Inmigración Ilegal como justificación al perfil racista

Por Alberto Pérez Amenper

bardaEstaba hablando con un amigo mejicano y se me quejaba de que a pesar de que no era partidario de la inmigración ilegal, se sentía abrumado por la percepción de tantos contra la comunidad mejicana en general.

Le traté de explicar mi punto de vista por mi experiencia cuando la inmigración del Mariel, no sé si me comprendió o si le sirvió de consuelo, pero a mi parecer, aquella fue una etapa peor que la que tienen los mejicanos sobre todos para los que hablábamos inglés y teníamos que oír esos programas de radio y televisión contra la comunidad cubana.

Digo que es peor, porque la izquierda defiende a la inmigración mejicana, y también parte de la derecha es tolerante y entiende la situación.  En nuestro caso la derecha por la estructura política segregacionista remanente del sur, nos atacaba racistamente, y también la izquierda nos atacaba porque tuvieron una oportunidad de pasarnos la cuenta por nuestra política conservadora.

Además le voto cubano no era como lo es el voto mejicano de hoy, de mayor importancia para los políticos, fueron pocos los que nos defendían.

Todo era una situación que había que analizar, y eso es lo que traté de hacerle ver a mi amigo. Sabíamos que todo era un plan de Fidel cuando forzó a los que fueron en barcos a buscar a su familia a que incluyera una cuota de delincuentes, y una estupidez política de Jimmy Carter que cayó en la trampa.  Fidel sacó de las prisiones, prostitutas, degenerados y como es claro, su cuota de espías, que usaban su estancia no sólo para espiar pero para crear situaciones que hacían parecer peor a la comunidad.

Esto creó una percepción negativa en la comunidad, también crearon el estigma para las personas decentes que vinieron por el Mariel, que tenían vergüenza de que los llamaran “marielitos”  un epíteto que se convirtió en una deshonra a su persona.

Todo fue cuestión de hacer una labor personal, cada uno tuvo que hacer ver con su conducta que había diferentes clases de cubanos, usar los medios de comunicación a nuestro alcance para hacer ver que significó la inmigración cubana para Miami.  Los primeros exilados eran los Batistianos y los de la clase económica más alta, trajeron millones de dólares a la economía de Miami, después la clase media en menor cuantía también pudieron extraer algún dinero que también se vertió en la economía de Miami.

Pero lo más visible fueron los profesionales, pudieron ver cómo los médicos, farmacéuticos, arquitectos, abogados, contadores, y obreros especializados como carpinteros, plomeros, se integraron a la sociedad.  Cuando vieron estos profesionales y comerciantes integrarse a la vida cotidiana, no les quedó más remedio que reconocer que era una sociedad cómo cualquier otra con todos tipos de personas, buenos y malos.

Esto es lo que traté de explicar, lo más importante es que tanto el Mariel, una inmigración sin control usada por un enemigo, como la inmigración ilegal de la frontera con Méjico, que permite que los traficantes de drogas y asesinos pueden entrar sin control, es algo perjudicial para los mejicanos decentes como lo fue el Mariel para los cubanos decentes.

Nadie mejor que un mejicano decente debe de ser un proponente del control de las fronteras, ellos son los más perjudicados cuando un mejicano ilegal asesino comete un crimen o cuando se descubre un cartel de drogas de Méjico.

La situación es fácil de entender, pero reconozco, por haberlo vivido, que la percepción generalizada sobre un grupo, puede ser abrumadora para una persona decente que no representa el estereotipo vilificado.

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