La Paradoja de los Apaciguadores

Por Alberto Péapacirez Amenper

Si ustedes oyen a un periodista o a un político norteamericano decir estas palabras : “los cubanos comunistas asesinos” ¿Qué piensan?

Yo creo que automáticamente todos reaccionaríamos igual , esta persona está en nuestro lado, nos apoya, nos sentimos identificados con él.

En ningún momento porque usó la palabra cubano, porque nosotros somos cubanos nos sentimos ofendidos o nos sentimos inclinados a unirnos a los comunistas para combatir a los Estados Unidos. Porque esos asesinos comunistas cubanos son también nuestro enemigo.

Esta simple conclusión es muy racional, lo que es irracional es porque una persona exprese una opinión contra un enemigo común de nosotros por ser de la misma nacionalidad nos pudiéramos sentir ofendidos.

Esto es la irracionalidad de decir, por ignorancia o mala fe que el mencionar la palabra Terrorista radical islámico, es una manera de ayudar a los terroristas.

Un luchador suní contra ISIS al escuchar al presidente Obama y a sus acólitos el negarse a mencionar por su nombre a los terroristas islámicos, sus enemigos, tiene que reaccionar de una manera contraria a lo que nos dice Obama. Ellos son islámicos, cómo nosotros somos cubanos, pero no es ofensivo para ellos que califiquen a sus enemigos como terroristas islámicos, porque ellos no son terroristas.

Su reacción es sentirse que lo han abandonado, que con esos aliados es mejor dejar la lucha y salir de la batalla, esos son los refugiados que vemos en el mundo, huyendo de un enemigo que saben que no pueden derrotar porque sus aliados los han abandonado.

Esta racionalización no es un pensamiento privado, es una realidad.

En un escrito reciente leí sobre Kim Ghattas, un corresponsal de la BBC y nativo de Beirut, que escribe sobra la posición del gobierno de Estados Unidos en la actual  política exterior, “es irónico que mientras que funcionarios de Estados Unidos y los políticos democráticos se niegan a decir ‘radical Islam’, estas mismas palabras, de hecho, se utilizan comúnmente en árabe a través del Oriente Medio: Islam mutatarrif es la palabra que todos usan.

Cuando le pregunte a un puñado de amigos de Beirut, dice Ghattas — musulmanes y no musulmanes por igual, lo que pensaban de los demócratas negándose a utilizar esas dos palabras para describir lo que impulsa a los grupos militantes como el supuesto estado islámico, parecían desconcertados por la desconexión aparente. ”

Cuando los extranjeros en este caso los americanos, se niegan a vincular el islamismo con el terrorismo socava a los reformadores del mundo árabe.

¿Cómo podemos pensar en derrotar a los terroristas islámicos si no los reconocemos cómo tal?.

La corrección política con sus sofismas, eufemismos y semántica liberal, sólo perjudica a la lucha contra el enemigo de la nación, ya sean los terroristas islámicos o los grupos de negros militantes radicales que están desestabilizando la democracia.  Ni un cubano, ni un islámico ni un negro que se siente identificado con la democracia se puede ofender porque mencione a personas de su religión, su nacionalidad o su raza que están destruyendo su sistema de vida.

Winston Churchill dijo que un apaciguador es alguien que alimenta a un cocodrilo con la esperanza que se lo coma último.  No podemos apaciguar al Islam, el que el  Papa Francisco trate de apaciguar al Islam diciendo que la Sagrada Biblia y el Corán son la misma cosa Pope Francis To Followers: “Koran And Holy Bible Are The Same” | National Report o que Obama, Hillary y los otros “progresistas” traten de apaciguar al islam ignorando su nombre esto no resuelve el problema, que es cómo dijo Churchill, si no es ahora, más tarde nos comerá si no nos lo comemos a ellos primero.

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