En EE UU ¿Necesitamos un Dictador o un Líder?

Por Alberto Pérez Amenper

liderSin lugar a dudas, necesitamos lo que realmente un es un líder, no un dictador, ni  una persona que nos imponga sus ideas y que lo sigamos cómo carneros. Es imprescindible encontrar a un líder que exponga sus ideas y las encontremos razonables después de analizarlas como pragmáticas.  No alguien a quien seguir haciendo lo que nos ordena, sin un razonamiento civil, porque eso es un dictador, pero alguien que nos presente soluciones pragmáticas sin demagogia politiquera.

Y no es necesariamente que la figura no sea un político, porque hay muchos demagogos en todos los sectores de la vida, y sin lugar a dudas hay políticos que no son demagogos auque sean pocos..

No necesitamos a una figura autoritaria un falso líder que nos presente una idea que puede parecer razonable si no se analiza sus consecuencias, porque esto es lo que es un aspirante a dictador que basa su liderazgo en conceptos demagógicos,  un hombre con una fuerte voluntad, una alta capacidad para obtener él ser elegido, pero del cual no tenemos un gran concepto de lo que va a hacer cuando llegue a la oficina de gobierno y que tiene en sus manos nuestro destino.

Hablando de Washington, Kissinger comentando que el gobierno estaba lleno de personas formadas como abogados, una vez dijo, “tienes que saber lo es relevante en la historia. Pero los abogados eran “el grupo más importante en el gobierno,” dijo, y su inconveniente principal era “que tenían una deficiencia en el conocimiento de la historia”.  “Los abogados que dirigen nuestro gobierno,” dijo Kissinger en una carta de 1956 a un amigo, han debilitado el país inculcando una “búsqueda de riesgo mínimo que es nuestra característica más excepcional”.

Abogado es Fidel Castro, abogado es Barack Hussein Obama, no quiere decir que un abogado no esté capacitado para la oficina de la presidencia, un abogado puede obtener después de graduado, conocimiento de la historia o puede haberse formado en un entorno histórico que lo capacite, pero por desgracia esto no ha sido el caso en la mayor parte de los líderes que han sido abogados y  que han destruido a las naciones que los eligieron.

A lo que se refiere Kissinger, es al peligro de lo que el llama “la búsqueda de riesgo mínimo” que se puede convertir en una capitulación ante el enemigo..

No es la persona, no es su título académico o profesión lo que hay que buscar cuando buscamos a las personas que van a dirigir el destino de la nación, lo que hay es que buscar sus ideas y sus posibles soluciones a los problemas que se le presentan a la nación en un momento determinado de una manera pragmática, no demagógica.  Y este es el problema que vemos en muchos de los políticos abogados, es como dijo Kissinger, buscan un riesgo mínimo un arreglo temporal dilatando el problema, sin enfrentarse a la realidad de lo que nos enseña la historia, que solamente resolviendo el problema, no ignorándolo es la solución pragmática, y siempre ha sido el camino de los verdaderos líderes.

Esto no quiere decir que no haya abogados pragmáticos, y que no haya habido buenos abogados políticos, pero la proliferación de abogados en la política no ha sido realmente beneficioso para nuestros países, y me refiero a Cuba y Estados Unidos.

Esto no quiere decir que tenemos casos como Jimmy Carter que fue un presidente inepto sin ser abogado, pero siempre hay excepciones en toda regla.

No necesitamos un abogado que nos presente los problemas con nuestros enemigos resolviéndolos como un “compromiso fuera de la corte” que es el procedimiento favorito de la profesión, porque esto es una forma de una solución demagógica que parece resolver el problema pero sólo lo dilata.

Lo que necesitamos es un líder que esté capacitado y que tenga la honestidad de sus convicciones para enfrentarse enfrente a los problemas de la nación.

Y honestidad y convicciones democráticas, es lo que necesitamos en nuestro próximo presidente, puede ser un abogado, lo mismo que puede ser un médico un empresario o un militar, lo que no puede ni debe de ser un demagogo.  Porque demagogia por definición es el uso político de halagos, ideologías radicales o falsas promesas para conseguir el favor del pueblo, eso es lo que vimos en Fidel Castro, en Barack Obama, lo que estamos viendo por desgracia en ciertos candidatos de ambos partidos.

Pero ya estamos bastante creciditos como nación, y como votantes, ya hemos tenido bastante de esto, y es hora de aprender la lección.