Los Clinton y los Sofistas, nada más parecido salvando las distancias

Por Alberto Pérez Amenper

sofistasAhora los Clinton revelan que ha habido “errores” en la contabilidad e informes al IRS por la Fundación, volviendo al 2010 cuando Hillary se convirtió en Secretario de estado.  Ann Coulter dice en su columna semanal:

Ahí está el hecho de que la Fundación Clinton parece haber sido poco más que una fuente de ingresos personal de los Clinton y sus amigos, con $ 400 millones de $ 500 millones pagados «empleados» de la Fundación, además de otros $ 25 millones para trabajadores y viajes y sólo $ 75 millones o sea 15 por ciento de la total recibido, siendo utilizado para algo vagamente relacionados con la “caridad”. La Fundación Clinton hace La Red de la Asociación Nacional de Al Sharpton  de acción casi aparecer como algo legítimo.

¿Cuánto tiempo crees que tardará el Clinton en cambiar o borrar su sitio web para reflejar que todo se trata de una vasta conspiración del  ala derecha  que está tomando estos simples “errores” de contabilidad fuera de contexto con el fin de criticar a la inocente familia?

Pero esto no es nada nuevo en la historia del mundo. 

Desde antes de Cristo, en la época de la antigua Grecia, ya existían los liberales.  Se dice que hay muchas vertientes políticas, conservadores, libertarios, independientes, pero realmente nada más que hay dos vertientes, los liberales y los otros.

Los liberales del tiempo de Grecia eran los sofistas que eran pensadores que en el siglo quinto antes de Cristo se dedicaban a enseñar principalmente retórica, o sea el arte de hablar bien y de la erística, o arte de persuadir y convencer.

La primera exigencia de ese arte  era el dominio de las palabras para ser capaz de persuadir a otros. Poder convertir en sólidos y fuertes los argumentos más débiles, dice Platón en la Republica que con las palabras se puede envenenar y embelesar.

Se trata, pues, de adquirir el dominio de razonamientos engañosos

Los sofistas no eran, pues, propiamente filósofos pero tenían en común una actitud que sí puede llamarse filosófica: el escepticismo y relativismo.

Según dice Platón en La Republica, para ellos, las leyes eran convencionalismos humanos. Normas que los hombres adoptan para no vivir como animales.Porque como para ellos las leyes  no tienen  fundamento los hombres pueden transgredirlas con tal de que los demás no lo adviertan. Por la misma razón, un hombre fuerte, realmente fuerte, puede ignorar las leyes, apoderarse del poder y satisfacer sus deseos.

Estamos hablando del siglo quinto antes de Cristo, y parece que estamos describiendo a los Clinton y a otros liberales como nuestro presidente.

Realmente, no hay nada nuevo bajo el sol, pero creo que ya es tiempo que los pongan en la sombra.

 

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