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Published On: Mie, Feb 25th, 2015

LA SOMBRA DE LAS LUCIÉRNAGAS : NO A LA EMBAJADA CUBANA EN TAMPA

Por Juan Efe Noya. Especial para La Crónica USA

LA BASE DE MACDILL  (1)

Comando central de la base militar aérea MacDill

Los comunistas cubanos tratan de establecer en Tampa un consulado que sería un martirio para la libertad. En cambio, el exilio sigue dormido su letargo de ingenuidades.

Quienes aman a Cuba sin límites de consecuencias y quieran ciertamente verla libre, deben comunicarse con el alcalde de Tampa Bob Buckhorn para demostrarle que es tiempo de acción, mientras que en el otro extremo, Raúl Castro y Barack Obama siguen el capricho  de abrir la jaula del decir y echan fuera los gritos inesperados, perjudiciales, bochornosos y culpables.

Sin embargo, el mundo libre vive tranquilo mientras purifica la imagen de ambos déspotas. ¿Cuál será el fin de esas necedades que ocasionan tantos males? Dios no puede permitir que ocurra una escena de falsificación tan imperdonable; es un insulto para el pueblo cubano de la isla y el exilio.

Por eso es deber de todos enviar cartas al alcalde de Tampa que siempre se ha designado como un líder de la libertad. Todo llega en el momento de la verdad cuando no es época de admitir la ciénaga de los lamentos, porque la dolarcracia tampeña trata de cautivar a comerciantes indignos dormidos en la noche agria creada por el obamismo y escuchan los ecos de las campanas sin saber, ni siquiera, donde sería la misa.

Es que la prisa crea reacciones contrarias a las razones. No saben, o no quieren saber que Raúl Castro es un astuto tirano; mueve a su antojo la maquinaria de engaños con el propósito de obtener los resultados necesarios para él y su cuadrilla. De improviso sucede que el tigre sanguinario se convierte en ratoncito olvidadizo. ¡Y muchos le creen! Está tratando de jugar al buen hombre. Se vale de su perrito faldero Barack Obama, el cual se pliega al sistema comunista que le promete frutas jugosas de un árbol seco. La dolarcracia se ata a las consecuencias carentes de realidades para tratar de alcanzar el significado de su nombre.

No es tan fácil ocultar un campanario con unas ramas de pino. La razón innegable resulta ser que Cuba es una cumbre de tristeza por el sistema castrista y ahora, los dos fanfarrones se tienden cuerdas de esperanzas para hacerse fuertes en el camino rojo.

Ahora sucede que la congresista demócrata de la Florida, Kathy Castro –el apellido  pudo parecer un error y fue intencional–, pero el caso es que Kathy Castor se muestra abiertamente para eliminar el embargo y apoya la apertura de un consulado cubano en Tampa, el cual sería un horno de pan fresco para los espías cubanos. En cambio, ella no se preocupa por el porvenir de su estado si le sirve sin reservas al proyecto castrobamista. Le brindaría prioridad al servicio de seguridad en la red cubana porque su hermana Jane Castor es la jefa de la policía de Tampa y los impuestos de la ciudad serían para respaldar su trabajo, mientras los agentes de Cuba no tuvieran que preocuparse con los contratiempos al tener las manos libres de investigar, sin dificultades, el comando central de la base militar aérea MacDill.

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