INVOLUCIONA A PROBLEMÁTICO EL CASO DEL CNP CUBANO EN EL EXILIO (E)

Por Andrés Pascual
Colegio Nacional de Periodistas de Cuba en el Exilio2El COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTAS DE CUBA EN EL EXILIO (E), reagrupado en 1962, debe ser la segunda institución más antigua recreada en el destierro entre todas (incluyo a las organizaciones combativas de militancia anticastristas), que han tratado de mantenerse ambientando “lo cubano” folclórico, reclamante o combativo-político contra la tiranía dictatorial de los Castro, gracias al más elemental sentido del deber patriótico de sus miembros originales y de otros de igual valor moral que se han ido incorporando a través de 55 años de tristes añoranzas y cruel desarraigo. Tal vez la organización opositora la Rosa Blanca, fundada en Enero de 1959 por Rafael Díaz Balart, sea la única de cualquier categoría que se haya hecho antes que el CNP, según he oído.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se ha complicado la existencia del Colegio, porque vándalos ideológicos y, por lo visto materiales, aprovechando, franca actitud de pícaros, el descuido de su directiva, lograron que en Tallahasse los reconocieran como “otro CNP”, incluso promoviendo la idea de una fusión que no solo es mentirosa y fraudulenta, sino inaceptable.
El error de colegiales de los decanos de tan prestigiosa institución a través de los años, que propició la actividad delincuente de hoy, se produjo cuando, equivocadamente, no tuvieron en cuenta que la apostasía no existió en asuntos cubanos únicamente en el individuo que Martí calificó de tal, gesto valiente que condenó al Apóstol a las canteras de San Lázaro, entonces NUNCA le inscribieron versión en inglés.
Un grupo estéril organizativo y patrióticamente (no incluyo a muchos de sus miembros, honrados y serios, patriotas aparentemente engatusados por la reacción), comandado por el apasionado y connotado homófobo Eladio Armesto, figura de shows de prime-time que descarga en televisión su odio visceral, único interés de su existencia como agitador político trasnochado y febril, nadie sabe por qué tan fieramente contra los homosexuales, que se considera o lo consideran mal, a tenor con la política de la actualidad americana, “defensor de los derechos humanos”, es la cabeza visible de la piña que agredió al CNP al invadirlo y tomarlo, como a cualquier periódico que sufriera tamaño desmán por la horda comunista o facista, actividad delictiva que recuerda y recicla cómo la turba castrista se apoderó del Diario la Marina a principios de 1960 en La Habana.
Armesto reclama legitimidad de su grupo amorfo al que, considero yo, no puedan ponerle “en el exilio”, una vez que lo integran renegados hostiles a la esencia patriótica del Colegio original, a Cuba y al destierro, quedaditos cuya “tarea”, personal u orientada desde la Contra Inteligencia castrista, es dividir y enemistar, gente que de exiliados no tienen ni la “e”, visto en el carácter doloroso, sublime y trágico que contiene semejante clasificación.
La hostilidad del grupo separatista, que cismó ante la imposibilidad de dominar a la institución por la vía del voto directo y democrático, se produjo bajo acusaciones de “golpista” al Licenciado Salvador Romaní, que ha sufrido los embates del viento huracanado de dos exilios por igual actitud: luchar contra tiranías comunistas en Cuba y en Venezuela.
Sin embargo, tengo la impresión de que, aunque a Eladio Armesto quizás le sobre mala voluntad para efectuar cualquier acto deshonesto e indecente, posiblemente le falte la capacidad para hacer daño con pespuntes de alta costura, con aproximación matemática a lo perfecto…
Lo que he dicho es que la “eminencia gris” tras bambalinas, el “mástermind”, como llaman los americanos a quien aporte todo lo que sea necesario para hacer exitoso un golpe efectivo con la complicidad sugerida de una hora determinada, pudiera ser el ex decano Vicente Rodríguez, director del comunitario La Calle y ex Presidente de la Cámara de Comercio de Hialeah.
El acceso por la fuerza a la oficina del Colegio incluyó cambiar la cerradura, para lo que confundieron al encargado del local, señor Santana (teatro Artime), apropiarse de materiales (documentos de valor), legítimos de la institución; mentir ante instancias regentes de la comunidad miamense e, increíblemente, engañar al Administrador de la sucursal del banco REGION donde se deposita el dinero del Colegio, para, utilizando una documentación de fácil acceso una vez que alguien dominara la forma de lograr los datos falsamente acreditativos, poner la cuenta a nombre de Eladio Armesto.
El problema del diferendo entre lo oficial verdadero y lo ilegal delincuente llevó a la policía hasta el local invadido, porque la manera como ha actuado la facción de “periodistas” que dirigen a la institución impostora no es ni legal ni oficial, sin apoyo del grueso legítimo de interés del verdadero Colegio.
Alguien de mayor jerarquía, timado a través de mentiras o en su nombre de la ciudad de Miami, debe hacer lo necesario por resolver lo que un grupúsculo está tratando de ejecutar, sino sumir en el caos lo único que queda en el exilio de transparencia anticastrista, con la limpieza suficiente como para tener la frente en alto 57 años después de perderse la patria, único lugar donde, hasta hoy, debió descansar la memoria y la acción ejecutiva de la Institución.

La invasión y el pisoteo del CNP de Cuba en el Exilio ha sido una acción anticubana de alto voltaje, dirigida por gente que, bajo ninguna circunstancia, puede llamárseles patriotas, una vez que han estado dispuestos a crear un escándalo de dimensión sideral contra el destierro en virtud del carácter arribista-protagonista, cuyo objetivo es emplear al Colegio, desde el decanato, como carta de presentación en actividades oportunistas de índole personal, cualesquiera que fuesen.

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