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Published On: Vie, Feb 27th, 2015

Muerte de la Democracia: El legado de Barack Hussein Obama

Por Alberto Pérez Amenper

obama keystoneObama ha vetado la ley del Oleoducto Keystone, aprobada por la mayoría del congreso y el senado.   El movimiento envía el tema políticamente cargado a volver al Congreso, donde los republicanos no han mostrado que puedan reunir la mayoría de dos tercios en ambas cámaras necesaria para invalidar el veto de Obama.

Aunque el veto es Obama en si ,  es el primero desde los republicanos tomaron el control en el Capitolio, pero es probable que sea la último. Los legisladores del partido republicano están alineando legislación anulando las acciones dell inquilino de la Casa Blanca en cuidado de la salud, la inmigración y la regulación financiera que el presidente  ha prometido asimismo rechazar.

Vivimos en un país que ha sido un ejemplo de la democracia representativa.  Los padres de la patria quisieron evitar la dictadura, ya sea de las minorías como de las mayorías.  Que un presidente sea electo por la mayoría de la nación no lo convierte en un dictador que pueda gobernar sin el consenso de todos.  Para esto se escogen cuerpos legislativos con representantes que son las voces de sus distritos y representan la voz del pueblo.

La preocupación de los constituyentes y de los hombres públicos americanos se centró en evitar que la mayoría pudiera reemplazar al capricho o a la arbitrariedad de los gobernantes absolutos, sin ningún respeto por la persona. En ese sentido es importante recordar la frase de Alexander Hamilton en “El Federalista” que señala que una Nación, luego de liberarse de la opresión de los gobernantes extranjeros debe de estar muy atenta para no caer en la dictadura de las mayorías.

Al proclamar los derechos de cada persona, se pone una barrera a la acción del gobierno. No se puede traspasar esos derechos sin desfigurar al sistema. La democracia es así, en la edad moderna, un sistema de gobierno de seres humanos que se auto-perciben dignos e iguales.

Cuando un presidente como Barack Hussein Obama, usa sub-refugios para gobernar por acción ejecutivas y veta las leyes aprobadas por las cámaras legislativas electas por el pueblo para que lo represente, se está convirtiendo en un virtual dictador.

La democracia representativa fue concebida para que la  voluntad de un gobernante elegido por una mayoría no pueda actuar con criterio absolutista, sino que es referida al respeto a esos derechos fundamentales del  pueblo a través de sus representantes por situación geográfica o persuasión filosófica o política. Esos derechos son el límite del absolutismo del presidente y su remoción no depende del ejecutivo, el que siempre debe de atender con respeto esas capacidades del ser humano.

La democracia representativa sólo es, entonces, solamente el presidente expresado a través de la mayoría de entre los iguales, sino que es el gobierno del pueblo, asumida como sociedad de personas humanas con derechos básicos inalienables, expresado por una representación entre los iguales y con el límite fijado por el respeto a esos derechos. En el gobierno democrático, el pueblo en general, la sociedad que vive en ese territorio, tanto la mayoría como la minoría, deben de mantener como consecuencia de su aplicación, esa condición que no es posible alterar con normas que conviertan en inferiores a un grupo y en superiores a los demás. La igualdad no sólo debe estar presente en el momento en que se adopta una decisión, sino que en la democracia esa igualdad debe ser una vocación permanente.

La democracia es incompatible con el gobierno absoluto, cualquiera que sea su titular.

Pero la sofisticación de las leyes ha producido justificación para violaciones de la justa implementación de la democracia representativa.

Es el deber del pueblo para su propio bienestar, el identificar la situación, y en las próximas elecciones elegir gobernantes que devuelvan al país su democracia representativa que le legaron sus fundadores.

 

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