LA MALDICIÓN DEL ÓSCAR

halle berry oscar

Por Andrés Pascual

Antes de desarrollar el tema, la “curiosa preocupación” de Pancho Papitas por lo que considera “la mexicanización de Argentina”, no por la influencia del tequila, del mole poblano, del chile Habana, de la ranchera, del huapango o del bambuco, que la tuvo, (Aceves Mejías filmó en Argentina, casó con una porteña y actuó decenas de veces para aquel público, igual que Negrete), sino por el desarrollo del narcotráfico ¿Qué clase de mierda es este “zumo de limón partí’o”, que exprime al VATICANO DE HOY con ideas comunistas y sermones mucho más que liberales como le da la gana e impone veladamente la separación entre los pueblos “hermanos” del continente?:

http://www.diariolasamericas.com/4850_sudamerica/2966228_el-papa-francisco-preocupado-por-la-mexicanizacion-de-argentina.

Lo que leerá a continuación lo publicó Diario las Américas, que llama “discursos emotivos” a la vulgar politización comunista de un concurso que, desde hace rato, es para FEMINISTAS, COMUNISTAS, homosexuales y drogadictos (en su mayoría):

http://www.diariolasamericas.com/4942_portada-vida-y-artes/2966972_inmigracion-salarios-democracia-oscar-politicos.html

Ah, si creía que lo había visto todo sobre la 87 entrega de la estatuilla, ideada por la pose desnudo del Indio Fernández, en ingles, tomado de Yahoo, un intercambio chanchullero entre Peña Nieto e Iñarruti, cuyo título debío ser “Guantanamera en la vecindá”:

http://news.yahoo.com/mexico-president-hits-back-directors-oscar-comments-020630348.html

Bueno, al grano, no sé si encasillarlas en una maldición como la de Babe Ruth contra el Boston, o a que la mayoría de las actrices de cine, de un tiempo a esta parte, no son estrellas de peso profesional y, debido a eso, algunas, a pesar de la estatuilla que les han “entregado”, califican desaprobado con D, de mediocre a catástrofe, en sus actuaciones posteriores.

Gwyneth Paltrow, que sugirió la dictadura Obama para EUA, porque, con los dos períodos y medio más desastrosos de la historia de cualquier presidente americano, peor incluso que su propia carrera post-estatuilla, “todavía no concluía su obra…” no ha rodado una película que valga una entrada en cine de barrio, con goteras y sin aire acondicionado, desde que obtuvo el Óscar femenino protagónico. Aparentemente se secó y los productores no aprueban su selección para otros papeles de interés, que significa ni buenos guiones ni buenos directores ni buen elenco general ni buen dinero.

No es solo en la carrera de la rubia pro-obamista rabiosa que destaca el retroceso intelectual, sino en la de LA BELLA Halle Berry, que tampoco ha hecho nada que sirva desde que le dieron el protagónico por Monsters Ball (desnudo y sexo casi explícito), en la que, a mi juico, brillaron más, sobre todo Billy Bob Thornton y Peter Boyle en un secundario memorable; el caso de la birracial Berry no es raro, después del Óscar, hasta de “gatúbela” ha hecho, pero, antes, nada que valiera un centavo.

Otra a la que se le metió “el perro en el tabaco” ha sido a Charlize Theron, la surafricana que tuvo algunas actuaciones buenas en filmes de interés, sin embargo, por la maldición del tiempo actual para algunas ganadoras, tampoco hace nada interesante; lo peor de esta bella actriz, quizás sea el amorío con el feo, repugnante y comunista de Sean Penn, consumado abusador del sexo femenino, que también ha sido premiado por el decadente jurado. Marissa Tomey y Julia Roberts son otras que bien bailan en la caída estrepitosa de su popularidad para Hollywood.

En la historia del evento, que celebró sus 87, se han cuestionado irregularides abusivas, como marginar a Dottie Dandridge de la estatuilla por su extraordinario papel protagónico en CARMEN JONES, para favorecer a Grace Kelly, cuya carrera fue nada del otro mundo, sin embargo, tuvo una buena cosecha de amores que, según Loula Parsons, la columnista que “todos temían”, destacó a Gary Cooper por “su bien dotado miembro viril”, que hizo las delicias de GRACE I y de más de otras 25 bellezas de la FÁBRICA DE SUEÑOS.

Los actores no se quedan atrás, tal vez por lo feo y pesados que LUCEN una vez que pasaron los 70, algunos estrellas de los últimos 50 años no logran encontrar el camino casi perdido a la fama, por lo que es muy común que se lea, al final de la hoja de reparto, casi escondida, la mención a la actuación “estrella invitado” ROBERT DE NIRO, AL PACCINO, DUSTIN HOFFMAN…en películas B como thrillers, suspensos…todas con escenas eróticas y desnudos que, por supuesto, no desarrollan ellos, salvo una Paccino y otra De Niro con Mila Jojovich.

Cuando un grupo estelar no puede dirigir con éxito, está a merced de las productoras que, o buscan hombres nuevos y buenos mozos, mercancía de amor a primera vista dirigida a la fémina asidua al celuloide, o deja de sonar durante largos períodos el teléfono con la llamada del agente, primer paso del baile BANCARROTA.

Con Tribeka, un festival neoyorquino muy “comprometido con el liberalismo”, totalmente integrado por la predilección de su creador por las negras (la esposa es AFRO), trata de mantenerse el Don Corleone de la 2da parte en titulares; Redford, muy comprometido con asumir su edad sin cirugías (tiene más de 60 verrugas en el rostro y en el cuello y ni una se ha quemado) creó Sundance, hoy en manos ajenas y al borde de la quiebra, este comunista, vale la pena decirlo, fue Óascar a la mejor dirección en 1980 por ORDINARY PEOPLE, que actuaron otro comunista que bien baila, Donald Sutherland, Mary Tyler Moore y Timothy Hutton.

Solo Jack Nicholson mantiene el carácter de estrella vigente sin retoques, a pesar del tiempo transcurrido desde los casi 60 años de su debut, o los 47 del estreno de EASY RYDER. Nick Nolte es un despojo, más que artístico, humano; por esa cañada se despeña Warren Beatty, el hermano menor de la super Shirley McLaine, única mujer que consideran parte del grupo RAT PACK, eterna enamorada de Robert Mitchum, como Loretta Young estuvo de Clark Gable, padre de su única hija.

La grandeza de Clint Eatswood es ambivalente: uno de los pocos grandes directores vivos, capaz de incursionar en la dirección artística, en la música y en el montaje con éxito; así como de lo mejor de la actuación, pero, tanto Harry como James Wood, Jon Voight y varios más, actores de primera que convierten un personaje clase B en actuación “oscarizable”, o los muy exitosos héroes de películas de artes marciales, Chuck Norris y Steven Segal, no están afectados ni por su fealdad ni por la edad, sencillamente, están vetados por ser conservadores, republicanos…es decir, patriotas. Razón por la que el churro de Iñarruti se llevó las 4 estatuillas que le pertenecían a AMERICAN SNIPER.

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