Hillary : heroína de la prensa liberal, más preocupada por su imagen que por la verdad

EDITORIAL

hillary benghaziLa sociedad norteamericana de estos tiempos está  en un  franco secuestro por la prensa liberal, ocupada como nunca por demonizar a todo lo que huela a Republicano  y ensalzar  el supuesto progresismo del cual  la Candidata presidencial Hillary Clinton, es la gran abanderada.

Luego de casi 11 horas de declaraciones en el Congreso sobre el caso de la embajada de Benghazi donde fueron masacrados 4 ciudadanos norteamericanos,  lo que más se destaca es  su extraordinario papel  de sobriedad y aplomo  sin importar  las revelaciones surgidas luego del análisis de  los  emails que intencionalmente borró de su servidor privado cuando fungía como Secretaria de Estado.

El caso me recuerda el escándalo de Watergate, pero al revés. En aquella ocasión el presidente Richard Nixon  sufrió un juicio político  que lo obligó a renunciar porque el Partido Demócrata no perdonó, ni dio tregua a  las acciones  que el mandatario aplicó en contra ellos.  La diferencia es que en aquel momento, ningún ciudadano americano murió  como ha sido el caso  en Benghazi. Pero  lo de Nixon fue imperdonable. Lo de Hillary, en cambio es hoy motivo de júbilo para demócratas y su prensa mayoritaria en el país.

La Comparecencia de Hillary ha sido más bien un show  de poquísimo  respeto que va desde  poses de risas  de la candidata  en un tema tan lamentable  hasta la duda si asistiría  a un concierto de su amiga Katy Perry luego que terminara su comparecencia.

La sociedad americana  se ha vuelto insensible a los temas que afectan  no solo a la nación, sino a su propia seguridad  porque  cualquier inteligencia moderada  entendería que  la idea de tener una posible Presidente,  que es capas de mentir, ocultar información o sencillamente reírse ante temas serios , es un estruendoso  suicidio como nación.

Excluyendo unos  pocos medios de prensa serios, casi nadie ha prestado atención a datos  que salieron a la  luz durante la audiencia  del Congreso y que pone a Hillary ante dos encrucijadas:  O es una mitómana confesa o sencillamente  ha sido el chivo expiatorio que asume la responsabilidad-tal y como lo admitió- para no manchar el buen nombre del Presidente Barack Obama.

En la comparecencia de la ex-senadora, hay muchísimos aspectos  que salieron a flote mas allá de las preguntas que todo americano pensante se hace. ¿ Donde estaba el presidente durante las más de 7 horas de ataques a la embajada? , ¿Que hacia el jefe del Comando de Operaciones de Rescate y por que en ese tiempo que, por cierto,  es el mismo que dura un interminable vuelo de nueva York a Madrid, los Comandos Élites no acudieron a apagar la agresión de la turba musulmana en el lugar?

La Comisión del Congreso que investiga  los sucesos de Bengazi, descubrió que el 12 de Septimbre del 2012 , Hillary Clinton dijo al primer ministro de Egipto que el supuesto  vídeo NO fue el  responsable de los ataques.  Ahora está claro, más allá de toda duda, de que Clinton sabía que el ataque de Benghazi fue realizado por una organización terrorista y  NO a causa de una manifestación espontánea .  Ella admite en la propia audiencia  que lo dicho a gobiernos extranjeros y a su propia hija Chelsea, via email,  es totalmente diferente  de lo que le dijo al pueblo estadounidense. Si esto no es mentir , venga Dios y lo vea.

Recientemente el presidente Obama dijo que el  hecho de que Hillary tuviera un servidor privado  era  incorrecto pero de igual manera NO comprometió la seguridad nacional. De ser esto cierto ¿cómo es posible que el Embajador Chris Stevens, masacrado en Benghazi , no tuviera la dirección de correo personal de la Clinton que supuestamente es el que ella usaba para su trabajo? Sin embargo,  el periodista Sid Blumental   sostenía intercambio de información a través de esa vía NO autorizada por el departamento de Estado. Se dice que más de 300 emails comprometedores entre ambos se cursaron con los más disímiles temas ,entre ellos, solicitud de información de inteligencia usando la fuente del funcionario CIA,  Tyler Drumheller , lo cual es una evidente violación de la Ley de Espionaje.

A la Señora Clinton, no le quedó más remedio que reconocer ante la Comisión del Congreso que  como Secretaria de Estado  incumplió en aplicar en la embajada de Libia  la Ley de Seguridad y Contraterrorismo de 1999 aprobada tras los atentados a las sedes diplomáticas de Kenia y Tanzania un año antes, lo cual hizo que Benghazi fuera un blanco extremadamente débil debido a la protección temporal que recibía.  Tampoco esto tiene alguna importancia para esa prensa que dice ser objetiva.

Lo interesante de este asunto ha sido la poca seriedad con que se ha tratado,  porque para la Clinton, y según sus propias declaraciones a la Comisión, las advertencias del embajador Chris Stevens  sobre los peligros de ataque ,  ella las consideró como simples bromas debido a su carácter afable y su buen sentido del humor, aspecto que la prensa liberal ha pasado por alto. Esta fue la razón, según la propia Clinton que la llevaron a desestimar  el peligro y negarse a enviar las Fuerzas de Apoyo a Emergencias en el Extranjero (FES). ¿En serio?

A pesar del largo interrogatorio, lo que no se ha podido sacar en claro son las  razones llevaron a Hillary a usar un servidor privado que no declaró  a ninguna agencia de inteligencia ni a su propio Departamento de Estado. Mucho menos los motivo que la llevaron a borrar cientos de emails  de los que se han podido recuperar algunos y por lo menos en 4 de ellos hay información de inteligencia muy sensible a pesar de que ella sigue insistiendo, más bien contradiciéndose que en el 90 o 95 por ciento de ellos  estaban con copias en el Departamento de Estado, aspecto que no ha podido verificarse .

Y aquí volvemos al mismo punto.  Si la flamante candidata presidencial  fuera del partido contrario, lease Republicano , ya estuviera tras las rejas.  Nixon fue el mejor ejemplo de lo implacable que son los Demócratas  con los errores que les perjudican.  En este caso, las muertes de 4 norteamericanos en un hecho de terrorismo al cual se le dio una imagen engañosa al público norteamericano que aun no ve – o no quiere ver -los hechos que está mujer ha tenido que admitir sin ningún remordimiento.

América , y he aquí lo lamentable,  está en un serio problema de honestidad y seguridad de sus propias bases legislativas. Y detrás hay una prensa- nada seria- reforzando esas ideas.

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