La Televisión y la Política en EE UU

Por Alberto Péunnamed (50)rez Amenper

La televisión ha tenido una gran influencia en la política.  Quizás una de las que más ha influenciado en la vida de nosotros los cubanos fue el primer debate presidencial de Estados Unidos.

Hasta entonces los debates habían sido o por radio o en los periódicos, la televisión todavía no había sido inventada comercialmente y al principio de su comercialización, nunca tuvo influencia, no había tantas personas que tuvieran televisores, y la técnica era rudimentaria.

Hasta que el 26 de septiembre de 1960 se transmitió por primera vez en la historia un debate televisado entre los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos, organizado por las cadenas CBS, ABC y NBC,  entre el candidato republicano el vicepresidente Richard Nixon y el candidato demócrata el senador Robert F. Kennedy.

El senador demócrata era sólo cuatro años menor que su contrincante, pero proyectaba una apariencia más juvenil y era mejor parecido que Nixon. Kennedy tenía 43 años y Nixon 47.

Este debate ha sido un caso de estudio para los observadores de la Ciencia Política en todo el mundo porque es paradigmático de la influencia entre la imagen en la opinión pública y la decisión de los votantes.

La importancia que se le dio al debate televisado, que fue visto por aproximadamente 74 millones de personas, aceleró la adopción del ejercicio político  en otros países, incluyendo México y Latinoamérica.

Quienes siguieron el debate por radio sintieron a Nixon confiado y contundente, pero quienes lo vieron por TV reconocieron el éxito de la estrategia de imagen y el mensaje del joven Kennedy.

Nixon no se maquilló, y apareció con la barba que le daba la apariencia de alguien siniestro ante el joven bien parecido, maquillado y preparado para una actuación como un personaje de novela.

Sin lugar a dudas Kennedy ganó el debate.

La victoria de Kennedy, si es que se le puede llamar así, porque hubo anomalías en la votación de Chicago bajo la alcaldía de Daley,  fue la causa de acontecimientos que cambiaron la cara no sólo de los Estados Unidos pero de Cuba.

La elección  fue cerrada: Kennedy obtuvo el 49.72% del voto popular y 56.4% del voto electoral, mientras que Nixon se quedó con el 49.55% del voto popular y 40.8% del voto electoral.

¿Qué hubiera pasado si Nixon hubiera sido el presidente electo?  Probablemente la invasión de Bahía de Cochinos que fue preparada por la administración Eisenhower-Nixon hubiera recibido cobertura aérea y la invasión hubiera resultado en la liberación de Cuba. 

O cuando la crisis de los cohetes el resultado también hubiera sido otro.

Si Fidel Castro no hubiera usado la televisión para destruir a sus enemigos en discursos que convirtió en juicios políticos para eliminar a sus potenciales enemigos, quizás no se hubiera podido consolidar en el poder.

Si Bill Clinton hubiera sido menos carismático o menos atractivo a las mujeres por la televisión, Bush Sr hubiera sido re-electo, y el derribo de los aviones al rescate hubiera tenido la respuesta adecuada.

La televisión ha cambiado la dinámica de la política, Si hubiera habido televisión quizás Abraham Lincoln no hubiera sido electo presidente porque con su figura desgarbada y su cara cadavérica que escondía bajo su media barba, no hubiera sido lo suficientemente atractivo para ser presidente y el resultado de la guerra civil en Estados Unidos hubiera sido otro y este país en que vivimos no existiría como lo es hoy en día y su historia y la historia del mundo hubiera sido diferente.

Si Roosevelt en su silla de ruedas hubiera aparecido en la televisión, quizás no hubiera sido electo porque hubiera no hubiera tenido la apariencia de un presidente suficientemente fuerte para gobernar el país. 

Cuando el carisma y las apariencias físicas valen más que la substancia de los que son elegidos para administrar y gobernar una nación, las cosas no resultan como debieran de suceder,}, Porque se está poniendo la ilusión por delante de la realidad, la imagen sobre la substancia.

Y cada día la televisión influye más en el público para escoger a nuestros gobernantes.

Creo que los adelantos de la ciencia son y han sido muy beneficiosos, pero algunas veces cuando son usados con motivos que no son los que se ajustan a la realidad, pueden perjudicar mejor que beneficiar.

Como hubo de confesar el propio Kennedy  “Fue la televisión mucho más que otra cosa, la que cambió la corriente”, dijo el 12 de noviembre, 4 días después de la elección.  

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