Nora Gámez Torres:  Carne rusa por cerebro

Por Carlos Carballido

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La Dra Nora Gamez Torres, en nuevo Caballo de Troya dentro del Miami Herald

Este mundo ya no se entiende. Mucho menos entiendo a la Dra Nora Gámes Torres , devenida estrellita mediática de un libelo como el Nuevo Herald de Miami

Y es que un académico de probadas credenciales  puede  caer en lo mas estúpido de su curriculum cuando  a manera de sensacionalismo  usa media plana de un periódico para afirmar un hecho que, ni ha sido demostrado por las estadísticas, ni mucho menos responde a un fenómeno  de la base cultural de los cubanos que , en su mayoría, hasta ahora, tuvieron que huir del castrismo  tropical de nuestra patria.

La Dra. Gámez Torres tiene un Ph.D. en Sociology por la City University, London; un Master en Media and Communications por la London School of Economics and Political Science, y una Maestría en Comunicación Social por la Universidad de La Habana, institución donde se formó y alcanzó su Licenciatura. Sin embargo, en tantos años de estudio  y a juzgar por su trabajo agendado del Herald, su cerebro es eso: un amasijo nostálgico, no solo por la carne rusa, sino por todas las cosas que el castrismo anidó en sus años de Guerra Fría y que dudo que ella las sufrió.

Lo primero que un estudiante de periodismo tiene que aprender a fuerzas es que -casi siempre- , la segunda regla académica de Titulares de Prensa exige que “Han de ser inequívocos, concretos, accesibles para todo tipo de lectores y ajenos a cualquier tipo de sensacionalismo. Gámez literalmente se defecó en su Academia en un intento por hacerle creer al lector ordinario  que el exilio de Miami ya no es histórico, sino de esos hombres nuevos que sienten total nostalgia por una época en que éramos amamantados por el Gigante Soviético.

La supuesta académica de marras, centra su artículo , con alevoso engaño, en unos cuantos negocios del Miami plástico que usan la añoranza ex soviética como gancho o solo para comer la carne rusa  sino para alimentar de piezas de repuestos de autos, radios y hasta viejos televisores a los familiares de la isla que aun subsisten con esas antigüedades ridículas. Pero afirmar que los cubanos de Miami, todos, como sugiere de golpe el titular, sienten esa añoranza , es como afirmar que los negros estadounidenses y cubanos aun extrañan el cepo y el látigo de los mayorales.

Pero la idea hay que venderla y la Dra Nora está haciendo muy bien su trabajo en un medio como el Herald que aun muchos consideran como el  portal informativo y de opinión publica de Miami.

Lo primero que hay que aclarar es que ni estadísticamente , ni mucho menos desde el punto de vista social, puede afirmarse que los productos rusos  son una necesidad emocional para que un cubano promedio del  exilio prefiera ir a una tiendita de bario miamero a comprarlo en vez de  gastarse el dinero en las miles de oportunidades alimentarias que hay en EE UU. Una cosa es la curiosidad de ver esos iconos y otra la nostalgia que mueve un sentimiento de pertenencia emocional y afectiva, (como el pan con timba, la guayaba con queso, o la frita)  ,  cosa que la Nora tuvo que escuchar una y otra vez en sus múltiples clases universitarias.

Con su articulo, la Gámez olvida, de un plumazo,  que en la Cuba de la Guerra Fria, para no decir colonialismo del Kremlin,  casi todo cubano odiaba abierta o indirectamente  cuanto producto soviético nos empujaban . Le llamábamos despectivamente Bolos debido a su pésima calidad y martirio. Olvida, esta fémina,  los gritos y malas palabras que volaban por el bario cuando se rompía el Televisor KRIM, o las guaguas IKARUS del CAME, o los radios Selena, o  cuando  a fuerza nos empujaban las compotas rusas  y hasta las veces que le decíamos a nuestras madres , —-OTRA VEZ carne rusaaaa????—, a pesar de que las disfrazaban con una tonelada de ajo y cebolla para darle un poco de sabor.

Como dice Zoe Valdez, hay que ser comemierda para pensar asi. Hay que ser mas comemierda aun para servir indirectamente a un régimen que históricamente ha hecho lo que el Cesar:  Amo la Traición pero Odio a los TraidoresBienvenida Dra Nora Gámez Torres…. Miami es tu Casa y sus hombres  nuevos también.

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