Historia Irracional

Por Alberto Perez Amenper

linlconLa historia está basada en una sucesión de hechos,  por lo que el orden es clave. Es fundamental, por tanto, asegurarnos de que nuestros análisis siguen un orden cronológico y cada situación es concebida de acuerdo con las condiciones del tiempo en que sucedieron los hechos.

En cambio, sí es muy importante establecer una conexión entre los hechos dividir cada uno de los acontecimientos que estudiamos en Causas, Hechos y Consecuencias.

Pero siempre pensando antes que nada sobre el hecho haciéndonos la pregunta mental de cuándo, cómo y donde sucedieron los hechos.

La variación del hecho no es sólo geográfica o de tiempo, pero de los conocimientos y la madurez del ser humano en ese momento de la historia.  Cuando prohibimos a nuestros hijos el no cruzar una calle sin estar acompañado de una persona mayor, eso no quiere decir que es una orden que tiene que cumplir el  el resto de su vida, ni siquiera tenemos que explicar el momento, el tiempo dirá cuándo terminará esa orden, esa ley.  Cuando el muchacho crezca no necesitará de un mayor para cruzar la calle, y el mandato cesa de existir fue algo pasado en la historia que no tiene valor. Si vemos un caso en que el joven tiene veinte años y no quiere cruzar la calle sin una persona mayor diciendo que está obedeciendo nuestro mandato, nos tenemos que preocupar de esa manera de razonar.

Pero vemos que pasa, vemos que todavía le están dando importancia a símbolos del pasado creando situaciones anacrónicas.   Anacronismo es el error que consiste en presentar algo como propio de una época a la que no corresponde.

Pero el anacronismo es una de las cosas más influyentes en la política y la religión.  Vemos cómo todavía utilizan el anacronismo de mencionar la esclavitud de los negros, algo anacrónico que desapareció generaciones atrás, cuando tenemos a un presidente de la raza negra y donde no existe más diferencia racial que la de las personas que viven con un razonamiento anacrónico de la historia.

Es el mismo caso de la religión, algunas instituciones religiosas se aferran a leyes higiénico-dietéticas que Dios le aconsejó a una tribu nómada del desierto, cuando ciertos animales los clasificó de inmundos, porque lo eran en ese momento, pero este no es el caso ahora, ni somos una tribu nómada en el desierto, y la ciencia ha limpiado las enfermedades que eran endémicas en esos animales. La situación ha cambiado con el tiempo, pero no piensan en “cuando, dónde y cómo” y siguen sin cruzar la calle como les indicó su padre en el tiempo pasado.

Claro que tanto en la política como en la religión, están los intereses creados, personas que utilizan el anacronismo para su interés propio de mantener cautivo a un grupo de personas, son aprovechados que profesionalizan una historia no racionalizada, usando cosas del pasado en el presente para su conveniencia ideológica o religiosa.

Mahoma logró inventar una religión para sus fines de conquista guerrera, usando el anacronismo de las escrituras de la relación de Dios con el hombre, y todavía tenemos esa religión anacrónica con millones de fanáticos anacrónicos que tienen al mundo al borde de una guerra mundial.

Por eso todavía tenemos personas que anacrónicamente piensan igual que lo que fue popular en los años treinta, que el socialismo es el futuro del mundo, una idea popular que la historia nos enseñó que era falsa y que fue y sigue siendo un fracaso donde se impone.

El problema es que el hombre con su ego, piensa que puede cambiar la historia. Tenemos un presidente que está empecinado en dejar un legado único para satisfacer su ego, y lo está logrando pero a la inversa, dejará el peor legado de un presidente de los Estados Unidos. 

En vez de mirar a la historia desde el punto de vista de una enseñanza de lo que sucedió, o anacrónicamente nos aferramos al pasado o queremos cambiar la historia futura por razones de ego personal o de ideología. Lo peor es que hay muchos que aceptan el concepto de  la historia irracional.

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