LOS DEBATES EN TELEVISIÓN

noviembre 5, 2015 7:48 pmComentarios desactivados en LOS DEBATES EN TELEVISIÓNViews:

Por Alberto Péunnamed (16)rez Amenper

En 1960, Kennedy y Richard Nixon se enfrentaron en los primeros debates presidenciales televisados en historia americana. El debate Kennedy-Nixon no sólo tuvo un impacto importante sobre el resultado de la elección, sino que marcó el comienzo de una nueva era en la que crear una imagen pública y aprovechando los medios de comunicación y la exposición visual se convirtieron en ingredientes esenciales de una campaña política exitosa. Anunció también el papel central de la televisión y los entrevistadores que han continuado jugando un papel principal en las elecciones presidenciales.

Por primera vez un presidente fue electo, no por las posiciones de su plataforma, sino porque parecía más bonito y carismático que su oponente.

Esto me trae al punto, ¿es la sustancia de las cuestiones, o el entretenimiento lo que cuenta para elegir a un presidente? ¿Es más importante cómo luce físicamente, como habla, el llamado carisma, lo que se debe tener en cuenta al elegir a un presidente? ¿O es la gestión educada, pragmática e inteligente ante los problemas que nos presenta en su plataforma?

Kennedy de 43 años carecía de la experiencia en política exterior que tenía Nixon y tenía la desventaja de ser uno de los primeros católicos a candidato a Presidente, y de descendencia irlandesa,  lo cual era algo desventajoso en aquellos tiempos de mayoría WASP (White anglo-saxon- protestant). Pero todavía más importante, su principal condición era realmente ser un hijo de su padre Joseph que quería comprar con sus millones a un Kennedy en la Casa Blanca y compró a John  un boleto de candidato  de uno de los principales partidos.

Nixon, por el contrario, había pasado casi ocho años como segundo al mando del país después de una ilustre carrera en el Congreso durante el cual fue parte de votos cruciales en una variedad de asuntos internos, se convirtió en uno de los críticos más francos del comunismo mundial y ayudó a exponer el intento de espionaje de Alger Hiss, todo esto a la edad de 39 años. 

Si más tarde cuando tuvo la ocasión de ser electo en otras elecciones fue o no fue un buen presidente es otra cosa a discutir, pero la lógica en aquel momento es que no había comparación entre los dos, Nixon era el más indicado para ser presidente.

Pero Kennedy ganó porque era mejor parecido, era más bonito, y tenemos la traición de Bahía de Cochinos y la crisis de misiles con el acuerdo Kennedy-Kruschev para recordar lo feo que puede ser un tipo bonito.

Recuerdo los comentarios después del debate, ya Fidel estaba en el poder, de hecho el caso de Fidel fue un factor en la elección, ya estaban preparándose los campamentos en secreto y Nixon cómo parte del gobierno no podía exponer lo que la administración de Eisenhower-Nixon estaba haciendo para derrocar a Castro, Kennedy usó esto para hacer lucir mal a Nixon cómo que se estaba presentando flojo ante Fidel.

En Sagua, en mi radio de onda corta, aunque no pude oír el debate, y entonces no había re-runs, oí los comentarios al otro día. Esperaba con ansiedad que hablaran mucho de Cuba, pero en lo que se centraron era sobre que Nixon no  estaba bien afeitado y no tenía un buen maquillaje y el bronceado de la Florida tan bonito que Kennedy tenía. Algunas menciones superficiales sobre la guerra fría y asuntos domésticos, nada de Cuba, más del carisma de Kennedy, Recuerdo que me pregunté ¿Es esta la mejor manera de seleccionar un Presidente?¿El problema de Cuba un país comunistas a 90 millas no importa?

Pero eso fue el principio del sistema, y el sistema pegó, es el resultado de la Televisión.  Nos ha dado resultado algunas veces, con el carisma de Ronald Reagan y sus cualidades comunicativas de su época de actor.  Resultó bien porque además de su carisma tenía lo que hace falta para ser un buen presidente, estuvimos de suerte, como estamos de suerte de que Marco Rubio y Ted Cruz no son feos, pero es triste porque en muchos casos hay feos que pueden ser mejores presidentes que los bonitos, y como en el caso de Kennedy, el bonito nos costó caro..

Y aquel debate había establecido el tono para el resto y seguimos hablando de las características físicas de un candidato cómo un atributo indispensablemente necesario para ser presidente.

¿Entonces no debiera Abraham Lincoln haber sido presidente?  Porque el tipo era bastante feo.

Los debates entre Abraham Lincoln y Stephen Douglas, se centraron en la esclavitud que era el problema de la época y la moral, valores y lógica del tópico, no como lucían los candidatos. No habían entrevistadores o moderadores, sólo debatantes, porque el debate es lo importante no los entrevistadores.

Y el lugar del debate era una tribuna con un grupo de personas en un lugar abierto. Uno hablaba y el otro respondía.

Cómo no había ni radio ni televisión, el resto de los ciudadanos leía sobre el debate en los periódicos, y los temas eran explicados por verdaderos periodistas, de manera imparcial y profesional.

Pero quizás si hubiera habido televisión Abraham Lincoln nunca hubiera sido presidente, porque era como un amigo que tenemos que le han endosado el mote de flaco-feo.

Pero seguimos con los debates, y ahora todo es debatir en televisión, cosas que le llaman programas de la vida real que en realidad nos presentan una irrealidad por su concepto particular de lo que es vivir que no es necesariamente la realidad de la vida..

Nos presentan debates con paneles de cómo tenemos que hablar de cómo tenemos que comer, de lo que tenemos que tomar y hasta de cómo tenemos que bañarnos y cómo defecar y la etiqueta de cómo limpiarnos cuando terminamos.

Pero hay que soportarlo, este es el mundo en que nos ha tocado vivir y hay que adaptarse.

Este Thanksgiving debemos de poner una copia del debate demócrata en vez del juego de football, de esa manera la gente tiene sensaciones desagradables estomacales, no comen de más, sobra la comida para todos y no se salen de la dieta.

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