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Published On: Jue, Abr 2nd, 2015

Fanatismo Ideológico en el partido demócrata de EE UU

Por Alberto Pérez Amenper

allinskiComprendo que hay fanáticos ideológicos en todas las vertientes y en los dos partidos, tanto conservadores republicanos como liberales demócratas.

Pero lo que noto es que en el partido demócrata el liberalismo -que es como se ha dado en llamar al socialismo-, es endémico. 

No hay moderados dentro del partido demócrata, y quizás por eso no hay alternativas para Hillary Clinton.

En una entrevista a Martin O´Malley, cuando habló sobre su posible aspiración presidencial y le preguntaron cuál era su preocupación primordial en la situación política del país, contestó que era el cambio climático. 

Sólo cuando el periodista le mencionó los otros problemas como la situación del Oriente Medio, tuvo que elaborar sobre el peligro terrorista.

Martin O ‘ Malley se desempeñó como el gobernador de Maryland desde 17 de enero de 2007 al 21 de enero de 2015, hay que reconocer que no tiene la experiencia en política exterior, pero hasta un niño de sexto grado sabe de los peligros que enfrenta la nación, y que el cambio climático no es realmente, ni siquiera si existe, el más inminente problema.

Este es el problema del fanatismo ideológico, no se preocupan realmente de los problemas de la nación, el objetivo principal es su agenda ideológica.

Churchill dijo “Un fanático es alguien que no puede cambiar el pensamiento y que no cambia el tema”.

Richard Whately aunque muchos pudieran tener diferencias de opinión religiosas con él, sin lugar a dudas también era un logístico, cómo Churchill,  y una vez dijo “Un fanático, ya sea, religioso o político, es una víctima de fuertes delirios”. 

Esto lo podemos ver tanto si abrimos la puerta a un Testigo de Jehová como si tratamos de razonar con un comunista.

Y sin lugar a dudas vemos a muchos políticos delirando en nuestro tiempo.

No hay alternativa para Hillary Clinton, porque cualquier otro aspirante dentro del partido sólo está movido por su ideología y el avance de esa ideología, el problema seguiría con cualquier candidato y esto es lo que se determinará en las elecciones del 20016.

Vamos a convertirnos en un país socialista, o vamos a volver a ser el país con democracia representativa y el respeto a la economía de mercado, dos factores ahora bajo ataque y que fueron las piedras angulares de la nación desde su fundación.

No importa la cantidad de candidatos dentro del partido republicano, uno sólo será el que representará al partido en las elecciones y sólo uno el que representará al partido demócrata.

Cuando esa lucha uno a uno se materialice, es el deber del ciudadano el votar por el candidato que represente la oposición a la ideología socialista, si se abstienen de votar por fanatismo ideológico de derechas, estarán cooperando a la socialización de los Estados Unidos de América.

Y eso sería una triste decisión.

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