" />
Published On: Dom, Jun 25th, 2017

La Psicología del Partido Demócrata ya no conduce a nada en el Tema de Rusia

Por Reynaldo Soto Hernandez

La trastornada psicología colectiva del Partido Demócrata, empecinado en vengarse de la estrepitosa derrota electoral que sufrieron en las elecciones del 8 de noviembre del pasado año, les está impidiendo comprender que enemistarnos más y más con Rusia, la otra gran potencia militar del mundo, no nos conduce a nada, como no sea al regreso de la preocupante carrera armamentística que tuvo lugar desde mediados hasta casi finales del pasado siglo y que en alguna ocasión puso a todo el mundo al borde del desastre nuclear, con su destrucción definitiva.

Comprendo que es un asunto muy serio, pero a menudo me resulta risible ver como los mismos que dicen estar profundamente preocupados por el leve y gradual calentamiento de la tierra, que ellos religiosamente y de forma absoluta le atribuyen a la actividad del hombre, no paran de instigar contra el gigante ruso, de una manera tan escandalosa y obstinada que hasta el propio presidente Trump, quien parecía dispuesto a dar los pasos necesarios para amistarnos con ese pueblo noble, ha dado marcha atrás.
¿Es que acaso no pueden darse cuenta de que una guerra con Rusia va a acabar con la vida en la tierra de una forma más rápida y tajante que el “calentamiento global”, que a la postre y como que puede obedecer también a causas naturales, tal vez ni siquiera podamos evitar?

Más que enemistarnos con Rusia, de la que en los momentos en que regía en ella un gobierno verdaderamente malvado, fuimos buenos aliados al punto de luchar hombro a hombro para salvar al mundo de la hecatombe nazi, deberíamos estar buscando el acercamiento a ese pueblo trabajador y noble, con una de las historias más interesantes de la historia humana, con una cultura milenaria y gigante. Un pueblo enorme al que le está correspondiendo hacer ahora lo que en su momento tuvo que hacer el pueblo americano; enfrentar los fantasmas del pasado para resolver sus fratricidios.

Estoy completamente convencido de que una alianza estratégica con Rusia hoy, se convertiría de inmediato en uno de los grandes hitos diplomáticos de la historia de la humanidad. ¿Qué nos aleja?

Gracias a las acciones decididas de un presidente sabio, como fue Ronald Reagan, ya pasaron los tiempos en que ambas naciones vivían apuntándose con miles de misiles. ¿Por qué insistir ahora en que hay que renovar la hostilidad, tan solo porque un grupo de calenturientos en su frenesí contra Trump insisten en afirmar que los rusos han querido violentar la democracia norteamericana, coludidos con el presidente? Eso, dicho sea de paso, sigue siendo algo que como que nadie ha podido probar, es mentira. Pero además, ¿quienes quieren violentar más la democracia que esos que insisten en empujar a las masas de desarraigados de la sociedad a salir a las calles a incendiar y robar, para a través del terror lograr que el diálogo social se convierta en monólogo, y sean solo ellos quienes hablen o se diga solo aquello que ellos quieren escuchar?

¿Por qué si insisten tanto en la comprensión y la amistad con los miembros de una religión de base criminal que andan cortando cuellos a mansalva por el mundo, no quieren acercarse a quienes pueden ser un buen aliado para hacer que regresen al redil las hordas criminales?

Creo que esta temporada tiene que pasar y que Trump y su partido van a ser valientes y seguir adelante y convertir a los rusos en amigos así como Nixon hizo con los chinos. El mundo lo necesita.

About the Author

Leave a comment

XHTML: You can use these html tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>