La inmigración Mejicana

Por Alberto Perez Amenper

trump_change_breaking_pollNo me gusta hablar de inmigración sin antes expresar mi opinión.  Es una desgracia, las fronteras abiertas dejan entrar todo tipo de inmigrante sin supervisión y en momentos como estos de tráfico de drogas y de terrorismo, es sumamente peligroso.  Hay que asegurar las fronteras y deportar a todos los inmigrantes ilegales que hayan cometido alguna ofensa criminal.

Dicho esto le problema de inmigración para alguien que lo haya estado observando de cerca, como es mi caso, no es igual que como lo percibe la mayoría de la población.

Hay un escrito en el Journal de hoy en que Mary Anastasia O´Grady habla de la inmigración y los mejicanos.  Lo que ella dice es lo que he visto a través de los años, ya que es mi trabajo estudiar la demográfica de los hispanos en los Estados Unidos, esto es parte esencial de mi negocio y tengo que estar bien informado.  Esto, como en el problema de Cuba, es algo que molesta, porque lo que vemos no es el mismo problema de que nos hablan todos los políticos, ninguno habla del verdadero problema ni la verdadera realidad.

Mary Anastasia es posiblemente la persona que más conoce sobre latino-América en todos los aspectos, tanto políticos como sociales en la prensa de Estados Unidos por eso siempre la ley y a veces comparto con ustedes sus escritos.

Los problemas de Inmigración son todavía más complicados de lo que parece.   En primer lugar, tenemos problema migratorio en la Florida, donde el gobierno de Cuba con la ley de ajuste cubano determina y regula quienes son los que pueden entrar, con la realidad de que un buen número de espías se infiltran cada mes en el área.

Después, la percepción que la mayor parte de los inmigrantes que vienen de Méjico, son mejicanos, es un espejismo.  Entran por las fronteras con Méjico, pero la mayoría no son mejicanos, los mejicanos es todo lo contrario, están bajando en demográfica, están volviendo a su país.

A esto se refiere el  escrito de Mary Anastasia, a que hay más inmigrantes viniendo de Asia que de Méjico,  pero quisiera añadir algo más de mi experiencia de lo que no habla ella y es que la mayoría de los que entran por la frontera de Méjico tampoco son mejicanos pero centroamericanos.

Lo malo es que en estos momentos los mejicanos que entran son los peores.  O entran porque son traficantes de droga o entran porque son lo más bajo de la escala social que no puede ganarse la vida en Méjico.   La mayoría de los nuevos inmigrantes son de Centroamérica que pasan a través de la frontera de Méjico.

La ciudad fronteriza del lado de Méjico que conozco es Tijuana, la que he visitado esporádicamente en diferentes ocasiones a través de los años.  Mientras más la visito, más cambia.  Tal parece una ciudad centroamericana, es más difícil encontrar donde comer un Taco o un burrito mejicano que una pupusa salvadoreña.  Y los acentos son diferente en cada lugar que una va, unos son peruanos, bolivianos, salvadoreños,  nicaragüenses y hasta te encuentras los siempre presentes cubanos tratando de salir.

Cuando oigo esas soluciones agradablemente fáciles de deportarlos a todos, mi pregunta es ¿A dónde? Porque Méjico no tiene por qué aceptar personas que no son de su nacionalidad, y ¿cómo se puede probar que vinieron a través de Méjico sin vinieron ilegalmente? Montarlos en camiones y llevarlos de vuelta a la frontera es una fantasía muy agradable por lo fácil, aunque se necesitaría un ejército para la recogida y transportación,  Pero creo que habría problemas en la frontera para que Méjico aceptara a esos extranjeros que no son mejicanos.

Siempre he creído que no necesitamos una reforma migratoria ni ninguna ley especial, simplemente aplicar las leyes actuales de acuerdo con el problema establecido.   Antes que nada, asegurar las fronteras para que entren de acuerdo con las leyes establecidas. Después, la única manera que los inmigrantes ilegales puedan ser localizados es prometiéndoles un proceso legal para su aceptación que incluiría el pago de impuestos atrasados, y en el caso de criminales la deportación.  Si no es coordinado de esta manera, ¿Cómo van a deportarlos si no los encuentran? Buscar 11 millones de personas que no quieren que los encuentren no se hace en un día, al no ser que se les ofrezca algo para que se presenten.  Me pueden decir que no se merecen nada porque violaron la ley cuando entraron, pero esto no cambia el escenario, lo que no somos políticos no podemos engañarnos nosotros mismos De acuerdo,  no es lo que se merecen, pero la realidad, es que están aquí, hay que evitar que entren más y depurar y detectar a los que están aquí y se han integrado a la sociedad para que arreglen su status legal y paguen sus impuestos. Lo demás es una utopía o una mentira política.

Voy a copiar el artículo de Mary Anastasia porque por alguna razón cuando trato de pasar un link del Journal, no se puede abrir.

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