La corrección selectiva del Odio

Por Alberto Perez Amenper

Se conoce como odio a la antipatía o aversión hacia alguna cosa o persona cuyo mal se desea.

El odio es sinónimo de hostilidad, resentimiento, rencor, lo cual genera un sentimiento de profunda enemistad y rechazo que conduce al mal hacia una persona o grupo de personas y el deseo de destrucción de estos.

El odio acarrea consecuencias destructivas y peligrosas, específicamente agresiones físicas, psicológicas, o verbales, que en ocasiones llevan a la muerte de una persona producto del odio que alguien siente por la misma.

Por lo cual, en principio el establecimiento de leyes contra los delitos de odio es necesario y adecuado.

El problema surge cuando la ley se politiza, y la percepción de odio se convierte en selectiva según un tipo de punto de vista basado en una agenda política

Según la ley, los delitos de odio tienen lugar cuando una persona ataca a otra motivada exclusivamente por su pertenencia a un determinado grupo social, según su edad, sexo, identidad de género humano, religión, raza, etnia, nivel socio-económico, nacionalidad, ideología o afiliación política, discapacidad u orientación sexual.

Dice literalmente:

“Un delito de odio es una conducta violenta motivada por prejuicios, y su producción y reproducción parecen propias de las sociedades humanas a lo largo de la historia.” Esta forma de definir los crímenes de odio que plantea en la corrección política incluye  “Los usos jerárquicos incluyendo incitación a la violencia”.

O sea por la violencia o la incitación  de hablar de violencia a persona o personas, por una expresión de odio racial, social o político una persona pueden terminar en la cárcel por la ley de crimen de odio.

Pero claro está esta expresión tiene que estar bajo las indicaciones de la corrección política.

O sea que Sean Hannity en Fox News hubiera terminado en la cárcel si se le hubiera ocurrido decir cuando Obama ganó las elecciones que la primera dama Michelle Obama y el Presidente Barack Obama lucían como una par de monos en la Casa Blanca, esto se consideraría una expresión de odio racial por ser los Obama por ser negros y posiblemente Hannity hubiera sido juzgado y encarcelado.

Pero si Chris Mattews en MSNBC, hubiera dicho que el magistrado del tribunal supremo Clarence Thomas, luce cómo un negro gorila, hubiera sido un chiste sin consecuencia a pesar de que Thomas es más negro que los dos Obamas juntos, y Mattews se hubiera reído del chiste con sus compañeros en la emisora porque Mattews es liberal y no puede ser racista, y Thomas es conservador y puede ser atacado sin problemas aunque sea más negro que un totí.

Por esto los ataques de los liberales a los republicanos, que incitan a la violencia y al asesinato, como el caso de la periodista enseñando la cabeza decapitada de Trump, y la obra de teatro describiendo el asesinato de Trump, y los ataques a los republicanos en general incitando a manifestaciones violentas, no cuentan cómo crimen de odio.

Por eso vemos que cuando hablan de perpetrador del ataque a los congresistas republicanos, hablan del  la condena al individuo mencionando su carácter volátil y su estado mental, no hablan de crimen de odio, no se menciona, porque el crimen de odio se ha convertido en una ley selectiva propiedad de la corrección política.

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