HAY JUGADORES QUE SERÍAN BENDECIDOS SI LOS CAMBIAN

Por Andrés Pascual
jugadoresNunca me gustó Sabathia, cada vez que huele el momento de la competencia se lesiona, eso en Cuba se llama “amarillo”, cobardón y mirá que está “jarretú” (ayer le corría la saliva desde la visera de la gorra, a chorros). Ni con los Yankees inspirados y en línea. Mención aparte Álex, este año se meten en todos los líos por su influencia, VAN A GANAR, con relevos o sin ellos, con abridores o sin ellos; el juego de pelota es raro, no es la primera vez que un hombre influya en un club solo con estar en el terreno, este Alex Rodríguez no es nuevo, sino que recuperó al de Seattle y al de Texas, además, ya viene bajando la ladera sin ninguna presión ni expectativas sobre él, ahora es peligroso.
No hay tal nueva era para el Bronx, hay sí la continuidad de lo mismo con la recuperación de la personalidad de Alex y eso, para mi, es suficiente y decisivo, por lo menos este año.
En el juego de pelota hay objetivos más allá que lo particular exitoso, por ejemplo, imponerse en otro tipo de competencia de igual nivel, porque una cosa es ganar 12 y obtener el CY YONG y otra ganar 20, obtener el CY YOUNG y asistir a la Serie Mundial. El caso más sonado en la contemporaneidad inmediata es Félix Hernández, no puede ganar 20, aspira al CY YOUNG y que ni sueñe con Octubre.
El amor por un equipo debe ser relativo, hasta cierto punto…si no hacen por mejorar la competitividad, no obteniendo agentes libres caros, sino corajudos, que sepan ganar, hay que dejar el club, por decadente que suene; la historia triste de Ernie Banks y Octubre le sobra al beisbol.
Caso raro, de aparente odio contenido contra el club por circunstancias no dadas a conocer, el de Robinson Canó, que por dos pesos compró la caja y el hueco para enterrarse en vida…
José Fernández, que habla hasta por los codos de lo que ama a Miami, sería bendecido si lo cambiaran; en un club competitivo, de esos que no flaqueen ante la necesidad de buscar la piedra que llene el hueco, ganaba 20-25, en el Sur de la Florida tiene al relevo y al club en contra, a pesar del récord de ganados como homeclub.
Stanton es otro que pertenece al grupo del desperdicio, por ahora, porque, esa barbaridad que le dieron para impresionar a la politiquería miamense como justificación por el regalo del estadio y a los pocos fanáticos del club, se las va a pagar Moreno en Anaheim.
No es nuevo el caso del pelotero que llega a un equipo, o que lo tienen desde el draft y pierde los mejores años de su carrera, o parte, porque “ama a la ciudad”, sin frecuentar, aunque fuera una vez por curiosidad, la bolsa de valores, a fin de cuentas, la ciudad no resuelve mucho cuando el dueño entiende que debe salir de él por cualquier circunstancia.
Por razones elementales de protección, los tiempos obligan a pensar que, mantenerse en un club como durante la era de la cláusula de rerserva, es una tontería soberbia.

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