Los “Malos” y los “Buenos” en el Islam

Por Alberto Perez Amenper

Recordando los consejos estratégicos de nuestros realmente buenos generales.Recordando a nuestro políticos que pusieron la política por arriba de la seguridad de la nación.

8fa35aa6-e310-481f-83aa-461663b5bceaLos “malos” y los “buenos” no existen en el islam, ni siquiera los “regulares”, así que nuestra manera de lidiar con ellos debe de ser siempre a la defensiva y con cuidado, mientras se trata de lograr lo mejor dentro del potaje islámico.

Algo parecido a nuestra intervención en el potaje nazi-comunista europeo, durante la segunda guerra mundial.

Hay dos fracciones religiosas, que son la misma mierda, sunís y chitas, como la misma mierda eran los comunistas y los nazis, unos y otros eran aliados y enemigos según soplaban los vientos doctrinales y políticos.

En el actual potaje del Medio Oriente, los sunís, aunque con ideología fraccionada entre sí son la mayoría.

Sunís son Saudí Arabia, los Emiratos Árabes y la mayoría del medio oriente, incluyendo a ISIS.

Aunque pelean entre sí, tienen cómo enemigo común a los chitas.

Chitas son Irán y Siria, son una minoría, pero una minoría poderosa con capacidad nuclear, engrandecida por cortesía del hermano Barack Hussein Obama y  la alianza con la Rusia de Vladimir Putin.

La alianza con Irán y Rusia, es posible que probablemente se mantenga e incremente, por la complicidad de Obama, que será seguida por Hillary Clinton, y si las primarias republicanas se mantienen cómo se perfilan actualmente, por un extraño apoyo por la ignorancia y ceguera de la geopolítica internacional de algunos en nuestro campo.  Algunos por una buena voluntad equivocada como Ted Cruz, otros por una convicción doctrinal libertaria de Rand Paul y otros por una posición de egolatría de sabelotodo como Donald Trump.

Y el resultado final será que Irán y Rusia se conviertan en los dueños del Medio Oriente cómo una enorme potencia nuclear, que los Estados Unidos se convertirán en una potencia de segunda clase, madura para caer en manos del enemigo-

Al permitir y apoyar a nuestros enemigos chitas de Irán y nuestro enemigo Rusia para ganarle la batalla a ISIS, una batalla que tenemos que ganarla nosotros, no nuestros otros enemigos, estamos posicionando a nuestros enemigos para nuestra futura destrucción..

En la segunda guerra mundial, generales cómo George Patton y Douglas MacArthur fueron visionarios que proponían de cómo teníamos que no pelear con los comunistas mientras peleábamos con el eje Berlin-Tokyo, pero con nuestra presencia en la región y bajo nuestro liderazgo, manteniendo la distancia con los comunistas, porque ellos serían el enemigo que nos podría destruir en el futuro, y no se les podía dar ventajas

Sea por lo que sea Franklin Del-Ano Roosevelt entregó Europa a Rusia, Patton murió en un “accidente” al terminar la guerra.  Harry Truman que no era un True-Man, entregó Corea del Norte, no oyeron a sus generales. Truman llegó tan lejos como destituir al héroe MacArthur

La historia se repite y estamos ayudando y dando ventaja a Rusia y Siria, que serán nuestros seguros enemigos en el futuro y estamos liderando desde atrás, tan atrás que no tenemos presencia en esta batalla, que hemos entregado el protagonismo a nuestros enemigos y los políticos no oyen a nuestros generales destituyendo a los que no convienen a sus doctrinas y no oyen a nuestro único aliado en la región, al que tratan cómo un enemigo..

La única alternativa en esta guerra que está llegando a nuestras playas, es tomar ventaja de que la fracción Suní está claramente dividida, Arabia Saudita y otros países sunís, aunque están invadidos por radicales suní de Al Qaeda y ISIS, no comparten con ellos su ideología radicalizada, así como no comparten con ellos muchos sunís de Iraq.

Conozco personalmente a personas de los Emiratos Arabes que son enemigos de los radicales suni porque crean tanto problemas en su nación y a su gobierno como al estado de Israel, y por otro lado se asombran de la política de Obama hacia Irán, que es el enemigo más peligroso para la nación. Como dicen, no saben si es afinidad con el enemigo o ignorancia, yo creo que es un poco de cada cosa.

A los sunis no radicales, que son enemigos de ISIS y Al Qaeda, hay que apoyarlos cómo y con lo que sea necesario, porque es necesario establecer una geopolítica balanceada en el Medio Oriente, no para arreglar el potaje, porque eso no tiene arreglo, pero para mantener un balance geopolítico en la región que nos ofrezca cierta seguridad en nuestras ciudades.

Apoyar a los Chitas de Irán y Siria y liderar desde atrás cómo sugieren Barak Hussein Obama, Hillary Clinton y Paul, Cruz y Trump,  hará que los sunís que podemos utilizar cómo aliados se radicalicen ante los chitas, y apoyen a ISIS, esto es lo que hemos estado viendo hasta ahora, ISIS gana terreno a pesar de los bombardeos.

Claro que la superioridad militar y técnica de Irán y Rusia con las tropas Iraníes en el terreno, terminarán con ISIS, pero ¿Entonces qué? ¿Pan para hoy y veneno para mañana?

Tendremos un Medio Oriente unido bajo el poderío nuclear de Irán y Rusia, y ese escenario no me parece muy agradable.

Sólo la intervención militar sería de unos Estados Unidos bajo otra administración ayudando a las fracciones sunís que hayan probado a través de los años su desvinculación con los radicales de su fracción religiosa, es la solución para destruir ISIS y para implantar un gobierno con participación Suní en Iraq y Siria.

Aliarse con Siria y Rusia es pan para hoy y veneno suicida para mañana.

Pero según avanzan las primarias vemos cómo los que atacaban por problemas domésticos doctrinales, son los únicos presidentes que pudieran sacarnos del desenlace apocalíptico, y en política exterior, estos son Marco Rubio y Jeb Bush, que han cometido errores, pero lo han reconocido y rectificados, y hay que recordar que rectificar es de sabios, no reconocer sus errores y empecinarse en ellos es de ególatras idiotas.

Sólo errando, porque los humanos siempre erramos, y aprendiendo de los errores se logra la victoria en la vida, en la guerra y en la paz.  La fórmula de los que en su egolatría no reconocen sus errores es el camino para la catástrofe, y eso es fatal para una nación cuando escoge un líder ególatra y narcisista como el que tenemos, o algunos que se nos presentan cómo salvadores.

Abajo el editorial principal del Wall Street Journal, que debe de ser más claro que mi exposición anterior.

 

 

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