Mayweather y Pacquiao desentonan en el Fraude del Siglo

Por Pablo de Jesus

mayweather_vs_pacquiao_cartoonsLos que esperaban un combate más emocionante entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao salieron frustrados la noche del sábado del hotel MGM Grand de Las Vegas, luego de que el estadounidense diera una disertación de boxeo en patines para neutralizar a su rival.

Mayweather venció a Pacquiao por decisión unánime de los tres jueces para convertir la llamada Pelea del Siglo, la madre de todas las peleas, en un combate común y corriente, carente de pasajes memorables, lleno de agarres, y con muy pocos golpes efectivos: El Fraude del Siglo.

No obstante, el estadounidense le dio crédito a su rival, lo cual también es una forma inteligente de magnificar su victoria.

“El (Pacquiao) es un boxeador endemoniado. Me quito el sombrero ante él. Ahora veo por Pacquiao es uno de los hombres que está en el pináculo de este deporte del boxeo”, expresó Mayweather.

Mayweather, de 38 años, se impuso en las tres tarjetas de los jueces por 118-110, 116-112 y 116-112, y mantuvo su invicto, ahora con un palmarés de 48 victorias (26 por nocáut), mientras que el filipino, 36 años, quedó con 57 victorias (38 por nocáut), seis derrotas y dos nulos.

Pacquiao no quedó satisfecho con la decisión, porque a su entender hizo méritos para llevarse la pelea.
“Yo creo que gané esta pelea. Llevé la ofensiva todo el tiempo y el sólo hizo correr y correr”, dijo un cariacontencido Pacquiao.

Ambos protagonizaron la pelea de bolsa más grande de todos los tiempos, con Mayweather llevándose el 60% de los 300 millones a repartir y Pacquiao el resto.

Mayweather sumó a sus cinturones de campeón peso welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial (AMB) el de la Organzación Mundial de Boxeo (OMB) que poseía Pacquiao.

Ante poco más de 16.500 personas, algunas de las cuales pagaron boletos en la reventa de hasta 58.000 dólares, el espectáculo hubiera hecho las delicias de los paparazzi, por la gran cantidad de celebridades que estuvieron en primera fila, desde Robert de Niro hasta Michael Jordan.

Y sin faltar los inefables Paris Hilton y Justin Bieber, que subió al ring acompañando a Mayweather, más contento que unas pascuas.

Floyd corrió, y Manny le persiguió –

Desde el campanazo inicial, Mayweather se dio al oficio de torear por todo el ring al filipino, quien llevó la iniciativa en los primeros cinco asaltos, aunque sin mucha efectividad.

El norteamericano usó algunas tretas poco ortodoxas para contrarrestar la fogosidad del ‘PacMan’, como ir a los amarres y aprovechar para golpear el costado del filipino.

En el último minuto del cuarto asalto, Pacquiao desembarcó un zurdazo que le dobló las rodillas al ‘Money’ -su mejor golpe de toda la noche-, y Mayweather inmediatamente se cubrio con las brazos para superar la descarga del filipino.
Mayweather compensó en el quinto con una buena derecha, y el filipino se mostró más cauto en sus embestidas, por momentos irracionales y arriesgadas.

A estas alturas, ambos ya se habían tomado las medidas, y cada uno se mantuvo apegado a su plan: Mayweather, esquivar y contragolpear. Pacquiao atacar, atacar y atacar.

Aunque parecía que el filipino llevaba la iniciativa, en realidad sólo estaba trasvasando humo en canasta. Mayweather era una sombra, y llevaba el ritmo de la pelea pese a las acometidas del filipino, coreadas a todo pulmón por el público.

La gente pedía más acción de una pelea que les había costado un ojo de la cara, y muchos se sentían defraudados ante la negativa de Mayweather de plantar cara.

Pero así se ha ganado el ‘Money’ los casi 300 millones de dólares en que se calcula su fortuna, que será engrosada por los 120 que recibirá ahora por 36 minutos de trabajo.

Del séptimo en adelante, el norteamericano fue quien tomó la iniciativa y neutralizó a Pacquiao, que para el 11º asalto ya respiraba por la boca, y había borrado de su rostro la sonrisa alegre conque al principio regresaba a su esquina.

Pacquiao tenía que salir a darlo todo en el round final. Buscar un golpe de fortuna que revirtiera lo inevitable. Pero Maywether no se le iba a regalar, y se dedicó a bailar los tres minutos del 12º round para finiquitar el asunto.

No fue la victoria más lucida del ‘Money’, ni la más vistosa, pero si la más inteligente y trabajada, demostrando que el boxeo sigue siendo el arte de dar y que no te den. Y en eso, Mayweather ha sido un maestro toda su vida.

 

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