LA GRANDEZA DE UN HOMBRE

Por Alberto Pérez Amenper

2La grandeza de un hombre no está en cuánta riqueza adquiere, sino en su integridad y su capacidad de afectar positivamente a ésos alrededor suyo. 

En el debate de anoche no hubo claro ganador, hubo la percepción de que hay un buen campo conservador en el partido con buenos candidatos. 

Pero hubo un claro perdedor.

Todas las teorías que podían sostener a Donald Trump, fueron puestas al descubierto, a pesar de una defensa grosera y arrogante que en esta oportunidad no pareció tener resultado.

Los que nos desenvolvemos en la economía de mercado sabemos que hay empresarios triunfadores usando su trabajo honesto sin tomar ventajas de los demás y que hay los que utilizan los medios legales de una manera inmoral para su beneficio, y Trump no tiene vergüenza para situarse entre los segundos.. 

Sabemos que no todo lo legal es moral, y hay dos tipos de empresarios, los que dejan la moral a un lado por obtener el triunfo y los que prefieren tomar la puerta estrecha y salir de sus apuros de una manera moral.

Es muy fácil el tomar el camino de la bancarrota, ya sea en lo privado como en el comercio, la ley lo permite, pero este es un camino que no se debe tomar por conveniencia comercial, pero en un caso de que no haya otras alternativas.

Los que nos hemos visto al borde de la bancarrota, nos hemos negado a tomar ese camino, y hemos tomado el camino largo y estrecho para salir de los problemas económicos, porque consideramos que los que nos ofrecieron los créditos merecen que les paguemos lo que le debemos, nos tiene que parecer insensata la manera soberbia cómo Trump se refirió a la bancarrota como un método comercial para obtener ganancias. Dijo arrogantemente que todo el mundo lo hacía, como si eso fuera una excusa válida.  No, Donald, no todo el mundo lo hace, simplemente andas en un ambiente diferente al de los pequeños empresarios honestos. 

La excusa de que los prestamistas se lo merecían es absurda, si eran tan malos, por qué hizo negocios con ellos, ¿es esa la solución de Trump a la deuda nacional? ¿Declarar el país en banca rota porque los chinos no se merecen que le paguemos? Esta no ha sido la política tradicional de los Estados Unidos.

Un conservador es alguien que quiere conservar los valores morales que han hecho a esta nación la envidia del mundo. 

No debemos tener como uno de los nuestros, y mucho menos cómo nuestro presidente, a alguien que no tiene los valores y la integridad que caracterizan al empresario americano, precisamente esto es lo que estamos tratando de cambiar de la presente administración. 

El programa de televisión de Trump era una caricatura de lo que es un empresario.  ¡Está usted despedido! La frase arrogante de Trump en el programa, no es la frase que el empresario americano prefiere.

¡Está usted contratado! La creación de nuevos trabajos es la contribución del empresario a la comunidad debe de ser la razón de ser del empresario en la sociedad.

La misma falta de consideración hacia los acreedores que fueron sus socios, cuando declaró numerosas veces banca rota es la que presentó cuando hizo la amenaza tácita de que si no es el candidato elegido iría a las elecciones como independiente.  Fue el único que se negó a comprometerse a no hacerlo.

Esto no sólo es una traición a su partido, pero una traición a la nación, porque sería darle al candidato demócrata la victoria en bandeja de plata, como lo hizo Ross Perot en 1992

Comprendemos que muchos se hayan cegado por el mensaje que presentaba Trump y la manera cómo lo presentaba.  Lo hemos visto muchas veces en nuestra larga vida.  Pero los cubanos que tenemos la experiencia del carismático Fidel, el grosero arrogante en jefe, presentando un mensaje que parecía correcto, de la misma manera soberbia y petulante que Trump, lo cual fue atractivo para muchos, pero vimos que el denunciar la verdad crudamente no necesariamente hace a una persona la más indicada para gobernar una nación.  Tenemos que ver los antecedentes, la capacidad y el carácter de la persona.

Quizás lo más ilustrativo del debate, fue el fino chiste de Mike Huckabee, cuando dijo:

“Se nos ha estado hablando de una persona con una posición alta en las encuestas pero que no sabe cómo dirigir, una persona que tiene escándalos……………………………. Estoy hablando de Hillary Clinton”.

De eso se trata, no importa la posición en las encuestas, no importa cuanta riqueza haya adquirido, lo que importa es la clase de persona que es, y a Donald Trump se queda corto en el tamaño del hombre que necesitamos en la Casa Blanca.

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