La Ética de Trabajo Americana

Por Alberto Péeticarez Amenper

Los políticos frecuentemente hablan de su religión en campaña electoral, y por otro lado, muchas iglesias y figuras religiosas son muy activas políticamente. Sin embargo, para mantener su estado de exención de impuestos no pueden apoyar oficialmente a ningún candidato.

Hay cristianos tanto en el Partido Demócrata como en el Partido Republicano, pero los cristianos evangélicos tienden a apoyar a los republicanos. La mayoría de los estadounidenses (73%) se identifican como cristianos y alrededor del 20% de ese 73%  dicen que son cristianos  que no se identifican con ninguna religión y asisten a cultos alternos o no asisten a ninguna iglesia.

La religión en Estados Unidos se caracteriza por una diversidad de creencias y prácticas religiosas. Muchas creencias han florecido, y también han muerto, en Estados Unidos.

La mayoría de los estadounidenses dicen que la religión toma un papel “muy importante” en su vida, una proporción única entre los países desarrollados que aunque son religiosos nominales no consideran la religión como algo importante.

Desde los primeros días del colonialismo, cuando los colonos británicos y alemanes llegaban a lo que hoy son los Estados Unidos buscando libertad religiosa, los Estados Unidos han estado profundamente influidos por la religión. Tal influencia continúa en la cultura estadounidense, en la vida social y en la política.

Varias de las Trece Colonias original fueron establecidas por colonos que querían practicar su propia religión sin discriminación: la Colonia de la Bahía de Massachusetts fue establecida por puritanos británicos (congregacionalistas), Pensilvania por los cuáqueros británicos, y Virginia por los anglicanos británicos. Todo fue evolucionando con las denominaciones modernas como las Bautista del Sur que domina el sur de los Estados Unidos, la católica que con la inmigración primero de los irlandeses, después de los italianos y más tarde de los latinoamericanos se ha convertido en una de las principales denominaciones.

Para nosotros que tenemos una cultura católica por educación, hemos tenido que aprender de separar el concepto que teníamos de las religiones.  Para nosotros sólo había católicos y protestantes.

Hay mucha confusión con la palabra “Católico”. Siempre se emplea ese título para designar solamente una de las tres grandes ramas de la Iglesia Católica que son: la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Católica-Romana y la Comunión Anglicana, pero básicamente todos los cristianos de denominaciones establecidas como tal, se consideran católicos, rezan el credo que es la creencia universal (católica) cristiana y que dice que hay una sola iglesia, “católica y apostólica”, porque el nombre griego católico quiere decir universal, y eso es lo que todos creen en la iglesia universal de cristo, que fundaron los apóstoles el día de Pentecostés, y que de la que todos los que creen en Él son miembros. Aunque cada una de las denominaciones trata de reservarse la hegemonía de Cristo.

Todos los Presidentes de los Estados Unidos han sido blancos y protestantes, si es que se puede considerar protestantes a los Episcopales (anglicanos),  excepto Thomas Jefferson que era simplemente deísta John F. Kennedy  que era Católico Romano y el actual presidente Barack Obama que dice que es un hijo de la iglesia  cristiana afroamericana, congregacionalista, algunas veces,  pero que otros dicen que es un hijo de algo o alguien que en estos momentos no puedo o no quiero acordarme

Hoy sabemos las diferencias, sobre todo porque vemos cómo el protestantismo, esto es las denominaciones que surgieron de la protesta, así como la  iglesia católica anglicana de Enrique VIII, que aquí se llaman Episcopales, se han lanzado hacia la izquierda del espectro político, mientras que los Bautistas y evangélicos que fueron denominaciones surgidas en los Estados Unidos se inclinan a la derecha, coincidiendo en principios básicos como el aborto y el matrimonio homosexual con los católicos romanos.

Vemos que esas denominaciones protestantes (Episcopales, Luteranos, Metodistas, Presbiterianos) tienen pastores que son homosexuales hombres y mujeres y tienen matrimonios homosexuales y justifican el aborto a la vez que apoyan a comunistas como Fidel Castro y otros dictadores de américa latina. Hay algunas de estas iglesias que por ser independientes se mantienen con las doctrinas tradicionales originales, pero son las menos, hasta en las iglesias Bautistas, evangélicas y hasta católicas vemos desviaciones doctrinales.

Así que no son todos los que se dicen cristianos practican el cristianismo.

En cuanto a la historia de Estados Unidos, antes de la revolución del 60 y sus secuelas actuales, que han llegado hasta a las denominaciones protestantes, había cierto orgullo a los orígenes protestantes de la nación, y el orgullo se trataba primordialmente sobre la ética de trabajo protestante, esto es algo debatible, porque hay hasta ateos que tienen una buena ética de trabajo, pero así era como se consideraba hasta los años cincuenta y era y todavía es una tradición del país, sobre todos en algunos estados del sur.

Esto tenía su origen en el concepto en teología, sociología, economía e historia que hace hincapié en que el trabajo duro y frugalidad son el resultado de la salvación de una persona en la fe protestante, especialmente en el Calvinismo, en contraste con el foco sobre la asistencia religiosa, la confesión y el sacramento ceremonial en la tradición católica. Esta ética de trabajo es también central a la ortodoxia oriental, aunque también cuenta con sacramentos y en los evangélicos que no se consideran protestantes porque no tienen su origen en la protesta, y consideran que sus creencias vienen del origen de la iglesia original de Jerusalén.

Pero cuando se trata de la ética de trabajo protestante de América, todas las denominaciones en la historia moderna se han querido identificar con este valor cultural de los Estados Unidos.

La ética protestante del trabajo  y el espíritu del capitalismo (Die protestantische Ethik und der Geist des Kapitalismus) fue primero declarada en un libro de ese nombre por Max Weber, un sociólogo alemán, economista y político

En  el libro, Weber escribió que el capitalismo en Europa norteña evolucionó cuando la ética protestante (especialmente calvinistas) influyó en gran número de personas para realizar trabajos en el mundo secular, desarrollando sus propias empresas y participación en el comercio y la acumulación de riqueza para la inversión. En otras palabras, la ética protestante del trabajo fue una fuerza importante detrás de la aparición imprevista y falta de coordinación  del capitalismo moderno. Esta idea también es conocida como la “tesis de la ética protestante”.

Weber remonta los orígenes de la ética protestante a la reforma, aunque reconoció cierto respeto para el trabajo diario secular ya en la edad media. La iglesia católica aseguró la salvación a las personas que aceptan los sacramentos de la iglesia y sometido a la autoridad clerical. Sin embargo, la reforma había quitado con eficacia esas garantías en los lugares donde predominó el protestantismo como en las primeras colonias de Norteamérica.

Todo ha cambiado y evolucionado, pero creo que la ética de trabajo del americano persiste a pesar de los cambios, lo único que ahora no se atribuye esta ética a una denominación religiosa, sino a la cultura del pueblo americano adquirida desde su institución como nación.

O sea el WASP, (White anglo-saxon Protestant) ya no es un requisito como en los años cincuenta para ser aceptado en la sociedad, lo vimos con la elección de Kennedy, más tarde con la aceptación de Obama y ahora con candidatos Cubanos y un negro en el campo republicano.

Ya se acepta que por adopción a la ética de trabajo americana, cualquiera de un origen nacional extranjero, sin ser blanco o anglo-sajón, puede ser americano.

El problema es que estamos en la encrucijada de que no son los individuos por origen nacional, raza o religión  pero la nueva cultura de la dependencia del gobierno lo que está atacando a la cultura tradicional americana, y esto es lo que hace falta corregir en estos momentos, hay que volver a los valores judeo-cristianos y a la ética de trabajo tradicional americana

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