seguimiento que evalúa continuamente el desempeño económico de cada empresa. Las empresas que son los más eficientes y exitosas en servir el interés público son recompensadas con ganancias. Las empresas que operan de manera ineficiente y no sirven el interés público son penalizadas con pérdidas.

El sistema de estímulos del estado a las empresas es el sistema del socialismo de estado que estamos viendo ahora en los Estados Unidos, y esto es repetir los errores del socialismo.

Por gratificar el éxito y penalización de la falta, por el sistema de ganancias proporciona un mecanismo disciplinario fuerte que continuamente vuelve a dirigir recursos a las empresas débiles, fallidas e ineficientes hacia aquellas empresas que son los más eficientes y exitosas en servir al público.

Un sistema de ganancias competitivo garantiza una re-optimización constante de los recursos y mueve la economía hacia mayores niveles de eficiencia. Las empresas fracasadas no pueden eludir la disciplina fuerte del mercado bajo un sistema de pérdidas y ganancias. La competencia obliga a las empresas a servir el interés público o sufrir las consecuencias.

Bajo la planificación central, no existe ningún sistema de pérdidas y ganancias de la contabilidad para medir con precisión el éxito o el fracaso de sus varios programas. Sin ganancias, no hay forma a implementar a las empresas la disciplina que sirve al interés público. No hay ninguna manera eficiente para determinar qué programas deben ampliarse y cuáles deben ser cortados o terminados.

Sin competencia, las economías de planificación centralizada no tienen una estructura de incentivos eficaces para coordinar la actividad económica. Sin incentivos, los resultados son un ciclo espiral de la pobreza y la miseria. En lugar de continuamente la reasignación de recursos hacia una mayor eficiencia, socialismo cae en un vórtice de ineficiencia y fracaso.

Un tercer defecto fatal del socialismo es su flagrante desprecio por el papel de los derechos de propiedad privada en la creación de incentivos que fomenten el crecimiento económico y desarrollo.

Cuando los activos son de propiedad pública, no hay ningún incentivo para animar a una administración sabia. Mientras que la propiedad privada crea incentivos para la conservación y el uso responsable de la propiedad, propiedad pública fomenta la irresponsabilidad y residuos. Si cada uno realmente no es dueño de un activo, las personas actúan como si nadie lo posee. Y cuando nadie lo posee, nadie realmente se encarga de él. Propiedad pública fomenta la negligencia y mala gestión.

Cuando un perro le ladra cuando pasa por su casa, es que está defendiendo su propiedad, porque incluso los perros entienden los derechos de propiedad. Es solamente gobiernos estatistas que no han podido entender los derechos de propiedad. Sin los incentivos de precios de mercado, contabilidad de pérdidas y ganancias y los derechos de propiedad bien definidos, las economías socialistas se estancan y se marchitan. La atrofia económica que ocurre bajo el socialismo es una consecuencia directa de su abandono de los incentivos económicos.

Por su incapacidad para fomentar, promover y fomentar el potencial de su gente a través de las instituciones mejora el incentivo, economías de planificación centralizada privan el espíritu humano de pleno desarrollo. Socialismo falla debido a que mata y destruye el espíritu humano – Simplemente tienen como incentivo la persona el salir de Cuba- Huir de la tiranía del estado.

Con una tradición de 250 años sin precedentes de apertura de los mercados y el gobierno limitado, los Estados Unidos eran excepcionalmente calificados para ser la luz que guía en la transición mundial a la libertad. Destruir esta tradición es un crimen de lesa humanidad.

Tenemos la obligación de proporcionar un marco de libre mercado y la democracia de la transición global a la libertad. Nuestra responsabilidad con el resto del mundo debe ser seguir la lucha contra la seducción de estatismo alrededor del mundo y aquí en casa. La naturaleza seductora del estatismo sigue a tentar y engañarnos en la ilusión que el gobierno puede crear riqueza.

Programas como medicina socializada, bienestar, Seguridad Social y leyes de salario mínimo nos  continuará tratando de atraernos porque en la superficie parecen ser algo oportuno y beneficioso. Esos programas, como todos los programas socialistas, fracasarán en el largo plazo independientemente de las apariencias iniciales. Estos programas son parte de la gran mentira del socialismo porque ignoran la importancia de los incentivos. Como ha demostrado la experiencia del  siglo XX, la ganga es tentadora pero no vale la pena. Terminamos perdiendo nuestra libertad y nuestra seguridad.

Socialismo seguirá siendo una tentación constante. Debemos estar atentos en nuestra lucha contra el socialismo no solamente alrededor del mundo, sino también aquí en los Estados Unidos.

Cómo le explicó el professor a sus alumnos, la principal diferencia entre el capitalismo y el socialismo es la siguiente: el capitalismo funciona