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Published On: Jue, Ene 5th, 2017

Filtran documentos que vinculan a Soros con manipulación de las elecciones presidenciales de EE UU

Por Carlos Carballido

Desde la estrepitosa  derrota de la candidata Hillary Clinton en las elecciones presidenciales, la media liberal ha insistido en  vincular a Rusia como culpable de un supuesto hackeo que  favoreció al presidente electo Donald Trump  pero documentos recientemente filtrados indican que los verdaderos intentos de manipulación estuvieron a cargo del filántropo George Soros.

El portal DC Leaks, alternativa de wikileaks, filtró una serie de documentos que inculpan directamente al judío húngaro y sus Fundaciones en intentos de manipular las leyes electorales y las reglas del proceso de elección federal mediante el financiamiento con millones de dólares de campanas destinadas a atacar las medidas de seguridad e integridad de los centros de votaciones, así como también, echar a rodar rumores periodísticos de fraude electoral a favor de Trump e inculcar miedos a grupos raciales de cierta relevancia como negros y latinos.

Soros,  quien es un ex convicto del gobierno de Francia por violación de leyes de tráfico de información privilegiada, (ver aqui),  financió estas estrategias apoyando a grupos de derechos civiles, funcionarios de gobierno y grupos supuestamente NO partidistas como la  Liga de Mujeres Votantes y el Instituto Pew Center.

Los documentos filtrados también revelan los esfuerzos deliberados y exitosos para manipular la cobertura mediática de temas electorales en los medios de comunicación convencionales como el The New York Times. Según los cálculos, el monto de dinero es cuantiosamente superior al porcentaje con que contaron los republicanos para la publicidad electoral de diferentes candidatos a nivel estatal y federal.

De acuerdo con DC Leaks,  Soros alimentó litigios que se dirigieron a atacar medidas de seguridad e integridad de las elecciones de Noviembre, como la verificación de la ciudadanía y de identificación de votantes. Sus Fundaciones financiaron esfuerzos a largo y mediano  plazos para transformar radicalmente la administración de las elecciones – incluyendo la creación de bases de datos que se comercializaban a los gobiernos estatales para su uso en la verificación de los votantes-. Del mismo modo, se dedicaron a trabajar con  medios de izquierda para atacar a  Trump cuando advirtió sobre posible  fraude electoral al tiempo que se dedicaron a  estimular campañas de inscripción dirigidos agresivamente hacia  perfiles raciales y militancia ideológica.

La filtración inculpa al multimillonario en campañas de inscripción , racialmente selectivas,  que fueron ejecutados al mismo tiempo de una intensa propaganda de relaciones públicas destinadas a  polarizar los grupos minoritarios raciales a través del miedo sobre una supuesta  pérdida de los derechos de voto y los peligros que representan los agentes de policía contra la población negra y latina.   No por gusto se evidenció en múltiples ciudades acciones  de violencia de esos grupos contra los electores que apoyaban a Trump.

Los documentos revelan que Soros invirtió cientos de millones de dólares, más de 300 mil millones,  en un  esfuerzo para transformar el entorno jurídico y los medios de comunicación en aras de influir sobre las elecciones  utilizando el descrédito enfermizo hacia  Donald Trump y  el  poco caso a los escándalos de Hillary Clinton . Un documento señala que los programas de reducción de la pobreza están siendo minimizadas para este nuevo esfuerzo. En uno de ellos se afirma : “George Soros ha autorizado a los programas estadounidenses de proponer un presupuesto de $ 320 millones en dos años, con el entendimiento de que el presupuesto anual de Programas antipobreza en Estados Unidos será solo de $ 150 millones a partir de 2013.  Esto indica  que fue un plan de largo plazo y no una embestida casual de última hora

Tácticas como el aumento del presupuesto para la captación de votantes no partidistas  en comunidades de jóvenes afroamericanos y latinos inmigrantes que permitieran el cambio de los distritos electorales en favor de los Demócratas, así como la presión en los gobiernos locales y estatales que favorecieran la eliminación de la identificación válida como condición de sufragio, fueron entre muchas, puestas en práctica en lugares como Wisconsin, Carolina del Norte, Virginia y California  y que de algún modo influyeron en el voto popular a favor de Hillary Clinton, uno de los argumentos socorridos que llevaron al reconteo de votos en estados demócratas que habían votado por Trump.

Si bien la estrategia no tuvo  éxito en el tribunal de primera instancia en Carolina del Norte y Virginia, el litigio de Soros ganó una victoria en los tribunales de apelación que ha dado lugar a dictámenes de los tribunales federales de apelación que, potencialmente, podrían convertir a la Ley de Derechos Electorales de 1965 en un trinquete político de una sola vía que ayudará a los demócratas en venideros comicios , siempre y cuando los distritos puedan cumplir los patrones de votación racialmente polarizados. Esta fue la razón por la cual la reforma migratoria con ciudadanía directa y la apertura de la frontera con México, fueron dos de las estrategias de la actual administración.

En cuanto a la  Liga de Mujeres Votantes y su esfuerzo “para catalizar una mayor participación de jóvenes  Negros y  Latinos en la promoción tanto antes como después de las elecciones”  se ha visto que gracias a una financiación directa de Soros por valor de 250 mil dólares, se logró poner una  demanda en la corte federal   para detener  los esfuerzos de Kansas, Georgia, y Alabama en verificar que sólo los ciudadanos que se registren previamente sean los que pueden ejercer el sufragio.

Los medios de comunicación estuvieron también  financiados por el magnate. DC Leaks reveló que el  Proyectos Advance y Brennan Center  recibieron fuertes sumas para influir en la cobertura de los medios de comunicación sobre cuestiones de integridad de la elección y proporcionar la idea del fraude electoral a favor de Trump al tiempo que las encuestas- excepto la del LA Times-, daban como favorita en amplio margen a la candidata Hillary Clinton.  Estos grupos desarrollaron mensajes afirmativos de los derechos de voto y las compartieron ampliamente dentro y fuera del campo mediático. Los mensajes se utilizaron literalmente, cientos de veces,  en fuentes que van desde The New York Times hasta el Philadelphia Inquirer , lo cual permitió de forma rápida y  como fuente confiable, ser reproducidos prácticamente por todos los medios nacionales y redes sociales.

La lista de financiación de Soros y sus fundaciones parecen interminables y abarcan desde casas encuestadores como Pew  hasta Universidades y medios de comunicación en estados conservadores como Texas.

De acuerdo con  DC Leaks, un sitio surgido en el 2016 y que se supone pertenece  al Grupo Hack  Guccifer,  el monto total ascendió a más de 350 mil millones de dólares en un plazo de tiempo relativamente corto. Pero el chivo expiatorio ha sido Rusia a quien se culpa de que los hackeos y publicaciones de los e mails de la campana de Hillary Clinton fueron los responsables de que el candidato republicano se hiciera con la victoria, minimizando los resultados de los colegios electorles. Y la pregunta sería…con esta filtración  ¿quién realmente estuvo todo el tiempo interesado en manipular las elecciones hacia una candidata a quien todos decían que  ganaría de calle?.  La respuesta es obvia.

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