¿En vedad Dios ha muerto?

Por Alberto Peez Amenper

unnamed (45)Como siempre hemos vivido en una cultura judeo-cristiana, cuando nos hablan de una filosofía extraña puede atraernos, quizás por ese dicho que dice que nadie es profeta en su tierra, lo foráneo a veces nos luce más inteligente que lo doméstico, los consejos de extraños lucen más inteligentes a los hijos que los consejos de los padres,  hay la tendencia a ver lo que es extraño y diferente cómo algo sofisticado y que tiene más fuerza intelectual que nuestras creencias tradicionales.

Friedrich Nietzsche y su nihilismo, contra  Dios, la verdad y la moral,  está de nuevo de moda, por el surgimiento  del ateísmo materialista en nuestros días y  es actualmente muy influyente y tiene necesidad de examen crítico.

Las características salientes de la filosofía de Nietzsche: Dios está muerto, la perspectivismo contra verdad, (o sea que no existe la verdad, todo es relativo) y la predicación contra lo que llama la moral de la relación “esclavo-amo” de la religión, promoviendo el deseo de poder, la autosuficiente creadora humana, el superhombre, todo eso puede lucir atractivo y muy poderoso.

Es atractivo y nos envanece, somos suficientes y no nos hace falta un Dios. Pero este argumento es profundamente problemático si en realidad somos sinceros al analizarnos nosotros mismos.

De hecho, estas sorprendentes opiniones morales de Nietzsche deben despertar a sus pensadores críticos del letargo filosófico un poco difícil de analizar y mucho más difícil de realizar, cuando se miran  introspectivamente y analizan su manera de ser y las limitaciones reales que se le presentan en la vida.

Hay tres principales críticas contra la filosofía de Nietzsche.

En primer lugar, moral de esclavo-amo de Nietzsche tiene los ingredientes de una pesadilla moral porque la voluntad de poder de la persona de supuesto superhombre superior le permite pisotear a otros si así lo desea el superhombre; pero sabemos que ese punto de vista moral es falso. Es algo que se puede confirmar preguntando al que resultó el pisoteado.

 En segundo lugar, uno mismo en su vida diaria refuta las afirmaciones de Nietzsche (1) que no existe ninguna verdad y (2) que todo conocimiento es una cuestión de perspectiva (interpretación) son ambos una fantasía irreal. La afirmación de esto último, además, también conlleva una regresión infinita debilitante.  Un verdadero filósofo que ha pasado la prueba de los siglos, Aristóteles, tenía la búsqueda de la verdad y la existencia de esa verdad como una primicia de sus estudio filosófico.  Y si la verdad existe, esa verdad es una realidad.  La realidad es palpable contrario a la percepción que es oscura y basada en una ilusión subjetiva.

En tercer lugar, contrario a lo que Nietzsche quieren hacernos pensar, hay buenas razones para pensar que Dios no está muerto.

“Dios está Muerto” esta frase por lo arrogante y por su aparente poder sobre Dios fue la que hizo más famoso a Friedrich Nietzsche.

Pero si miramos las implicaciones filosóficas de la muerte de  Dios, o de que cómo dice Nietzsche no existimos sino que somos una presunción propia, y que nosotros somos lo que somos nuestros propios creadores, que no somos creación de Dios, entonces la verdad es que con la capacidad del ser humano, somos una basura, porque esto es lo que nosotros pudiéramos hacer con la libertad de las bajas pasiones que predica Nietzsche, pura basura-

Por desgracia (para aquellos que buscan claridad filosófica), las escrituras de Nietzsche son a veces aforísticas, poéticas, subóptimas, pero son a la vez intencionalmente oscuras, incluso francamente contradictorias, esto hace el trabajo de Nietzsche  notoriamente difícil de interpretar.

Por lo tanto, existe, según Robert Mechas  especialista en Nietzsche, dentro de  “una gran diferencias de interpretación entre los estudiosos.”   Este oscurantismo y la dificultad de interpretarlo, es lo que lo hace atractivo a los presuntuosos aspirantes a “intelectuales”. Estas personas no lo entienden, y creen que no lo entienden porque no son lo suficientemente inteligente para entender el “genio” de Nietzsche, y se envuelven en creencias que ni entienden ni pueden practicar porque no son posibles. Sólo las mencionan y repiten para aparecer cómo “intelectuales inteligentes” contra las “idiotas” cristianos.

 Contrario a lo que Nietzsche nos quiere hacer pensar, hay buenas razones para pensar que Dios no está muerto, que el perspectivismo no excluye nuestro conocimiento de la verdad y que la llamada moral de esclavo-amo (en el que domina la voluntad de poder de la persona llamada superman/superior) tiene los ingredientes de una pesadilla moral — una pesadilla que realmente es simplemente inmoral, lo que debiera despertar a pensadores críticos del letargo filosófico.

Si nosotros nos dejamos llevar por nuestras pasiones, si no somos “esclavos” de la decencia y de la honradez y de la moral, y creamos al nuevo hombre bajo ese libertinaje sin límites del supermán de Nietzsche, viviríamos en una sociedad anárquica e inmoral, donde nos estaríamos matando y haciéndonos daño los unos a los otros con los supermanes  egoístas que creamos con las enseñanza de Nietzche.

El cristianismo lo más atractivo que tiene es que reconoce la imposibilidad del hombre de ser perfecto. El pecado que es la falta de valores del ser humano es un factor intrínseco en todas las personas y que toda persona sincera reconoce. Nadie es perfecto ni puede actuar siempre de una manera perfecta, ni es capaz de ser perfecto por sí mismo. 

Esto es una realidad que no la hay que aceptar como artículo de fe, ni siquiera como una filosofía, pero por una experiencia en la existencia de cada uno de nosotros en este mundo. 

De hecho el dicho popular de que “nadie es perfecto” es creado en la sabiduría popular, y no tiene nada que ver con ninguna religión o filosofía.

Es verdad que hay religiones que esclavizan, porque con doctrinas tratan de mantener cautiva a su membresía, y en esto es el mayor punto que presenta Nietzche para avanzar su filosofía.

Pero el que conoce el cristianismo sabe diferenciar entre las instituciones religiosas, que esclavizan precisamente porque son humanas, y nada humano puede ser perfecto, y el cristianismo básico y puro, lo que ofreces otra cosa.

Lo que ofrece el cristianismo, que es que Dios existe, que somos creación de este Dios,  y que porque ama a su creación, creó un plan viniendo a este mundo a pagar como humano por la imperfección de la humanidad.  Un regalo, no hay que hacer nada para ganárselo, es gratis, y  que se puede aceptar o negar en libertad. 

Así que ¿dónde está el esclavo?  Y por agradecimiento a este regalo nos sentimos con el espíritu de Dios para tratar de ser mejores personas para nosotros mismo y con nuestros semejantes.

No sé, pero me parece que el mundo es sería un mejor lugar con el cristianismo que con la filosofía de Nietzche.

Si lo que ofrece el cristianismo es libertad y da la opción de aceptarlo o negarlo en libertad, hay más esclavismo en la doctrina de Nietzche que nos quiere hacer creer que debemos esclavizar a los demás con nuestro egoísmo.

Nietzche inventó algo nacido de sus estudios filosóficos adaptado a su mente, una mente que a través de los años tuvo episodios de inestabilidad emocional que lo hizo dejar su trabajo temporalmente. 

Parece que el supermán de Nietzche no fue un fabricante defectuoso de su personalidad.

Nietzche puede haber dicho que Dios está Muerto, en 1883,  pero realmente no puede presentar pruebas.

Dios puede decir que Nietzche está muerto, y puede probarlo enseñando su tumba en 1900

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