La industria del aborto y la venta especial de órganos de bebés

Por Alberto Perez Amenper

abortoCómo creo que cada persona es responsable por sus actos, el problema del aborto es de los que cometen ese crimen, y no debiera ser mío, sin embargo, no sé por qué me siento parte del problema. 

Personalmente creo que es un crimen de una criatura indefensa, esa es mi creencia cristiana.  Pero no podemos impedir el crimen, no de este tipo ni de ninguno, como siempre habrá pobres y ricos siempre habrá criminales. 

Lo importante es definir el crimen y el castigo.  Si por razones políticas vemos a llamados católicos como Harry Reid diciendo que los beneficios de los tejidos de fetos justifican el aborto, creo que Reid es accesorio y culpable del crimen como el que lo cometió.

Si Hillary Clinton defiende el aborto porque dice que es un derecho de la mujer asesinar a un semejante que reside en su vientre,  Hillary Clinton es accesoria del crimen.

Donde surge mi responsabilidad, es que con el dinero de mis impuestos se mantienen las clínicas donde se comenten esos crímenes, y que quizás no hago lo suficiente para evitar que esos cómplices del crimen ocupen posiciones en el gobierno que llega hasta la presidencia de los Estados Unidos.

No es que no haya ley que prohíba esto, como inmigración y todas las leyes que es están violando, el problema es que “ilegal” ha tomado un significado diferente, ahora lo ilegal es permisible si está de acuerdo con la nueva corrección política.

Técnicamente, es contra la ley que cualquier clínica venda los restos fetales por dinero. La ley de revitalización de NIH de 1993  previó esto. La ley hace ilegal  a sabiendas, recibir o transferir cualquier tejido fetal humano a título oneroso si la transferencia afecta el comercio interestatal.

¿Por qué entonces no se aplica la ley? Una pregunta inocente cuando vemos la cantidad de inmigración ilegal y un presidente que se ríe de la democracia representativa diciendo que tiene una pluma para hacer lo que quiera.

Hay que admirar y felicitar a esas personas que han tomado videos a oficiales de estas clínicas cuando negociaban las ventas de lo que ellos le llaman en público “tejidos” pero que a la hora de la venta lo llaman como lo que son, órganos, hígados, riñones y otras partes de los infantes asesinados.

Nadie que haya visto estos videos, puede tener dudas en cuanto al carácter criminal de este negocio.

Lo triste es que a pesar de esta evidente conducta criminal, todavía no podemos ni siquiera lograr lo mínimo, que no se usen el dinero de los contribuyentes para financiar esta masacre.

Los judíos siguen recordándonos el Holocausto, Peta sigue hablándonos del maltrato y “asesinato” de los animales, y todo esto es aceptado por todos, pero cuando se trata del asesinato de bebés, tenemos problemas para hablar de eso.

El camino de la moral judeo-cristiana está intransitable, se le han creados desvíos que nos enseñan nuevos caminos de la moralidad relativa. ¿Hasta dónde llegará esta obstrucción de la verdad?

Mi opinión es que hay que enfrentar a los políticos, es fácil con la evidencia terminar la ayuda económica a estas clícinas, y después el segundo paso es tratar de revertir la ley Roe y Wade, con lo que sabemos ahora del aborto la situación ha cambiado y creo que la opinión pública sería receptiva.

Es nuestra obligación hacerle saber a los políticos que si quieren nuestros votos tienen que hacer todo lo posible por volver a los valores judeo-cristianos que fueron el fundamento de esta nación.