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Published On: Vie, Ago 14th, 2015

La absurda costumbre de Obama de pedir Perdón

Por Alberto Pérez Amenperper

Nunca he podido entender la manera de razonar de la nueva izquierda progresista americana.

Ni siquiera los otros gobiernos comunistas que han tomado el poder en otras naciones se portan de la manera tan sumisa y masoquista como estos liberales americanos denigrando su historia.

Todo es pedir perdón por las “atrocidades” cometidas en el pasado por este país, en lo doméstico y en lo internacional.

Los Estados Unidos, el faro del mundo libre, el ejemplo de triunfo económico y democracia representativa,  la nación más generosa para con las otras naciones, la que más ayuda exterior concede a las naciones que lo necesita.

La nación que liberó del eje nazi-japonés a las naciones ocupadas, sin pedir un pedazo de la tierra liberada, solamente un cementerio para enterrar sus muertos; pero vemos que el actual presidente de esta nación no sabe hacer otra cosa que pedir perdón por habernos defendidos.

A los japoneses y alemanes después de derrotados esta nación se gastó billones de pesos en su reconstrucción con el plan Marshall, pero en vez de gracias lo único que nos  han dado es agravios y protestas por las bombas. Parece que esperaban que le tiraran flores mientras mataban a nuestros soldados en el frente.

A los japoneses-americanos le han pedido perdón y los han indemnizado por haber sido detenidos preventivamente durante la guerra.

Esto es una situación común en caso de guerra; no todos fueron detenidos, de hecho muchos sirvieron en el frente alemán, los detenidos eran los simpatizantes del emperador, y si eres simpatizante del enemigo es lógico que se te detenga y vigile.

Lo que quisiera ver y no he visto es a un gobernante japonés pedir disculpa a los americanos por las atrocidades cometidas durante la segunda guerra mundial,  el primer ministro japonés, Shinzo Abe, debiera pedir disculpas a los Estados Unidos, no los Estados Unidos a Tokio.

Me gustaría ver a Shinzo ruborizado de vergüenza, con la cabeza baja, pidiendo perdón al pueblo americano por los muertos con los Kamikazes y las torturas a los prisioneros de guerra.  ¿No vemos eso? Claro que  y es su privilegio tener la poca vergüenza de no hacerlo, pero nosotros tampoco debemos de tener la poca vergüenza de pedir perdón por algo que no hay razón por qué arrepentirse.

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