Estas elecciones demostraron que el  Colegio Electoral es la única forma de contener el fraude

Por Carlos Carballido

cartoon61Una de las guerras mediáticas que  la nueva izquierda liberal demócrata está librando en sus medios complacientes  es la supuesta ineficacia  del  Colegio Electoral  en EE UU, estructura a la cual   culpan de la estrepitosa derrota de la candidata Hillary Clinton.

Un simple vistazo  al resultado final del mapa electoral estadounidense nos da la medida de lo  importante de  esta forma de votación porque de lo contrario, todos los presidentes norteamericanos  fueran de California o Nueva York, donde pululan  los Demócratas más liberales. Esta  y no otra,  es la simple razón que mueve al Partido Azul a odiar el colegio electoral,  sencillamente porque  limita el fraude en las urnas .

De acuerdo con el escritor y periodista Tom Trinko, en términos generales, los altos niveles de votación ilegal pueden ocurrir sólo si el gobierno mira para otro lado. Y con Obama ha sucedido. Es por eso que el fraude electoral es más rampante en ciudades administradas por demócrata como Chicago y estados como California que en la zona rural de Iowa.

Durante la doble administración del actual presidente , se fraguaron  las premisas para hacer del fraude electoral una práctica silenciosa pero con visos pseudo-legales. Desde la emisión de licencias de conducir a cientos de miles de ilegales en estados como California ,  los perdones a presidiarios y una fuerte campaña para evitar la identificación oficial en las votaciones hasta un video en el que el presidente Barack Obama aseguró que NO hay acto ilegal en que un indocumentado ejerza el sufragio,  el fraude electoral dejó de concebirse como un delito grave  con severas consecuencias. La Constitución, en estos casos, ha sido rebajada al mas burdo papel sanitario de cualquier baño público

Estas campañas pro voto ilegal, intentaron impulsar la creencia de que Hillary Clinton sería la absoluta triunfadora y como es lógico solo ha ocurrido porque el gobierno de Obama centraba sus esperanzas en que la votación de ilegales y residentes permanentes  alimentarían los resultados del pasado 8 de Noviembre.

Afortunadamente para los Estados Unidos, el colegio electoral limita la cantidad  de votos retorcidos  en estados que no respetan la Ley Electoral  como California e Illinois,  donde el exceso de población demócrata y simpatizantes afectarían casi permanentemente  la elección presidencial. Es por todo lo anterior que gracias a la estructura de colegios electorales al final NO importa cuántas personas muertas  votan en Chicago o el número de inmigrantes ilegales que lo hacen en California. Mientras existan, los demócratas deshonestos en esos estados sólo podrán contar con un número limitado de votos en el colegio electoral que no afectará la decisión del resto del país. Y esta balanza política es lo que ha permitido que la Casa Blanca tenga inquilinos de varios partidos y no de uno solo a modo de Tiranía

Ciudades y estados como Chicago, Nueva York y California tienen suficiente electores y población residente e ilegal como para ganar todas las elecciones por voto popular, tal y como es ahora la fuerte demanda del partido demócrata. Y habría que pensar si el resto de la nación tiene un interés de ese tipo que al final  derivaría en un gobierno totalitario de corte socialista. Sería un paso hacia desmoronar las bases sobre las cuales se formó la Unión Americana y hasta ahora la única forma de evitarlo es mediante la permanencia del Colegio Electoral.

El nuevo discurso demócrata es eliminar esta forma de votación  para darle paso  a una elección que sería solo para complacer a extranjeros, ilegales y no para el pueblo americano que pese a la propaganda tiene intereses muy definidos y patrióticos de preservación de ideales. Para los demócratas, lo único que importa es ganar, y cualquier técnica que utilizan es justificada por la “bondad” de su causa. Es por eso que rechazan la ley de este tiempo y declaran que el voto popular es todo lo que importa. Y como está sucediendo vemos que piden desde reconteos de votos, hasta investigaciones de supuestos hackeos de las elecciones.  Lo que habría que preguntarse es si, en caso contrario, hubiese ganado Clinton , ¿cuál sería el argumento?

Definitivamente,  los Padres Fundadores siguen teniendo la razón.

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