Niños fuera de la Familia: Los nuevos Hombres del Socialismo

Por Alberto Perez Amenper

ninosUna familia se define por la reunión de un hombre y una mujer, y su contacto trae a la existencia una nueva generación. Entonces produce lazos de familiaridad y comunidad, que gradualmente desarrollan una sociedad.

La familia es la institución a través de la cual una generación prepara a la generación que la reemplazará para el servicio de la civilización humana y para la descarga de sus obligaciones sociales.

Pero en estos tiempos, las concepciones acerca de lo que se ha dado en llamar familia abundan por doquier. Algunas resultarán más accesibles, otras por su especificidad terminológica generarán mayor complejidad en su entendimiento. Complejidad que si tratamos de desglosar la motivación llegamos a la conclusión que es una guerra, una estrategia para destruir la institución de la familia para agendas políticas.

Autores como Elizabeth Jelin nos dice: “La familia es la institución social que regula, canaliza y confiere significado social y cultural a estas dos necesidades” (Jelin: 1988), haciendo referencia a la sexualidad y la procreación, continúa… “incluye también la convivencia cotidiana, expresada en la idea del hogar y del techo: una economía compartida, una domesticidad colectiva, el sustento cotidiano, que van unidos a la sexualidad `legítima` y la procreación” (Jelin: 1988).

Si analizamos esta acertada descripción , vemos que la familia tiene en sí misma un significado cultural, social y sexual, que cuando se transfiere a la nueva generación mantiene la tradición establecida, y este es el punto a tratar, la destrucción de ese núcleo  es indispensable para poder hacer el “cambio” político.  El gobierno socialista tiene que tomar el lugar de la familia.

Intentar establecer diferencias entre las instituciones formales y la institución familiar, aludiendo a que en las primeras se establecen relaciones entre posiciones y diferentes individuos son sustituibles, no es posible ni razonable. En la institución familiar, las relaciones se establecen entre personas y sus miembros, y no son sustituibles. No puede un gobierno determinar la jerarquía familiar como si estuviera cambiando un ministro, los hijos están sujetos a la autoridad de los padres, sólo en casos de abusos puede una autoridad externa intervenir en el núcleo familiar, pero como entidad judicial, no puede el gobierno sustituir a los padres.

El componente visible de la familia (referente a lo instituido) vinculado es la organización jurídica del matrimonio, que determina derechos y obligaciones, normalizando tareas y funciones tales como la reproducción, la seguridad, la educación y la fidelidad. Y un componente no visible, aunque también instituido, que refiere a las formaciones imaginarias que sustentan y convalidan un modelo de familia, un cierto “ideal” de la misma.

Una unión de dos personas con los mismos órganos genitales no es un matrimonio aunque así lo determine la ley, porque no llena los requisitos para lo que es creada la institución del matrimonio. Se puede legalizar y aceptar como la unión de dos personas por preferencias sexuales para que el acto sea legal y con derechos, pero es una parodia del matrimonio no la institución de la familia. Pero es necesario llamarlo matrimonio y núcleo familiar, para socavar la institución y facilitar su eventual disolución en la sociedad del futuro según el sueño socialista

La familia- como institución- es la encargada de procurar la reproducción ideológica y material, así como ciertas formas de subjetividad que garanticen la reproducción de las formaciones sociales instituidas. La familia produce así sujetos, costumbres, prácticas domésticas y modos de subjetividad.  Y esta formación es la que necesita el gobierno socialista tomar de la familia.

En la década de 1960  Los socialistas comienzan a poner en América la idea del gobierno paternalista que puede cuidar mejor de los niños que los padres, con un cheque a las familias y centros de cuidado infantil para crear el fracturamiento de la familia.

Han aumentado los impuestos, obligando a las amas de casa a trabajar para compensar la pérdida de ingresos dejando los niños al cuidado de lugares en que formaban costumbres ajenas a la de la familia.

En la década de 1970 Los socialistas establecieron los divorcios “sin culpa” promovidos, fracturando las familias y amenazándolos si se atrevían a disciplinar a sus hijos.

En  1980 Los socialistas crearon el “Año del Niño” y promovieron lo que llamaron los derechos del niño a su “autoestima” o sea unas ideas y tradiciones diferentes a la de sus padres, y criticaban  si los niños no habían hecho nada digno de “estima”.

Ahora, décadas después, cuando vemos como vimos en Cuba antes, a los cretinos que los socialistas han convertidos a los hijos del adoctrinamiento socialista en esta nueva América tenemos que recordar que nos dijeron que lo hicieron  “para los niños”. Y que es verdad, para eso lo hicieron, para robarse los niños de la Familia, para destruir la institución familiar que no encaja en la agenda del comunismo.para crear una nueva sociedad, y lo están logrando.

 

Comments are closed.